Especial Sergio Algora: Llamadas Perdidas

Comezamos a afrontar la recta final del repaso a la discografía en la que participó el zaragozano Sergio Algora y nos encontramos ya con un grupo, La Costa Brava, que en 2004 estaba absolutamente seguro de sus posibilidades como banda. Los miembros, de procedencias muy diversas, habían logrado conjuntarse y compenetrarse de manera que ya no tenían problema en citarse a sí mismos en las canciones o en cambiar de instrumentos. Ahora, probar cosas era más fácil para todos, porque ya se comportaban como una familia. Al contrario que lo que vemos en otros grupos, en La Costa Brava nunca pareció que la banda pudiera peligrar por las luchas de egos y eso que había gente con un bagaje notable.

Así llegamos a Llamadas Perdidas. No es su mejor disco, pero sí el que tiene algunas de sus cumbres en formato canción. Quedaba claro desde que comenzaba con exhuberancia esa formidable ‘Falsos mitos sobre la piel y el cabello’, preñada de suave tristeza. “Quiero recordarte así: bailando tan feliz”. Más que nunca tenía sentido que Sergio tuviese un local llamado Bar Bacharach.

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‘Vuelvo a ser yo’, de marciana intro, trompetas a lo ‘Alone Again Or’ y, finalmente, una de las mejores canciones que escribió El Niño Gusano una vez terminado. Porque el grupo parecía aquí poseído por completo por ese afán juguetón (de jugar y de juguete) que tuvieron discos como El Efecto Lupa.

‘Adoro a las pijas de mi ciudad’ es el mejor tema del grupo. No había ni pizca de ironía ni cinismo en lo que Fran narraba con un pulso pop que sólo la madurez puede dar. Esta canción inmortal debería ser incluida en recopilatorios sobre la mejor música española dela primera década del siglo, si alguien en nuestra industria tuviera la decencia de mirar debajo de la alfombra, donde crece pelusas y grupos de música.

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Por su parte, ‘Los jovenes realizadores’ recupera lo que Muy Poca Gente trataron de hacer durante sus dos discos, el ep y el largo, con idéntica fortuna: no es de las mejores del disco y, además, aparece desubicada entre canciones de pop puro, aromas lounge, música para cócteles indies y, lo mejor de todo, lucidez en formato de tristeza cinemascope, sobre todo en una recta final para enmarcar: geniales y desencantadas ‘El Cumpleaños de Ronaldo’ y ‘Treinta y Tres’ y muy grandes ‘Confianza Ciega’, ‘Toni’, ‘Canción para Beyonce Knowles’.

La impresión final era que las mejores canciones nacían del lado de Fran, pero uno nunca lo tiene claro del todo y, además, estaba claro que eso en La Costa Brava nunca importó demasiado.

Discografía de La Costa Brava

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