Anuncios

Eyehategod — Eyehategod

Tras reseñar el nuevo trabajo de Godflesh, se me pasó por la mente qué factores eran necesarios para que un regreso, discográficamente hablando, fuera un éxito o no. Qué es más acertado hacer cuando llevas un buen montón de años sin sacar un disco: seguir con la evolución de la banda, reinventar su estilo desde cero o volver a la casilla de salida para reencontrar algo de la esencia y garra que caracterizaban los primeros tiempos. No es un movimiento nada fácil de hacer para una banda, y menos con el añadido de tener muchos ojos atentos a ellos mientras tienen su discografía previa en una mano para usarla cual arma en caso de ser un fracaso.

Por supuesto, cada banda es un mundo y no todas los afrontan de la misma manera y con los mismos contextos. En el caso de los ingleses anteriormente mencionados, eran trece años sin publicar nada y con una ruptura de por medio. En el caso que hoy nos ocupa, en el de la banda de Sludge de Nueva Orleans Eyehategod, eran catorce años desde su último disco, sin ninguna ruptura pero con la muerte de su batería Joey LaCaze el año pasado. No obstante, ambas bandas han optado por ofrecernos nuevo material de estudio en el que recuperaban el sonido característico de sus comienzos y ambos trabajos tienen una calidad bastante dispar.

Eyehategod dejando las innovaciones para otros

Tal diferencia de calidad entre ambos regresos no es casual, y hay varias cosas que lo explican. Para empezar, el sonido que Eyehategod desplegaban en su debut es el mismo que han seguido explotando más adelante y que vuelven a utilizar en este álbum. Las innovaciones ya las hicieron en sus comienzos, siendo una de las bandas claves del sonido metálico en su Nueva Orleans natal junto a Crowbar y, más tarde, Down (banda en la que también participa el guitarrista Jimmy Bower).

Que una banda que ha permanecido tan fiel a sus principios musicales y se la siga teniendo en cuenta como una de las bandas más grandes del Sludge Metal sólo es entendible teniendo una buena base detrás. Los cuatro discos que preceden a este nuevo álbum son unas poderosas y tremendas joyas del género gracias a una calidad y a una fuerza altísimas, por lo que tenían muy alto el listón estos veteranos metaleros a la hora de afrontar un quinto disco que llegaba 14 años después del último.

El que tuvo, retuvo (y reparte estopa como el que más)

Parece bastante obvio que si no se han movido demasiado dentro de su estilo es porque en lo suyo son unos monstruos. Y aun lo siguen siendo, como demuestra este disco. Mike Williams sigue siendo afilado y directo con su voz, sin miedo en hurgar con el dedo donde haga falta. Jimmy Bower y Brian Patton siguen pariendo riffs como puñetazos como si tuvieran veinte años, con el buen complemento de Gary Mader al bajo en su primer álbum de estudio con la banda (aunque lleva más de diez años es la misma). Y muy bueno el detalle de incluir las pistas de batería ya grabadas en su momento por LaCaze antes de fallecer.

Tener a unos músicos a un muy buen nivel sumado a sus ganas de repartir estopa a saco como si no hubieran pasado los años sólo podía traducirse en un álbum tan potente y bestia como éste. Ya desde esa apertura a cara de perro que es ‘Agitation! Propaganda!’ se le ve con ganas de dar caña con la esencia característica de la banda que se palpa en cada momento del álbum, justificando por completo la homonimia del álbum con la banda. Ya solamente queda inclinarse ante estos maestros de Nueva Orleans porque lo han vuelto a hacer y ojalá sigan haciéndolo así de bien en el futuro.

8,0

Eyehategod — Eyehategod

Eyehategod

  • 01. Agitation! Propaganda!
  • 02. Trying to Crack the Hard Dollar
  • 03. Parish Motel Sickness
  • 04. Quitter’s Offensive
  • 05. Nobody Told Me
  • 06. Worthless Rescue
  • 07. Framed to the Wall
  • 08. Robitussin and Rejection
  • 09. Flags and Cities Bound
  • 10. Medicine Noose
  • 11. The Age of Bootcamp

Lo mejor

  • La innovación para otros. Ellos mientras se dedican a lo que saben, que lo hacen muy bien
  • Que aun sepan bien cómo repartir tortazos en forma de riffs
  • Abrir a cara de perro con ‘Agitation! Propaganda!’
  • El mejor homenaje posible a Joey LaCaze

Lo peor

  • Si Eyehategod no eran de tu agrado antes, te puedes ir por donde has venido
  • Y si esperabas algo novedoso o revolucionario también
  • No rescatar el jitazo ‘New Orleans Is The New Vietnam’ para incluirlo en el disco

Eyehategod en Hipersónica

Anuncios