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Extremoduro en concierto en Gijón (Palacio de Deportes, 24–10–2014): gracias por volver

Seis años sin ver a Extremoduro en directo es demasiado tiempo como para perderse su nueva visita a Asturias, máxime si esta actuación tenía lugar a cinco minutos de casa. Robe Iniesta y compañía se reconciliaron con la afición asturiana tras haber cancelado, aunque dicen que ellos no fueron los culpables, su concierto del pasado 19 de septiembre de 2014. Una cita, que curiosamente aparece en las camisetas de esta gira de presentación de Para todos los públicos, su último y esperadísimo disco de estudio. “Gracias por volver”, dijo Robe con una gran sonrisa.

Extremoduro nunca defraudan encima de las tablas. Aunque después de muchos años viendo a la banda en diferentes escenarios he de confesar que cualquier tiempo pasado fue mejor. Guardo muy buenos recuerdos de la gira de La Ley Innata y la de Agila, en la que la formación extremeña explotó y se hizo mainstream.

Porque el tipo de público que vimos el viernes en el Palacio de Deportes de Gijón fue muy heterogéneo: de pijos y pijas a perroflautas, si me disculpáis los calificativos tan poco ortodoxos. Extremoduro gusta a todo el mundo y aunque la entrada anticipada no era barata: 27 euros + gastos, si bien no hubo un sold out, quedó patente que el grupo sigue siendo uno de los grandes del circuito rock de este país.

Extremoduro gusta a todo el mundo

Lo más destacable de este recital de Extremoduro fue lo generoso que fue: 3 horas sin incluir el descanso de media hora al que nos tienen acostumbrado, y el buen sonido. Porque es muy difícil que una banda de rock suene bien en el recinto deportivo gijonés y ellos lo hicieron.

Se podría discutir la elección del repertorio, todos tenemos nuestros temas favoritos, pero está claro que realizaron una retrospectiva de su carrera. Eché de menos ‘Decidí’, De acero’, ‘Deltoyá’, ‘Romperás’, ‘Pepe Botika (¿Dónde están mis amigos?)’ o ‘A fuego’. Pero fue una delicia que recuperaran para abrir boca, tras el instrumental ‘Extraterrestre’, ‘Sol de invierno’, que enlazaron con ‘Buscando una luna’, uno de los hits de Agila.

De ese disco también escuchamos ‘Prometeo’, con la que abrieron la segunda parte del recital, ‘Sucede’ y ‘So payaso’. Y qué decir sobre que Extremoduro lleve un teclista. Los arreglos de La Ley Innata, para mí la cima compositiva de Robe Iniesta, incluían muchos teclados y esa es la causa de su inclusión en la alineación de directo. Y la verdad es que no resto crudeza sino que la banda ganó en profundidad. Aunque, todo sea dicho, en un par de momentos en vez de Extremoduro pareció que teníamos delante a los putos Supertramp.

Momentos estelares de este concierto fueron ‘La vereda de la puerta de atrás’, el rollo funk-rock de ‘Mama’, los tres espectaculares cortes de La Ley Innata: ‘Dulce introducción al caos’, ‘Segundo movimiento: Lo de fuera’, que acortaron y a la que Robe añadió una estrofa nueva que decía:

Perdí la dignidad, el sentido del honor y no lo siento, dirán que deserté, que no tuve valor, quizás sea cierto. Cómo podría explicar sin ver salir el sol, qué denso sale.

Y ‘Cuarto movimiento: La realidad’. Aunque el Palacio de Deportes se vino abajo con ‘Jesucristo García’, sin duda alguna el clásico entre los clásicos de Extremoduro; y poco después con ‘So payaso’. Gran segunda parte en la que también sonaron, entre otras, ‘Standby’ y ‘Salir’.

El bis llegó con ‘¿Qué borde era mi valle?’, ‘Ama, ama, ama, y ensancha el alma’ y ‘El camino de las utopías’, que a finales de abril de 2012 habían estrenado Robe y Uoho en Oviedo en una gala de la fundación El pájaro azul.

Ahora bien, el momento para enmarcar de la actuación de Extremoduro fue cuando Robe anunció que iban a tocar un tema inédito, ‘Canta la rana’, y pidió que el público no lo grabara para que pudiera disfrutar el momento. A cambio, prometió que tras la gira pasarían por el estudio y lo regalarían. Flipante.

Fotografía | Víctor R. Villar en Pinterest

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