En su serial de historias breves pero verdaderas para Instragram, Dave Grohl ha aprovechado la ocasión para quitarse el sombrero ante uno de los más grandes: Prince. En concreto, se acuerda de la noche en la que el músico de Minnesota tocó en la Super Bowl y parte del set lo dedicó a tocar una canción de Foo Fighters.

Grohl recuerda así el momento en el que Prince interpretó ‘Best of You’

Me quedé asombrado, en shock, desbordado con la emoción. Mis lágrimas llegaron al teclado como la lluvia de Miami aquella noche. me había dado cuenta de que era, sin duda, mi mayor logro como músico. Todos esos años gastados en mi dormitorio ensayando solo con discos de los Beatles, durmiendo en heladas camionetas de gira por Europa, golpeando mi batería hasta que sangraban mis dedos… Todo valió la pena en ese momento. Estaba viendo al mejor músico vivo conocido por el hombre cantando mi canción delante de 100 millones de personas como si fuese suya (y cabe decir, mucho mejor de lo que he podido jamás).

El líder de Foo Fighters también recuerda aquella ocasión en la que se le ofreció tocar con su ídolo. Una noche de fiesta, un miembro de la seguridad de Prince le llevó ante él en su backstage. Le invitó a tocar con él ese mismo viernes:

Para calentar, empecé a tocar un poco, nada llamativo, pero entrando en ello para familiarizarme con este gigantesco muro de bombos. En este punto, toda su banda había subido al escenario, ocupando sus lugares. Prince observaba, inspeccionándome con una mueca. Se acercó a su bajista para que le acercase su instrumento, se lo colocó y procedió a mermarlo todo con el más suave, funky, rápido y elegante sonido que había escuchado hasta entonces. Se me quedó como pegamento.

‘Tío, tienes los pies pesados’ me dijo… Puse mi me mejor cara de póker, pero por dentro estaba exultante, validado para siempre por la gracia de su eminencia. Luego cogió su guitarra y empezó a tocar ‘Whole Lotta Love’ de Led Zeppelin y me volqué en esa batería con cada célula de mi cuerpo. Llenando la cavernosa y vacía arena con todo el trueno que podía invocar. Fue la bomba. Prince se giró hacia mí, sonrió y dijo: ‘Tenemos que repetir’.

Por último, Grohl recuerda el momento en el que se enteró de la muerte del cantante:

Cuando me enteré de que había fallecido, me senté solo en mi coche y me puse a llorar. Me sentí bendecido de haber compartido esos momentos con él, y destrozado porque ya no habría más. Nunca habrá nadie más como él. Tuvimos suerte de tenerlo. Le hecho mucho de menos.