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Fee Reega en concierto en Oviedo (Paraíso Local Creativo, 31.05.2014): puro sentimiento

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Sublime, estremecedor, maravilloso, disco del año. Cualquiera de estos adjetivos y palabras se podrían aplicar a La raptora, el nuevo disco de Fee Reega. La compositora, artista gráfica y cantante alemana afincada en Asturias lo presentó el sábado en el IV Festival Localidades Agotadas, en Paraíso Local Creativo. No conocía el sitio, pero me recordó aquellos tiempos del Chanel, del Cecchini o la primitiva La Antigua Estación.

La gente estaba sentada, quienes estaban allí conocían o habían oído hablar de la propuesta de esta alemana afincada en Asturias, esposa de Pablo Und Destruktion, y uno de los talentos que muy pronto serán ponderados en medios de gran calado entre la juventud de este país a la deriva llamado España.

Adentrándonos en un laberinto en el que no sabes por dónde vas a salir

Fee Reega es puro sentimiento, sus canciones son tan especiales que ya de por sí son atractivas tan solo porque transmiten una emoción que muy pocas veces puedes sentir. En directo, con Pablo Und Destruktion manejando cacharros electrónicos o tocando guitarras, y Javier Bejarano, tocando guitarra acústica o utilizando un arco con la guitarra como si ésta fuera un cello, a Fee Reega le basta muy poca instrumentación para llenar por completo el ambiente de un local como el de la calle Paraíso de la vieja Vetusta.

Fee Reega es una poetisa, sus textos son en su mayoría espeluznantes, entre góticos a lo Mary B. Shelley y escabrosos como un cuento de terror no apto para niños. Hay mucho trasfondo detrás de esas letras, muchas lecturas, muchas vivencias y experiencias positivas y negativas.

De propina pudimos salir con una copia de su nuevo CD fruto de la alianza entre Truco Espárrago, Pauken y el crowdfunding, aunque el vinilo llegará en julio. Y es una verdadera obra de arte. Envuelto en una caja de cartón, con la foto de portada de Javier Bejarano, dentro, aparte del propio disco encontramos un diseño propio en papel cebolla y los créditos del álbum. Increíble que alguien a estas alturas del siglo 21 se tome la molestia de dar valor añadido a lo que por cuestiones del progreso podemos conseguir en Internet.

Así, entre luces rojas y unas proyecciones en blanco y negro como de cine noir, fuimos de la mano de Fee Reega adentrándonos en ese laberinto en el que no sabes por dónde vas a salir. El camino era empinado, había poca luz y no se podían dejar migas para volver. Historias espeluznantes fueron saliendo de esa voz tan personal que en castellano, que no es su idioma materno, las erres enfatizan el mensaje.

‘Tribunal’, compuesta a partir de sus andanzas en la capital de España, ‘Dorian (ha hecho un demonio rojo)’ o ‘El hombre que fuma heroína’, la horrorífica cancióncon la que conocía a Fee Reega fueron las primeras de un concierto al que por circunstancias ajenas no pude llegar a terminar.

Volveré a una actuación de Fee Reega, estaré a ser posible en primera fila, y disfrutaré de nuevo con truculentas historias como las de ‘La raptora’, un tema que en principio no iba a estar en este nuevo álbum, que habla de una mujer asesina y perturbada que engañaba a niños para hacer barbaridades con sus cuerpos, incluso ungüentos que vendía a los ricos en el siglo XIX, ‘Varsovia, la gran ciudad’, el single para Fee del disco, donde narra sus peripecias en la capital polaca un invierno pasado. O esa genialidad que es ‘Sangre, cachorro’, un tema que se te queda dentro como una flecha que es imposible de retirar del cuerpo si no es dañando un órgano vital.
 
Gracias Fee Reega, porque nos has dado suficientes motivos para seguir creyendo en la Música y en los artistas auténticos.

Fotografía | Fotográfica Oviedo

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