Catorce años después de su disolución los noruegos In the Woods… están de vuelta, haciendo tan poco ruido como el que hicieron al marcharse, con discreción pero generando expectación en según que sitios. Casualmente el regreso se produce poco después de que Green Carnation anunciase lo propio hace ya un año, banda para la que In the Woods… fue una especie de continuación una vez se disolvió la primera pero marcando el tiempo una relación que continúa en hermanamiento pero sin compartir miembros, alternándose en sus disoluciones en el pasado pero con posibilidad de convivencia en el presente. O al menos la posibilidad está presente, atendiendo al anuncio de que In the Woods… regresan con todas las de la ley mientras Green Carnation aún se debaten sobre si la gira de regreso del verano pasado va a tener continuidad en el estudio.

Centrándonos en In the Woods… toca reconocer que han mantenindo su estatus de banda de culto a pesar de este tiempo de silencio, tres lustros en los que los panorama ha dado un vuelco en varias ocasiones. Gran parte de los cambios vividos por parte del mundo del Black Metal son mérito, en parte, de lo desarrollado por esta imprescindible banda noruega, la cual comenzó emulando a los Ulver más cavernosos y que acabó transformando su sonido y las tendencias, conservando reverencia a la cuna pero alterando su esencia con respeto y grandes dosis de genialidad.

Años después del hiato llegaría la fama al mundo del Black Metal, una fama que no tenía nada que ver con los escándalos del Inner Circle. In The Woods… no tuvieron la posibilidad de disfrutar los réditos de un huerto que abonaron, no pudieron disfrutar de un éxito que la oportunidad ha regalado a bandas jóvenes que han seguido su camino, algunas a sabiendas y otras desde la ignorancia de dónde procede la incorporación de la psicodelia, la utilización de sintetizadores o el simple coqueteo con el Rock Progresivo.

Oddvar, quien fue miembro fundador y guitarrista de los noruegos, no formará parte de este regreso (falleció el año pasado), y tampoco lo hará el vocalista Jan Kenneth Transeth, quien ha sido sustituido por Tommy Sebastian Halseth, quien es conocido por ser el vocalista de los eclécticos Manes, otra de esas bandas desconocidas pero imprescindibles por su obra. La idea de la banda es grabar dos álbumes, iniciando la grabación del primero en unos meses.

Antes del concierto de despedida en Kristiansand hace catorce años, el pasado 29 de diciembre en el Caledonien Hall, el rooster de la banda cambió varias veces. Pero un núcleo, compuesto por el batería Anders Kobro y los gemelos Botteri siempre estuvo presente. El lineup de hoy consiste en estos tres personajes atormentados, y también otros músicos a los que anunciaremos pronto. Además, hemos logrado un magnífico sustituto para Oddvar, quien nos dejó de forma trágica el año pasado. Descansa en paz amigo y hermano, siempre serás una fuente de energía para In the Woods…

Los comunicados, la vuelta a la actividad en Redes Sociales y el desarrollo de material gráfico constatan que el regreso es un hecho. Ahora bien, ¿por qué es tan importante? ¿Qué aportaron los tres discos de In the Woods… al mundo del Metal Extremo? Vamos a verlo con un breve repaso a su discografía.

Heart of Ages (1995)

Sirviendo de continuación para el EP Isle of Men (1993, independiente) que los convirtió en una de las bandas más prometedoras del Trve Black Metal, el primer largo de In the Woods… supuso uno de los cambios más abruptos que han tenido lugar en la historia del Metal Extremo, destrozando las fronteras de un género que en ese momento parecía una herejía alterar, ampliando su espectro hacia límites que aún hoy parecen complicado comprender.

La etiqueta llegaría después, calificando a ese híbrido entre Black Metal, Doom y Rock Progresivo como Avantgarde, ese universo al que después se unirían coyunturalmente Borknagar y Arcturus entre otros. La óptica ya no era la brutalidad cavernosa sino una apuesta por la experimentación y un corte más ambiental que el canon marcado por el Atmospheric Black Metal, incorporando vocales de corte operístico y lamentos robados al Doom que constituirían unos tratados de ambientalismo a los que hoy reverencian bandas como Wolves in the Throne Room o Panopticon.

8.7/10

Evidentemente todo esto convierte a Heart of Ages (1995, Misanthropy Records) en uno de los discos más arriesgados de la década de los 90, una obra que partía desde la ortodoxia de Burzum y Ulver (ambos proyectos se alejarían de ella con posterioridad) y que acabaría llegando a integrar influencias otrora antagónicas como la de David Gilmour en el tratamiento de las guitarras. Aún cuesta estabilizar determinadas sensaciones en nuestra cabeza al escuchar el álbum, un disco cuyo carácter transgresor cristaliza en una versión única, la realizada al himno ‘White Rabbit’ de Jefferson Airplane.

Omnio (1997)

Hablar de continuidad al referirse a una banda como la presente es una temeridad pero eso significó su segundo disco, una profundización en las ideas marcadas por el debut llevándolas al extremo, matizando aún más el Black Metal y erigiendo al Doom en protagonista, como una herramienta desde la que trasladar a ambientes oníricos y construir piezas con toques Folk y atmosférico, yendo aún más lejos en su apuesta por el AvantGarde.

Con el Black Metal convertido en una simple referencia, en un lejano punto de partida, In the Woods… apostaron por una producción que dotó a su sonido de un toque aún más caleidoscópico, dirigida a mostrar aún más variedad de tonalidades y matices, ritmos que se ralentizaban aún más convirtiendo a la banda por momentos en los Opeth de corte acústico pero sin salirse del corte operístico en lo vocal, corriente gótico-operística de la que el tiempo les convirtió también en abanderados.

9/10

En cualquier caso, y a pesar del corte continuista, Omnio (1997, Misanthropy Records) no se empequeñece con respecto al debut sino todo lo contrario, profundiza en sus aciertos y oculta aún mejor sus puntos débiles, destruyendo estereotipos y erigiéndose en una especie de eslabón perdido para muchas propuestas a las que en la actualidad es complicado ubicar. La brutalidad aparecía más contenida, pero era igual de turbadora.

Strange in Stereo

En contraposición a Omnio, el último disco lanzado por In the Woods… hasta la fecha puede ser tildado de todo menos de ser un álbum continuísta, pues lo que los noruegos presentaron a finales del siglo pasado pilló en fuera de juego hasta a los más abiertos de mente.

Para la ocasión decidieron convertir a la música electrónica en mucho más que un recurso excepcional, dándole el protagonismo que implica abrir el disco con un tema de dicho corte. El tiempo ha dotado de comprensibilidad a la apuesta, pero la lejanía ya con el mundo del Metal Extremo y la mayor concreción dejaron a muchos con regusto amargo en la boca.

En cualquier caso la mayor capacidad de síntesis y la apuesta por elementos que ya Ulver habían incorporando meses atrás convierte a Strange in Stereo (1999, Misanthropy Records) a un álbum que contiene más de lo que aparenta, quizás con aura de disco crepuscular pero al que es complicado poner pegas a posteriori. Muestra cierta incomodidad conforme el álbum avanza, empantanándose a un nivel impropio para la banda noruega, pero supone un punto de partida muy interesante para este retorno que estos días cristaliza.

8.3/10

La comparación deja al disco lanzado en 1999 en un lugar tambaleante frente a anteriores ejercicios, pero la previsión lo convierte en un buen punto al que acudir buscando a qué es posible suenen los noruegos en este 2014. Veremos si es cierto, la calidad queda fuera de toda duda.

Subscribe
Notify of
guest

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments