Especial U2: No Line On The Horizon (A favor)

U2 han crecido, algo que nadie esperaba en unos irlandeses que han entrado ya en la cuarentena, y es que nadie me negará que después del tipo de disco que fue How To Dismantle An Atomic Bomb nos esperábamos algo así, cuando menos tan distinto.

Yo ciertamente estoy encantado con el disco, pese a tampoco verle ese aire a obra maestra (al menos por ahora) que en su conjunto ven muchas críticas especializadas británicas, quizá sea uno de esos discos que mejore con el tiempo, no tenemos más que recordar 

que la gran parte de críticas del Achtung Baby no eran excesivamente positivas en sus comienzos.

Decía, U2 han crecido porque han dejado de ser un cuarteto, al menos por un álbum: Eno y Lanois se han convertido en compositores e instrumentistas, Terry Lawless es teclista, Lillywhite es productor adicional e incluso Will.I.am es teclados en ‘I’ll go crazy if I don¡t go crazy tonight’.

A riesgo de arriesgarme un poco, tengo la sensación de que este disco será una banda sonora increíble para Linear, el film de Anton Corbijn que se acompaña con algunos formatos del nuevo disco de los irlandeses y que protagonizará Said Taghmaoui haciendo un viaje de París hasta Marruecos y que seguró encajará cien por cien con los temas, tengo esa sensación.

El disco abre con No Line On The Horizon, que me recuerda a la manera de abrir el disco de Zooropa y que me gusta, va de menos a más con una voz que sorprende por su potencia, si bien me gusta más esa cara B llamada ‘No Line On The Horizon 2’ que han empezado a tocar en directo.

Es cierto que no termino de verle el “concepto” como se lo veo a otros álbumes como All that you can’t leave behind pero me parece una colección de canciones fabulosa, especialmente por la instrumentación de temas como ‘<strongBreathe’ (esa batería y el solo final de Edge son grandiosos) o el nuevo himno udosiano ‘¡Magnificent¡’ que harán botar en el Camp Nou este verano.

Absolutamente todos han innovado: Bono se cansó de la primera persona e inventó personajes vistos de sus interiores, plasmados en canciones como la preciosa ‘Moment of Surrender’ o ‘Fez / Being Born’.

Me gustan otros temas como ‘Stand Up Comedy’, donde los chicos vuelven con la autoparodia que tanto había en discos como Pop comparando a estrellas de rock con Napoleones de zapatos de suela, como es Bono, junto con ese riff que recuerda un poco a Led Zeppelin.

El disco además se va cerrando con dos temas intimistas como son ‘White as’ donde la guitarra de Edge se adapta perfectamente al estilo algo fúnebre de una canción donde se habla de la muerte de un soldado en Afganistán, y también con ‘Cedars of Lebanon’ que me gusta especialmente por la letra de las dos últimas estrofas, todo un gran cierre de álbum.

Edge ha continuado siendo el grande, por esos riffs o por cosas como Unknown Caller, no se esperaba menos de él ciertamente. Adam ha continuado esa línea ascendente que tenía desde el Vertigo Tour y podemos contemplar por ejemplo en ‘Moment of surrender’ con su preciosa línea de bajo. Larry es el que me ha sorprendido más, porque ha roto esa inercia de los últimos álbumes y quizá la experiencia de Marruecos le haya devuelto a grandes ritmos que ha desvelado en algunos temas de la banda como ‘Acrobat’ en los 90.

Pero lo mejor de todo es que han vuelto, y me gusta este álbum. Tendremos una gira preciosa a la que iré en el Camp Nou y hasta quizá en Dublín, y posiblemente un nuevo álbum en un año, en medio de la gira, al estilo de Zooropa. Todo apunta a ello y a algo más ambiental si cabe, producido por Eno al menos. Lo dicho, me gusta.

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