Ya se nos ha escapado el verano de entre las manos. Desde hace unos días, estamos oficialmente en otoño, y eso significa inexorablemente el cierre de temporada en Ibiza. Estos meses de locura nos han dejado infinidad de fiestas y sesiones que han aportado algunas novedades al panorama. Ahora, este fin de semana, se celebran las closing parties, y es un buen momento para mirar atrás.

Ya me parece un mundo recordar el mes de julio, cuando pasé allí diez días de mis vacaciones. Playa, cócteles, bailes, risas y gente guapa. La verdad es que Ibiza, musicalmente, no es como antes. Y sus fiestas más famosas no son más que una prolongación de cualquier macrosala de Manchester, Madrid o Roma… ¿Pero qué más da eso? Ibiza puede ser lo que tú quieras. El lugar más exclusivo, o el más tranquilo, el más underground o el más masificado. Lo bueno de la Isla Blanca, es que tiene de todo, para todos. Y ha llegado la hora de analizarlo.

Este año ha sido el de la continuidad. En mi visita, he percibido el mismo ambiente que el año pasado. Han triunfado prácticamente las mismas fiestas, el público busca más o menos el mismo concepto de juerga, y la gran masa social en la Isla vuelve a ser española, cada vez más por encima de otras nacionalidades. Eso, lógicamente, repercute en la naturaleza de las discotecas, cada vez más adaptadas a lo que se mueve por aquí.

¿Los triunfadores del verano? Varias noches han sido las más exitosas, pero, por encima de todas las cosas, Pachá se ha salido, hasta el punto de que ha habido verdaderos problemas para conseguir tickets, o incluso para acceder a la sala con una entrada ya comprada. Todo culpa del sistema de la sala, que comparte tickets para varias de las sesiones. David Guetta y su Fuck Me I’m famous, como siempre, la sesión número uno. Ojito con Swedish House Mafia que también ha barrido. Y el sorpresón, los Vagabundos de Luciano, que con unos carteles repletos de invitados ilustres han llevado, por fin, la música más underground a la sala más pija de la isla.

Hay otras dos sesiones que no podemos pasar por alto, que son Matinée (nunca me dejaré de asombrar de ver el aeropuerto matineero), y Supermartxé, llenas a reventar todos los fines de semana. Es curioso cómo la gente emigra a Ibiza para encontrar exactamente lo mismo que podría ver cualquier sábado del año. Yo no lo entiendo, ni lo entenderé. Pero el hecho es que la música insulsa, macarra y machacona de estas dos sesiones ha triunfado, y los J-Louis, Taito Tikaro, Juanjo Martín o Javi Reina, han sido algunos de los reyes de la noche.

A estas dos últimas, además, se les ha unido este año Café Olé, otra cita más con el house facilón, la especialidad española. Este año fui a una de estas fiestas, en Space, y me gustó, he de decir, bastante más de lo que pensaba. Seguramente influyó que sólo estuve dos horas, y que sólo pagué diez euros. Aunque los precios de las entradas los tocaremos más tarde.

De momento sólo hemos mencionado sesiones de house y con predominio hispano. Pasaremos muy por encima por las que triunfan entre los guiris. Los Judgement Sundays, o las fiestas del agua en San Antonio, y también las diversas sesiones de funky y hard house británico también han estado llenas. Y, ¡Oh, sorpresa! Zoo Project, sesión diurna organizada en San Antonio y repleta de ingleses disfrazados, ha sido un exitazo total, y encima con nivelazo de música.

Y claro, luego están los clásicos que nunca mueren. El trance, aunque menos, sigue llenando (y bajando de precio, salvo Tiësto, claro). Cream, Armada… son una garantía, sobre todo, de sonidos diferentes a los que se estilan en España, aparte de contar con una atmósfera de club realmente diferente y peculiar. Y no vamos a hablar de Cocoon, ¿No? Evidentemente, siempre lleno hasta la bandera, Amnesia triunfó el día que decidió acoger a los alemanes locos bajo su techno. Este año, además, ¿Es mi impresión, o la calidad musical ha ido a mejor?

Otra de las fiestas a las que asistí, también en Amnesia, es una de las grandes novedades en la Isla. No la fiesta como tal (Made in Ibiza me pareció una auténtica basura, infinitamente peor que los Supermartxés y compañía porque encima había poca gente y era aburrida…), pero sin embargo, en horario temprano, se han organizado conciertos y sets especiales, bajo el nombre “Amnesia presenta”.

Yo pude presenciar el concierto de Laurent Garnier, el mismo que en la Goa, por 30 eurillos. Eso sí, después no aguanté ni dos horas: tras sentirme estafado al pagar 31 euros por una cerveza y una copa, (¡¡¡os juto que no sabía el precio!!!), me fui a ver amanecer a una playa. Y es que buena música, sigue habiendo, como por ejemplo en la fiesta de Carl Cox, o también en la We Love de los domingos, que ha tenido unos carteles de impresión. Yo vi a John Digweed marcarse una sesión espectacular, sobre todo gracias a ese tremendo Soundsystem que tiene la sala.

Pero, sin duda, la sorpresa del verano, es el remodelado DC10 y su sesión estrella, Circoloco. Vaya manera de volver. A lo grande. Esta sesión será muy criticada por todos los puretas del mundo, pero el caso es que, para mí, es lo que más merece la pena de la isla. Un ambiente totalmente diferente y especial, multicultural, divertido, y porqué no decirlo, también un poco químico. UN garito auténtico, especial, pequeño y coqueto (ha sido remodelado por completo), y encima con una música muy mejorada: bastante deep house a primera hora y después tech house y technazo a discrección.

Un diez para el Dece, que encima no impone precios abusivos ni copas diminutas repletas de hielo. Y un ocho para otra de las sensaciones de la temporada, que se ha llenado, sobre todo, de locales, en busca de una programación más seria en el que, para mí, es el mejor club de la isla. Kehahuma, en Space, ha triunfado por todo lo alto, ¡Felicidades!

Parece que me trabajé bien la noche, ¿verdad? No, me quedó muchísimo tiempo para playas, chiringuitos, cócteles de lujo a 16 euros, relax y mucha diversión. Ushuaia, Km5, Kumharas o Blue Marlin son chiringuitos muy buenos y todavía muy caros. Y es que los precios en Ibiza han bajado y se encuentran cada vez más descuentos para las sesiones menos pobladas, ya que la competencia es feroz. Todavía se siguen pagando fortunas por algunas entradas (Cocoon, Guetta, Swedish House Mafia…) pero, en general, es fácil encontrar ofertas o incluso pases gratuitos, si os “trabajáis” a los relaciones públicas.

http://www.youtube.com/v/TY2GhqvHmC0&hl=en&color1=0xb0cf33&color2=0xdaef86&border=1

Cala Compta, el atardecer, un mojito y un musicón de escándalo

De todas formas, yo soy más de una filosofía sencilla, no me gusta el lujo ni lo superfluo. Aunque un caprichito le viene bien a todo el mundo, a nadie le amarga un dulce, ¿no? Por eso, os he traído esta muestra de mi Ibiza favorito, un vñideo grabado en el mejor de los chiringuitos, el que se encuentra en la espectacular Cala Compta. Downtempo, cosmic, house y chillout con copas baratas (alrededor de ocho euros) y un marco incomparable. Sï, allí no sólo hay macarras que salen en Callejeros, esto también existe. ¡Hasta el año que viene!

En Noctamina | Diario de Ibiza 2009

Fotos | Vladimir

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