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Hospitality — Trouble

Navego entre la decepción y el suspiro nostálgico entre las aguas, renovadas, de Hospitality, dos años después de aquel disco tan pequeño como redondo al que no he hecho más que volver y volver desde que llegué a él por primera vez. Hospitality lograron, con el paso del tiempo, algo no demasiado frecuente dados los fugaces tiempos contemporáneos: crecer de forma inesperada y vertiginosa.

Es posible que Hospitality (2012, Merge) se hundiera demasiado a menudo en sus propios tópicos, pero todos aquellos destellos que aventuraban un futuro como poco esperanzador se han desvanecido, se han desplomado con estrépito en Trouble (2014, Merge). Y algo entre genial, irremediable y delicioso debe tener Amber Papini como compositora y vocalista para que pese a todos las objeciones que ya he antepuesto sea incapaz de no disfrutar, aunque sólo sea a ratos, de estos Hospitality que parecen más trascendentes y menos necesarios.

https://www.youtube.com/embed/pdzJs1KBUPQ

En Trouble Hospitality aspiran a ser un grupo serio. Y nada le podía sentar peor a un grupo que buceaba entre lo cotidiano. No se me ocurre mejor ejemplo de ello que el inicio, comparado, de ambos discos. Mientras ‘Eight Avenue’ era ya desde su título una narración sonora de lugares y experiencias mundanas, tamizada en un adictivo ritmo Folk, ‘Nightingale’ se presenta al mundo desde lo alto de una montaña, embutida en reverb y obsesionada por un sonido entre lo atmosférico y lo eléctrico.

¿Hospitality se pasan al Post-punk? Quizá sólo hayan tenido un empacho de Young Marble Giants mezclado con el Adult Oriented Pop de Captured Tracks que, pese al incansable paso del tiempo y la ligereza de sus propuestas, sobrevive. Por sí mismo esto ya sería una noticia por la que todos deberíamos llorar. Pero entre tanta desgracia sobrevive una certeza: Hospitality es un grupo con mucho talento. Tanto como para hacer de tan horrenda idea algo bonito.

Trouble: contra uno mismo

De eso va Trouble: de Hospitality luchando contra sí mismos y el traje en el que han decidido enredarse. La épica forzada de ‘Nightingale’ tiene alguna conexión subterránea con los momentos más inspirados del último disco de Youth Lagoon, lo cual no está mal, pero queda lejos del pulso emocional que, como en ‘Argonauts’, hacía de Hospitality un grupo épico desde lo diminuto.

Aquí lo diminuto se transforma en minimalismo. ‘Going Out’ nunca estalla y está dominada como nunca antes una canción de Hospitality por el bajo — dirección Modern Vampires of the City — . Y sin embargo todo parece encajar en ‘I Miss Your Bones’, que tiene de sutil tanto como una piedra pero cuyo encanto, tantas escuchas después, aún no se ha desvanecido. Como en su portada, Hospitality se han tachado a sí mismos. Trouble es una historia de paradójica insumisión que a ratos les funciona y a ratos no.

https://www.youtube.com/embed/NV_XZ9zcoPE

Dos opuestos: de los sintetizadores tan espaciales, sensatos, adecuados y trasnochados de ‘Rocket and Jets’ al estribillo un tanto sonrojante de ‘Last Words’. Hospitality mirando hacia los ochenta y abrumados por todas sus luces y sombras. Una lástima, se fijan en los ochenta equivocados. El inicio de ‘Rocket and Jets’ pasa por el instante más inspirado de Trouble pero sigue lejos de lo más inspirado de su anterior trabajo.

6/10

Entre tanto enredo sintetizado ‘It’s Not Serious’, ‘Sunship’ y ‘Call Me After’ permanecen como todo debía ser y no es. Recuerdos de un grupo que ha decidido cambiar demasiado pronto sin que a mí se me ocurrieran motivos para ello. Hospitality me siguen gustando y seguiré esperando cosas de ellos en el futuro, creo que tienen talento y sus canciones esconden muchos secretos excelentes, pero aún hoy, a la hora de escribir esta reseña, sigo acudiendo a su primer disco y no a Trouble. Es una lástima.

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