Especial U2: All That You Can’t Leave Behind

Personalmente adoro All That You Can’t Leave Behind, es de esos discos a los que quizá al gran público no les parezca gran cosa pero que por ciertas cosas relacionadas con él esté más ligado a tu vida que otros discos, y de ahí mi particular adoración.

Después de dos mastodónticos discos y sobre todo giras como fueron las de ZooTV-Zooropa y PopMart, la verdad es que los irlandeses estaban un poco en la bancarrota. Y si además le unimos al cambio de siglo, la banda decidió de nuevo dar un golpe de timón a su carrera y volver a sus raíces.

No tenemos más que ver la portada en blanco y negro, que algo ya presagiaba frente a los colores que caracterizaron a la banda durante toda la década de los 90, algo estaba cambiando, ¿pero qué?

Después del batacazo de Pop la banda vuelve con Brian Eno y Daniel Lanois, el dúo de productores preferidos por Bono y compañía y que les devolvió tanto a nivel de ventas como de éxito al lugar donde siempre debieron estar.

A modo de curiosidad, en la portada podemos ver en la inscripción de J33–3, que se refiere al pasaje bíblico de Jeremías 33.3, que en parte expresa el concepto del disco: Clama a mí y yo te responderé, y te revelaré cosas grandes e inaccesibles que tú no conoces.

El single adelanto fue ‘Beautiful Day’, bajo mi opinión el single más hit y pegadizo de toda la carrera de U2, lo que no quita que me parezca fantástico y todo un temazo, especialmente al final con ese what you don’t have you don’t need it now, what you don’t know you can feel it somehow, what you don’t have you don’t need it now, don’t need it now que tanto aclaraba el concepto del disco junto a su título.

Y es que ahora los irlandeses pretendían hacernos ver el valor de las pequeñas cosas y la inmensa felicidad que nos aportan, de todo aquello que nunca podremos dejar atrás. Y con ‘Stuck in a moment you can’t get out of’ descubrimos un auténtico himno de la banda que curiosamente nunca me ha terminado de gustar en directo demasiado, especialmente porque siempre lo he visto en grandes estadios y no pega mucho.

Pero si bien el descanso sólo es de un tema y la banda nos ataca con Elevation, otro auténtico hit guitarrero que anima a botar y botar en los conciertos de la banda, un soplo de aire fresco y de rebeldía nada más comenzar el álbum. El cuarto tema del disco es ‘Walk on’, otro tema con todas las letras, otro himno de la banda con ese particular all this you can leave behind al final que insiste en ese concepto.

Luego vendrán la emotiva ‘Kite’ dedicada por Bono hacia su padre, que en aquellos momentos estaba sufriendo un cáncer que finalmente le provocó la muerte y con el que no tuvo hasta sus últimos días una buena relación, quizá en parte marcada por la ausencia en su casa de una figura materna, ésa que tanto le marcó en algunos temas.

Más tarde están ‘New York’, ‘In A Little While’, ‘Wild Honey’, ‘When I Look At The World’ y ‘Grace’, que me parecen una segunda parte del álbum quizá un tanto más floja que la primera.

Pese a esto quizá nos quede esa espina clavada de una segunda mitad del álbum que, en caso de que fuese tan buena como la primera pudiese haber hecho uno de los tres mejores álbumes de la historia de la banda.

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