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FFS — FFS

Lo dijimos cuando hablamos del muy regulero Right Thoughts, Right Words, Right Action: si algo no puede ser un grupo como Franz Ferdinand jamás (pero jamás de los jamases) es aburrido. Si eso ocurre, se pierde su propia esencia, el sentido mismo de una banda que siempre ha alcanzado sus mejores momentos en la apuesta hedonista, el exabrupto macarra y el alarido beodo. Si no me vais a entretener, dedicaos a otro asunto, porque el resto de cosas no las hacéis tan bien. Aquel disco nos había dejado un grupo en liquidación, más que amortizado y con pocas perspectivas de volver a entregar algo interesante (o algo, a secas) en el futuro. Manda narices que haya sido juntarse con un par de cuasiseptuagenarios lo que les haya dado un poco de vida.

https://www.youtube.com/embed/l3V4KfeJBCQ

Eran sin duda Franz Ferdinand quienes más se jugaban en esta asociación

FFS es el proyecto de colaboración entre los de Alex Kapranos y los californianos Sparks, pero hablamos desde el punto de vista de los escoceses porque claramente eran ellos quienes más se jugaban en esta historia: otro tropezón más y acabarían instalados en la irrelevancia más absoluta con la que ya empezaban a coquetear. Poco tenían que perder por su parte los hermanos Mael: si la cosa salía bien, quizá ganarían algo de parroquia joven y algo de notoriedad incluso entre quienes los conocen pero ni siquiera sabían que seguían en activo; si no, a seguir disfrutando de su estatus de banda de culto y a otra cosa.

Sorpresa: el tema ha salido razonablemente bien. No porque la mezcla a priori fuese imposible (al contrario: una vez pensado, tiene bastante sentido y son propuestas muy complementarias), sino porque, tal y como explica la irónica ‘Collaborations Don’t Work’, estas cosas rara vez salen adelante con dignidad (I don’t need your patronizing / I don’t need your agonizing / (…) I don’t get your way of phrasing / I don’t think you’re really trying). Y es precisamente ese corte el que mejor explica las bondades del álbum, la idea de fusionar ambas bandas y sus respectivos histrionismos para sacar algo nuevo que no sea una mera alternancia de voces: entra Kapranos, entra luego Mael y entre ambos acaban firmando una excesiva y divertida opereta que viene a ser el camino a seguir.

https://www.youtube.com/embed/QJ5B_O8B-vQ

6.2/10

Así, FFS (la banda y el disco) funciona mejor cuanto más tira por esa teatralidad sobreactuada (qué inglés ha quedado este álbum firmado por escoceses y angelinos) y peor cuando uno de los dos toma la iniciativa, sean Franz Ferdinand con su falta de inspiración en solitario o sean Sparks con divagaciones que rompen el ritmo de un disco que, recordemos, debía ser una fiesta antes que cualquier otra cosa. Al final aprobado alto: abrir con ‘Johnny Delusional’ y cerrar con ‘Piss Off’ da una idea de que aquí hay ideas y ganas de pasarlo bien. Un balón de oxígeno que, sin tampoco hacer milagros, saca de la UCI a una banda agotada y, en fin, una curiosidad agradable y bien montada que tampoco parece aspirar a más. Bien.

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