Girls Names — Arms Around a Vision

Últimamente hemos hablado en comentarios de la casa sobre el supuesto buen estado del post-punk actual, algo sobre lo que podríamos discutir largo y tendido, viendo si por ejemplo se puede generalizar en base a unos pocos grupos destacables en estos años. Todo vino a raíz del buen segundo trabajo de los canadienses Ought, Sun Coming Down (Constellation, 2015). Sin embargo, en este 2015 hay más tela que cortar en el género. Y en este caso, que es el de los irlandeses Girls Names, se trata de una doble buena noticia. La primera, por el propio disco, y la segunda porque han logrado salir a flote. Después de varios trabajos a los que faltaba solidez y algo de espíritu, y teniendo algún ramalazo que mostraba que en ellos había madera — sobre todo en The New Life (Slumberland, 2013) — , han dado con la tecla en Arms Around a Vision (Tough Love, 2015). Al fin.

El disco que se esperaba de Girls Names

El bajo penetrante, el teclado con la ambientación oscura, la voz lánguida y el ritmito de batería lúgubre o suave. Son algunos de los cánones que han marcado décadas de grupos after punk, al menos en su parte más canónica; una comodidad en la que habían caído relativamente Girls Names en su disco anterior, a pesar de haber compuesto alguna perlita bastante buena, con olor a The Organ. La mejor forma de desmarcarse de los prototipos y la somnolencia que en muchos casos han acabado provocando los protagonistas de aquella ola revivalista de hace algunos años era la de difuminar esa línea y reforzar la que Girls Names habían medio trazado en temas como el de arriba mencionado. Eso es lo que nos trae a Arms Around a Vision. Ahora es un grupo que también abandona la contención para explotar otros aspectos y que cuando se vuelve más fiel, al más puro estilo post-punk británico como en ‘Desire Oscillations’ o ‘A Hunger Artist’, lo hacen de forma brillante.

https://www.youtube.com/embed/saAYfn1Bcfg

Algunos grupos actuales relativamente nuevos han estado estos años buscando fórmulas para desmarcarse del inmediato y perezoso pasado con dispares resultados. Pero desde su inicio. Sin embargo, el caso de Girls Names es una rara avis. Ellos empezaron dándole al indie pop de reminiscencias jangle y de sus primeras referencias a este tercer disco han ido cambiando su sonido hasta llegar a este post-punk. Un trabajo que de forma implícita ha honrado sus inicios por el carácter predominante de la melodía. Ahora poseen una mayor sonoridad, con bastante menos oscuridad, y abrazan sin ningún tipo de rubor el teclado de una forma más efusiva. Tiran de estructuras más vívidas que son ensalzadas con la imponente producción, que desde los primeros instantes sale a relucir en ‘Reticence’ o en ‘An Artificial Spring’, una de las piezas más logradas del trabajo en la que el grupo se desata al pasar por su mejor momento. Inspiradísimos con esa guitarra que va y viene en segundo plano al final, esos vocales que se camuflan entre el armazón sonoro y por supuesto genial el teclado, que lo desborda todo.

Actualizando el post-punk más clásico

Este año podemos encontrar discos de género que convergen con otros géneros para hacer evolucionar el sonido original, como el de Algiers, mediocridades como la de Grave Babies y hay otros como el de Girls Names, que estaría en sintonía con el de Ought, más arties, en cuanto a que tiene las referencias clásicas bien diáfanas. Ahora más talentoso y cohesionado. Canciones como ‘Málaga’ pueden empezar con ese esquema tan típico, y a mitad de camino estallar con esa melancolía que lo empapa todo, con un teclado exuberante. Se acabó el cortavenismo. El conjunto de Belfast se dirime continuamente a lo largo del disco entre las formas más clásicas del género y la actualización de su sonido. Es una línea tan ajustada entre sendos parámetros que esa tensión hace que el grupo se acerque en varios momentos a un equilibrio perfecto que construye piezas como ‘Exploit Me’. Un ejemplo de cómo debe sonar el post-punk de estructura clasicista en 2015.

https://www.youtube.com/embed/qyll0MD5ic4

7.8/10

Eso es lo que traen Girls Names en Arms Around a Vision, un notable trabajo de género, una evolución de su música, explotando la potencialidad que mostraban algunas de sus canciones en su anterior LP. Un disco que sigue apelando al bajo y a las voces apagadas; con la herencia melódica de sus primeros pasos, que es lo que a la postre hace de este su mejor álbum hasta la fecha. El prominente teclado, al más puro estilo Holograms, adecuado magistralmente a su estructura sonora, le da mayor impulso y emoción a todo el disco, cerrando con la maravilla de ‘I Was You’. Hace algunos años alabábamos a aquellos noveles que entendieron que el post-punk también es punk. Hoy lo hacemos con los que entienden que el post-punk también es pura melodía. Lo hacemos con Girls Names.

Anuncios