Gretchen Peters — Hello Cruel World: la ironía de la historia cotidiana

“Gretchen Peters” src=”http://img.hipersonica.com/2012/03/GretchenPeters.jpg» class=”centro” />

Gretchen Peters no es ninguna recién llegada. Con siete discos de estudio a sus espaldas y dieciséis años de carrera ininterrumpida, se trata de una de las cantautoras de influencia country más asentadas e interesantes de la actualidad. Con el suficiente peso como para convertirse ella en influencia y no en influenciada, ha escrito su nuevo trabajo, Hello Cruel World, como una compilación de situaciones cotidianas no carentes de lirismo tratadas con una profunda ironía y una intimidad expuesta que nos hace sentir voyeurs por momentos.

Todos los sentimientos que aparecen deslizándose canción a canción por el ajustado tracklist de once temas están teñidos por cierta amargura, cierto regusto ácido con el que trata cada uno de los momentos universales de los que habla. Aborda así desde la maternidad hasta el desengaño agridulce, los problemas familiares y casi cualquier otro tópico común donde todos nos terminamos encontrando, tarde o temprano.

La pérdida (in)voluntaria de oportunidades

El trayecto vital de cualquier persona discurre inevitablemente entre la pérdida de oportunidades y las elecciones erróneas que hacemos y con las que debemos vivir. Peters recoge todas estas baldosas del camino y las coloca en forma de canciones llenas de una profundidad no obligada; ninguno de sus temas se fuerza sobre ti, sino que te plantea una ventana por la que entrar. Tuya es la decisión de quedarte y ver lo que hay más allá, o de pasar de largo hacia la siguiente tras un vistazo superfluo.

https://www.youtube.com/embed/KF9py2kI01M

Vídeo | Youtube

Todo este bagaje se condensa perfectamente en los dos primeros versos que abren el tracklist con la canción que da nombre al disco, ‘Hello Cruel World’:

Haven’t done as well as I thought I would

I’m not dead but I’m damaged goods

La metáfora para plasmar estos momentos de grisácea resignación se hace patente en canciones como ‘Saint Francis’ o ‘The Matador’, donde la identificación no elude ni al más despistado. Quizá no sea en este aspecto su técnica más acertada, pero es eficaz como pocas. Esa afición inherente al ser humano a involucrarse en relaciones complicadas con personas imposibles.

https://www.youtube.com/embed/GUyOFlF9K1E

Vídeo | Youtube

El tono se aligera, por suerte y para evitarnos una depresión de caballo, en la colaboración central del disco, ‘Dark Angel’. En ella aparece Rodney Crowell en un tándem sensacional que condensa la esencia del country, esos dúos de desamores compartidos que terminan arrancando una sonrisa a todos los que han estado metidos en esa misma harina.

There is no heaven, there is no hell
There’s only you, my dark angel

https://www.youtube.com/embed/WOx6Zb_aLXk

Vídeo | Youtube

La zona central culminante funciona a la perfección como desengrasante, tanto por este tema como por el siguiente que encontramos en el tracklist, ‘Woman On The Wheel’, una sucesión encadenada de malas decisiones encarnadas en la figura que da título al corte.

Had a sweet little baby in Coeur D’Alene, he was an acrobat

Took me out on the wire man i never knew love could feel like that

But in the end he was a man who couldn’t keep his feet on the ground too long

In the end it’s just another highwire act gone wrong

https://www.youtube.com/embed/uU1uyHcV90Y

Video | Youtube

El descenso al recuerdo

‘Five Minutes’ es el tema más representativo de todas las cualidades que Peters tiene como compositora e intérprete. Estilísticamente simple, todo el peso recae sobre la historia de la letra, una narración vital en toda regla, desde el recuerdo de la pérdida del amor adolescente hasta una actualidad marcada por las decisiones del pasado, que pesan incluso en generaciones posteriores.

Son mujeres cotidianas, mujeres con las que puedes cruzarte en cualquier situación profana, que no viven vidas de película ni amores desgarrados de novela. Son mujeres complicadas que se debaten entre lo que se supone que deben hacer y lo que realmente desean hacer. Como dice la propia Peters, tómate otro trozo de tarta, otra copa, otro cigarrillo.

https://www.youtube.com/embed/Ns4X9YftYYk

Vídeo | Youtube

La segunda mitad del disco se compone esencialmente de una cadena de tristes acontecimientos amorosos que recordar acodado en la barra de un bar, envueltos en tiempos lentos donde la música instrumental no es más que una excusa para soportar la voz de Gretchen Peters. Perfectos monólogos con traducción melódica.

En ‘Camille’ volvemos a encontrarnos con una mujer que lleva a sus espaldas una carga edípica, un equipaje traumático de una infancia traicionada, donde el eje de la confianza de quiebra convirtiéndose en el centro del tumulto, en la espina hincada entre la uña y la carne, durante años.

https://www.youtube.com/embed/UQLMnP35mbQ

Vídeo | Youtube

La penúltima canción del disco, ‘Idlewild’, mezcla el recuerdo de una familia que no es inmune a rupturas, que es quebradiza y frágil, con el de la política de los años sesenta. Los enfrentamientos callejeros diarios en la lucha por los derechos civiles en el marco de una guerra que nadie deseaba y donde el asesinato de los líderes políticos se convirtió en el pan nuestro de cada día.

https://www.youtube.com/embed/MgCIL9SbaZ0

Vídeo | Youtube

Gretchen Peters compone en Hello Cruel World toda una propuesta coherente y cohesiva, con un hilo narrativo que empieza desde el primer verso y que no pierde pie en ningún momento a lo largo de las once canciones. Once canciones íntimas, de una profundidad humilde e irónica que permiten atisbar más allá de las notas, más allá de la metáfora, a otra época, otras personas y otras historias. Pero que, en el fondo, nos son comunes a todos.

Anuncios