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Festín en el salón de Belcebú: las doce mejores canciones de Slayer

Slayer tienen muchas papeletas para ser mejor que tu banda de Thrash Metal favorita. Y si ya lo son, eso que tienes ya avanzado. Y ojo, que esto lo está diciendo un incondicional de los Metallica de los años ochenta. No obstante, hay veces que me decantaría por los angelinos, sobre todo cuando rescato uno de los mejores discos que ha dado el género, Reign In Blood, que podría ser el número uno indiscutible si no existiera Master of Puppets (que cada uno decida cual le gusta más, aunque sea como elegir entre mamá o papá).

Sin embargo, la trayectoria de Slayer da para mucho más que un disco. Tienen un puñado que son bastante tremendos y, dentro de ellos, hay una gran colección de canciones que activan esa faceta extrema que todos tenemos dentro para que liberemos adrenalina mediante sacudidas de cuello. Aunque con el tiempo su capacidad mordaz no ha resultado tan efectiva como en los años dorados (como muestra la reciente ‘Implode’), a lo largo de sus 33 años de carrera les ha dado tiempo para parir un buen puñado de temazos. Hoy seleccionamos doce (hablo en plural a pesar de que la lista es personal e intransferible).

Seasons In The Abyss (1990, Seasons In The Abyss)

En menos de 5 años Slayer ya habían corrido gran parte del espectro de lo que podía dar su fórmula, pasando directamente de su trabajo más visceral y acelerado (Reign In Blood) a un disco más lento y denso (South of Heaven) dentro de los márgenes de un grupo de Thrash Metal. No obstante, a este último le costó hacerse con la crítica del momento y la mejor respuesta de los angelinos fue un disco que combinara ambas facetas, la rabiosa y la densa, la acelerada y la “melódica” (resalto lo de “dentro de lo que cabe en un grupo como éste”). Así nació Seasons In The Abyss, uno de sus discos más complejos y también de los más brillantes. Como prueba del espíritu del disco está el tema homónimo que hace de cierre, con una intro melódica, casi mística, pasando a un riff que es como un puñetazo en la boca y un estribillo lento, pesado y casi asfixiante. Para mayor curiosidad, mencionar que con este tema hicieron su primer vídeo, grabado en las pirámides de Egipto poco antes de que estallara la guerra del Golfo. Muestra de que Slayer reparten odio y destrucción allá por donde pasan.

Public Display Of Dismemberment (2009, World Painted Blood)

A pesar de que con el tiempo la fórmula de Slayer no sólo perdió impacto, sino también frescura y calidad (además de empañarse con algún que otro coqueteo con el Nu Metal), el regreso de Dave Lombardo aportó algo de vida al cuarteto. No obstante, su efecto se notaría más en su, por el momento, última referencia hasta la fecha y no en Christ Illusion. Con World Painted Blood no recuperaron sus días de glorias, pero dieron un golpe sobre la mesa mostrando que aun saben repartir estopa de lo lindo. A pesar de lo fácil que sería decantarme por alguno de los singles, el enfermizo comienzo de ‘Public Display Of Dismemberment’ unido a un increíble despliegue de bilis me hacen optar por este tema.

https://www.youtube.com/watch?v=v_WJ6_LfTmA

Reborn (1986, Reign In Blood)

Reign In Blood es casi mundialmente reconocido como su obra maestra, y no seré yo quien venga aquí a decir lo contrario. Uno de los mejores discos de Thrash Metal que llevó el género a nuevos niveles de cavernismo, frenetismo y ferocidad, llegando casi a coquetear con una especie de Death Metal embrionario. Una buena muestra de esto mismo está en ‘Reborn’, primera inclusión del citado disco en esta lista pero os aseguro que no la única. Dos minutos de guitarras de puro fuego que no deja prisioneros, todo a cargo de un Jeff Hanneman que firmó casi todos los temas del disco. Las letras en esta ocasión corrieron a cargo de Kerry King.

https://www.youtube.com/watch?v=06BEi_SqV6A

Metal Storm / Face The Slayer (1983, Show No Mercy)

Slayer en estado embrionario. Con un tema como ‘Metal Storm / Face The Slayer’ aún podían codearse con un estilo bastante clavadito al de otros compadres de escena como Metallica, Exodus o Anthrax. Cierto es que si tuviera que escoger uno de los cortes más representativos de lo que han sido el grupo en su historia, esta no sería la escogida, pero sí que la destaco por ser clave en el desarrollo de su propia identidad y porque, además, tiene un riff endiablado con el que headbanguear a gusto. Si esto no es un temazo que suba Belcebú y lo vea.

Killing Fields (1994, Divine Intervention)

A Divine Intervention le pesaron demasiadas cosas e hicieron que su valor como disco de Slayer perdiera puntos con respecto a su trabajo previo. Primero, no estaba Dave Lombardo que, aunque no era un elemento clave en la composición de los temas, es el mejor batería con el que podían contar. Segundo, el resultado global del mismo era menos redondo, por el nivel de las canciones y por el tratamiento de las mismas a nivel de producción y mezcla. Pero hay que reivindicar temas tan brutales como ‘Killing Fields’, que continúa con el estilo de Seasons In THe Abyss y muestra los primeros síntomas de la deriva al Groove Metal que llegaría más tarde. Además, la labor de Paul Bostaph en este tema demuestra que si se le eligió como sustituto de Lombardo no era por ser un cualquiera.

Silent Scream (1988, South of Heaven)

Los angelinos tenían claro que no querían repetir los mismos esquemas de Reign In Blood en su próximo álbum. La apuesta en South of Heaven consistió en un sonido menos cavernario e incendiario, con un sonido de guitarras más pulido. Como muestra, un botón como ‘Silent Scream’, probablemente de los más brillantes del disco. De las primeras piezas en las que Tom Araya se animaría a escribir sus propias letras en vez de que se las dieran hechas como en el anterior disco, además de probar con otros registros vocales más suaves, pero siempre respetando el estilo que demandaba Slayer.

Temptation (1990, Seasons In The Abyss)

El enjambre de abejas enfurecidas que son las guitarras que suenan en ‘Temptation’ debería ser más que suficiente para justificar su presencia en esta lista, pero el juego vocal empleado por Araya termina de redondear una pieza espectacular y sublime. Sin embargo, la duplicación de la línea vocal de Araya no fue algo intencionado, sino que surgió de tener que grabar su parte dos veces: una que Araya hizo a su gusto y otra en la que siguió las indicaciones de Kerry King. Los líos en la mezcla hicieron que ambas pistas aparecieran de manera casi complementaria y, casualidades de la vida, terminó siendo un gran acierto.

Black Magic (1983, Show No Mercy)

En su primera entrega discográfica, Show No Mercy, el grupo aún estaba intentando buscarse a sí mismos, o intentaban buscar la manera de diferenciarse del resto de bandas de la escena Thrash. El primer paso para ello se encontró en ‘Black Magic’, la piedra angular sobre la que Slayer construirían su propio estilo y, qué duda cabe, una de las mejores canciones que han salido del tándem de King y Hanneman.

Angel of Death (1986, Reign In Blood)

Abrir un disco con un tema como ‘Angel of Death’, que además comienza con la frase “Auschwitz, the meaning of pain” no debería ser constitucional. Pero ahí está, una bomba nuclear para abrir un disco que es pura dinamita en todo su conjunto. Hanneman se sacó de la manga una de sus mejores composiciones, con riffs que son pura historia del género. La mejor muestra de que Slayer estaban hecho de otra pasta diferente al resto.

Chemical Warfare (1984, Haunting the Chapel)

Tras poner la primera piedra con Show No Mercy, que se convirtió en su momento en uno de los mayores éxitos del sello Metal Blade, Brian Slagel instó al grupo a seguir produciendo material para sacarlo cuanto antes. Así, seis meses después de sacar su debut, los angelinos publicaron tres canciones nuevas en el EP Haunting the Chapel, continuando en su personal evolución y búsqueda de sonido propio. La apertura, ‘Chemical Warfare’, ya fue la primera muestra definitiva de los Slayer que hoy en día conocemos, además de ser uno de sus esfuerzos más sublimes y bestiales de su discografía.

War Ensemble (1990, Seasons In The Abyss)

Pero para bestial y sublime ya tenemos otra que lo es aún más. No se puede hacer un top de canciones de Slayer y no incluir ‘War Ensemble’, porque directamente estaría invalidada. Este temazo es la muestra de que Seasons in the Abyss es el esfuerzo más complejo y agresivo del grupo. Cualquiera que haya tenido un Guitar Hero en sus manos sabe lo jodido que es tocar esta canción a la guitarra y que no te echen, por lo menos, las cinco primeras veces. Luego desistes y bajas un nivel de dificultad. Y eso en un juego, imaginaros tocándola con una guitarra de verdad (si sois capaces de hacerlo, desde aquí os aplaudo fuertemente porque yo sería incapaz). Pero es que lo de estos tíos es inhumano, y aquí está la prueba.

Raining Blood (1986, Reign In Blood)

Y aquí otra que no podía faltar, al menos si quería que mi lista tuviera un mínimo de legitimidad. Lo mejor que ha salido nunca de las guitarras de Hanneman y de King. Y ellos mismos coincidían en ello, ya que afirmaron muchas veces que era la canción que más les gustaba tocar en directo, lo que justifica que haya sido una fija en sus conciertos desde que salió al mercado. Pero incluso aunque la detestaran estarían en la obligación de incluirla siempre ya que es de las más queridas por parte del público, y no es para menos. Un ritmo infernal, unos breakdows de vértigo y solos sencillamente insanos. Nunca sobran los halagos para este tema.

https://www.youtube.com/watch?v=Wnn47V09Q2M

La lista en Spotify

(falta ‘Public Display Of Dismemberment’ por no estar en Spotify)

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