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Ghostface Killah & Adrian Younge — Twelve Reasons to Die II

Nos gusta mucho hablar de culos inquietos en esto de la música, pero pocos los hay tan activos en el hip hop como Ghostface Killah, que en los últimos años parece en efervescencia creativa y saca discos como si fueran churros. Mucho ayuda haber encontrado unas coordenadas sonoras en las que se siente más cómodo y sus rimas fluyen más fácilmente, porque a pesar de haber ciertas diferencias, sobre todo a nivel de acompañantes, se puede establecer cierto hilo conductor en lo sonoro entre 36 Seasons (Tommy Boy, 2014), su Sour Soul (Lex, 2015) con BADBADNOTGOOD y el Twelve Reasons to Die (Soul Temple, 2013) a pachas con Adrian Younge.

Precisamente con este último es con quien ha vuelto a ponerse de actividad este 2015 con su segundo disco este año. A aquel disco con buena recepción crítica le toca recibir un sucesor en todos los aspectos. Twelve Reasons to Die II (Linear Labs, 2015) retoma la línea argumental de la primera entrega con nuevos retos y nuevos personajes. Por ello, Ghostface ha vuelto a tirar de agenda para buscar colaboradores para darle más chispa a su nueva obra, trayendo nuevamente compañeros suyos de Wu-Tang Clan como RZA o Raekwon (este último hace de uno de los personajes principales) además de otros buenos nombres como Vince Staples, Scarub o Chino XL.

El estilo de base vuelve a resultar interesante, con Younge aportando influencias del soul y el funk hacia un sonido que transmite sensación de clásico y hasta cinematográfico, ideal para una obra como la que plantean. En este contexto Ghostface vuelve a mostrarse en estado de gracia, no siendo totalmente arrollador a base de flow sino dejando que sus fraseos obedezcan a la historia y nos ayuden a sumergirnos en ella. También encontramos en el disco momentos deslumbrantes como son ‘Return of the Savage’, ‘Get the Money’ o ‘Let the Record Spin’.

7/10

Personalmente me quedo antes con Sour Soul que con este Twelve Reasons to Die II, pero claro, qué sabré yo sobre este tema (o sobre cualquiera en general) cuando el experto en Hipersónica es Miki Salazar. No obstante, sí tengo claro que los esfuerzos recientes de Ghostface Killah me resultan llamativos, interesantes y muy disfrutables, lo suficiente para olvidarme durante un buen rato que no soy experto en hip hop. Su nueva aventura con Adrian Younge resulta acertada y estimulante en la suficiente medida para ganarse un hueco en mi biblioteca musical para volver a él con cierta frecuencia.

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