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Friday Night Lights: entrando al choque a ritmo de post-rock

Muchos no lo sabéis, pero la mejor serie que aún no habéis visto va sobre el equipo de fútbol americano del instituto de una pequeña localidad en lo más profundo y castizo de los Estados Unidos, protagonizada por adolescentes subidos de hormonas y padres de familia empeñados en imponer la moral tradicional de la auténtica Texas. A pesar de lo que habéis leído, creedme cuando os digo que tenéis que ver Friday Night Lights.

Es una gran serie por lo humano de sus personajes, por lo profundo de sus historias y por lo emocionante de su drama deportivo. Pero también lo es, y eso nos interesa mucho aquí, porque es uno de los programas que mejor han aprovechado el apartado musical para dotar a su ambientación de un aura única, especial, cargada de una intensidad que consigue resonar en nosotros con el paso del tiempo.

Cuando uno piensa en producciones de carácter deportivo, especialmente con una competición tan intensa como el fútbol americano, lo fácil es asumir una banda sonora repleta de rock duro y hip-hop (Un domingo cualquiera, como notable ejemplo), pero los planteamientos se alejan de lo convencional en esta obra plagada de buenos momentos. Aunque terminó su emisión hace ya tres años, permitidme que la traiga al recuerdo para hablar de su fabulosa selección musical. Haré todo lo posible por reducir al mínimo los spoilers.

Clear Eyes

La misma cabecera de la serie ya es un perfecto ejemplo de por dónde irán los tiros. Escuchándola podría parecer una pieza de Explosions in the Sky que no llegó a figurar en ninguno de sus discos, pero el tema principal de la serie fue compuesto por W. G. Snuffy Walden, un auténtico veterano del negocio de las bandas sonoras. No obstante, la referencia a la banda de post-rock de Austin no es en absoluto casual.

De hecho, y aquí reside una de las facetas artísticas que hacen más especial a Friday Night Lights, la música de este cuarteto toma protagonismo de forma muy habitual a lo largo de sus cinco temporadas, tanto en los enfrentamientos más intensos de los Dillon Panthers, como en las batallas del día a día que nuestros amados personajes tendrán que librar. Con ella, se consigue dotar de una ambientación emocionante, casi mística, a la obra de Peter Berg.

Además de las composiciones especialmente creadas por ellos para la causa, algunos de los temas más celebrados de Explosions in the Sky tienen también un papel destacado en las peripecias de los sufridos jugadores del entrenador Taylor. Un buen ejemplo de ello lo representa una de mis favoritas personales de la explosiva agrupación, ‘First Breath After Coma’.

Full Hearts

Hasta para elegir la música de las celebraciones fueron atípicos sus creadores. Así lo muestra ese inolvidable cierre de temporada al ritmo de ‘Devil Town’, canción compuesta en origen por Daniel Johnston y especialmente famosa en la versión realizada por Bright Eyes. Esta última debía ser la que figurara en escena, pero Conor Oberst no lo quiso y un nuevo cover fue encargado a Tony Lucca.

De hecho, fue la discográfica de Daniel Johnston la que propuso a este cantautor para desatascar la situación. Tan bien le quedó la cosa a Lucca, y tan a la perfección encajó un tema que golpeaba con agridulce ironía al que debía ser un momento de alegría, que se mantuvo como una de las canciones de referencia del drama hasta prácticamente el final de sus días.

Una extraña combinación de incontestable orgullo por lo propio y de amarga aceptación de una realidad en la que parece imposible cambiar nada, que queda muy bien contrastada también en la aportación de A. A. Bondy, otro músico muy necesario a la hora de entender este programa.

Suya es esta ‘Killed Myself When I Was Young’ que resuena en diversos puntos a lo largo del camino y que parece haber sido compuesta con la ciudad de Dillon y su insana obsesión por el deporte rey en América como única inspiración. No es ese el caso, pero podemos creer que sí para que todo parezca un poco más perfecto dentro de la imperfecta realidad de la que nos habla esta ficción.

Can’t Lose

No vamos a negar que el programa tiene también sus arranques de intentar buscar nuestra lágrima a toda costa, y en esos momentos el espectro musical tratado va más allá de esa alternancia entre el post-rock y el folk para tirar de propuestas aún más apropiadas para tocar la fibra sensible.

Una buena prueba de ello la tenemos en la trama del castigado Jason Street. ¡Ay, lo que tuvo que pasar ese hombre! Uno de sus grandes momentos no hubiera sido lo mismo sin el acompañamiento que le hicieron The Cinematic Orchestra con ‘To Build a Home’, un emotivo corte que ha sido elegido para dar vida a secuencias de muchos otros programas de televisión y varias películas.

Antes de la serie, hubo una versión en largometraje de Friday Night Lights basada en el mismo libro, y también en ella Explosions in the Sky fueron responsables de aportar su emocionante estilo instrumental a la lucha dentro y fuera del terreno de juego de estos ídolos locales. En este caso son los Permian Panthers quienes acaparan los focos cada viernes por la noche, pero la esencia es la misma.

Muchos de los temas compuestos para la película tuvieron cabida después en la narración adaptada a la pequeña pantalla, como es el caso de esta versión reducida de ‘Your Hand in Mine’ que se convirtió en un recurso recurrente para ambas producciones. No se me ocurre composición que pudiera sentarles mejor.

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