In-Edit Beefeater: Colocados de esperanza (Jornadas VI y VII)

De drogas, música y liberación va la cosa estos días en el Festival In-Edit Beefeater de Barcelona.

Y es que después de empaparnos del tema con una de las novedades de este año, ‘They call it acid: a dance music feature documentary’, el pasado jueves le tocó el turno a uno de los documentales más aplaudidos de la pasada edición… que ha vuelto a triunfar en esta ocasión.

‘High on hope’ (algo así como ‘Colocados de esperanza’) ha sido sin duda el protagonista en las jornadas sexta y séptima del festival.

Aplausos, aplausos

De eso fue la cosa en la proyección de este documental de poco más de una hora dirigido por Piers Sanderson. De aplausos, aplausos y aplausos.

Ya habíamos oído hablar de él –no en vano, se convirtió en el ganador del Premio Internacional de la pasada edición del festival- pero las críticas se habían quedado cortas.

Dejando a un lado que este retrato de lo que se conoce como “la 2a Revolución Inglesa” entre los jóvenes tiene una calidad y un ritmo cinematográficos inmensos, las carcajadas constantes y los aplausos espontáneos entre el público no dejan sino de convencernos de que sí, se merecía el premio y sí, sigue siendo uno de los platos fuertes incluso un año después.

Fiestas ilegales para 10.000 personas que, lejos de basarse solo en un puñado de jóvenes aburridos de sus vidas, bailando electrónica y drogándose, se convirtieron en un auténtico halo de esperanza capaz de mover masas y surgido de y para la gente de la calle.

Contado a través de los verdaderos protagonistas del movimiento del acid house (¡Cuantísimo carisma en un puñado de personas anónimas!), ‘High on hope’ lo ha conseguido… nos ha dejado colocados de esperanza porque sí, todo puede hacerse. Y sí, qué divertido es ser jóvenes.

Tiempos para la nostalgia

Ya en competición, y de nuevo en la sección internacional, otro de los pases más esperados (especialmente por los más nostálgicos, que aún recuerdan a este grupo como uno de los más importantes de los 80s) fue el de ‘Color me obsessed: a film about The Replacements’.

¿Su encanto? Además de fijarse en uno de los grupos quizás más infravalorados de la escena estadounidense de la época (sí, muy queridos por los suyos pero olvidados por muchos otros)… hacerlo tan y tan bien, sin usar la forma clásica de un documental musical.

Ya lo dijo su director en una entrevista en el pasado: no querían hacer el clásico documento de rock que podrías ver en VH1. ¿Y qué se les ocurrió? Pues hacerlo sin el grupo, sin imágenes de archivo e incluso sin su música.

Lo increíble y remarcable aquí es, precisamente, lo bueno que es el resultado con semejantes circunstancias. La solución, muy eficaz, consiste en poner las versiones de cientos de fans (anónimos y no tan anónimos) que permiten explicar la historia como debe ser contada… y seguir sorprendiéndonos. Una de las gratas sorpresas de la edición.

Más clásicos: Dylan siempre reinará

Y aunque esta novena edición del festival destaque por su selección arriesgada y colorista, con proyectos mucho más pequeños pero de gran calidad cinematográfica, sigue habiendo cabida para los grandes.

Después de disfrutar y hacernos eco de los documentales dedicados a Harrison, Iggy Pop, Bowie, Lou Reed, The Who o Queen, le toca el turno al rey de los reyes, Bob Dylan.

Dentro del especial dedicado a Murray Lerner, ese productor contemporáneo a Pennebaker que un buen día sorprendió al mundo con un documental llamado ‘Festival!’ (también proyectado en esta edición del In-Edit), nos encontramos con una de sus obras más aplaudidas, ‘The other side of the mirror: Bob Dylan’.

Un retrato indispensable para todos los fans del compositor (o quizás deberíamos decir poeta), que repasa su carrera desde sus tiempos como modosito protegido de Joan Baez hasta sus momentos más sonados como estrella de la música. De obligado visionado.

Una edición de 10

Entre la enorme selección de documentales que se están proyectando en Barcelona estos días con motivo de la celebración de la novena edición del Festival In-Edit Beefeater, Festival Internacional de Cine Documental Musical, no podemos dejar de citar también algunos de los proyectos minoritarios que se han ofrecido estos días y que, solo por formar parte del festival, ya merecen la pena (el criterio de los seleccionadores ha quedado más que demostrado, entiéndase).

Entre ellos, especial atención a ‘Papagordo: en casa de Raimundo Amador’ o ‘Last days here’ que opta también al premio internacional y que retrata la horrible caída a manos de las drogas por parte del cantante Bobby Liebling. Una crónica sobre la muerte en vida en un sótano fumando crack… hasta la ¿resurección? (si eso es posible) del polifacético artista.

¿Lo mejor? Nos quedan todavía unos días y muchos documentales por ver. Y seguimos aplaudiendo la selección realizada.

En Hipersónica | In-Edit Beefeater: más razones para seguir conquistándonos (Jornadas IV y V)

 

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