Anuncios

Jessie Ware — Tough Love

Antes de olvidar definitivamente 2014, es de recibo dedicar unas líneas a algunos discos que, a estas alturas, deberían ya tener una nota puesta en Hipersónica. Es el caso de Tough Love, de Jessie Ware, un excelente disco pop, que no por su excelencia deja plantear algunas dudas.

Serias dudas no en cuanto a la calidad de su sonido, sino más bien en sí está dirigido al mismo público que Devotion, el debut de la británica, del que hace tan sólo un par de años.

Porque Tough Love es una colección de grandes canciones, sí, pero casi todas ellas grandes canciones pop. Baladas y medios tiempos en su mayor parte dedicados al desamor y al desengaño, sin edulcorar las letras. Hasta ahí todo bien, pero hay que subrayar lo de “pop”. No porque sea algo despectivo, sino porque en el debut no era así: lo que Ware ha edulcorado no han sido las letras sino su sonido en general.

Jessie Ware: inesperado giro al estrellato

Devotion nos daba las pistas de la que podía ser una enorme artista del R&B. Original, de cuidadísima voz (sin nada que envidiar a las habituales del género, casi todas de color) y exquisito gusto a la hora de componer, y a la vez sabiendo cómo utilizar las nuevas ideas que a este género podían aportar elementos como la electrónica, o amistades como las que ha frecuentado en colaboraciones con Disclosure, o SBTRKT.

Ella misma decía que quería mantenerse todo lo alejada de la fama que le fuera posible, y a finales de 2014 ponía sobre la mesa este Tough Love y nos desbarataba todas las ideas que nos habíamos hecho de ella. Porque su segundo disco es casi lo contrario al debut.

El R&B sigue estando ahí, como esqueleto sobre el que se construye el disco, pero el pop ha ganado mayor peso, siendo el verdadero dueño de los momentos álgidos del disco, mientras las inspiraciones ochenteras se quedan en algo testimonial. Nada malo hasta ahí, aunque el verdadero problema es que ese toque experimental que exhibía el debut y las colaboraciones con otros proyectos se ha perdido por el camino durante los dos años transcurridos entre Devotion y Tough Love.

Singles como ‘Tough Love’ o ‘You And I (Forever)’ sólo necesitaban que se les diera una oportunidad para reinar en las emisoras mainstream (al menos en las británicas) mientras que aliados como los que figuran en la nómina de colaboradores del álbum dejaban claras sus intenciones.

Tough Love: más formuláico, igual de elegante

Ware parece haberse quitado la máscara, arrinconando los momentos experimentales para contadas ocasiones, y abrazando a las masas sin complejos. No había más que mirar esa lista de nombres para verlo: la terna Benny Blanco-Two Inch Punch (aquí como BenZel), responsables de algún trabajo para Britney Spears o Katy Perry, sería un buen ejemplo. La ayuda de Ed Sheeran en una de las baladas estrella del álbum, ‘Say You Love Me’ o el haber elegido a Miguel como colaborador en ‘Kind Of… Sometimes… Maybe’ serían otros.

Al menos, los nostálgicos tenemos momentos menos “masivos” aunque con gente como James Ford (de Simian Mobile Disco) en la producción de ‘Want Your Feeling’ o Julio Bashmore en la de ‘Keep On Lying’ estaban prácticamente garantizados.

De cualquier forma, no se puede echar en falta esa elegancia etérea del primer trabajo, palpable desde el tema que da comienzo y título al disco, tan carne de radiofórmula como ‘You And I (Forever)’, el que le sigue, hasta la brillante y sexy ‘Sweetest Song’ que une como ninguna el presente y el pasado del R&B. Elegancia que se nota a lo largo de todo el disco, e incluso en momentos tan estereotípicos como ‘Champagne Kisses’: hasta cuando Ware usa todos los tópicos del pop y el R&B su música funciona.

De manual ochentero es el soul de baladas como ‘Say You Love Me’, que aún sonando bien no deja de quedarse corta para lo que Ware es capaz de entregar, o la calidez de ‘Kind Of… Sometimes… Maybe’, ambas capaces de evocar a las grandes estrellas del R&B de finales de aquella década. Casi tanto como ‘Cruel’, con la que es difícil quitarse de la cabeza a Mariah Carey… cuando era Mariah Carey y no lo de ahora.

8/10

Por resumirlo, Tough Love es sin duda uno de los discos pop o R&B del año pasado. Pocos defectos se le pueden achacar excepto cuando se lo compara con su predecesor, que, ya sea por ese aura de “descubrimiento” que lo envolvía o por parecer algo menos formuláico, dejaba al final un mejor sabor de boca.

Pero no nos engañemos; ello no le resta puntos a este segundo trabajo de Jessie Ware que, de cualquier forma se nos presenta como la más elegante de las maneras de convertirse en una estrella. Ware convence, no sólo con su música, sino con su saber estar. No hace falta recurrir a enseñar carne para ser alguien en el difícil mundo del R&B: sólo hay que tener estilo y de eso a ella le sobra.

Anuncios