Kadavar — Abra Kadavar: la magia de lo retro

Siempre he sentido cierta clase de envidia por no haber podido vivir durante la gloriosa época de finales de los sesenta y durante la década de los setenta, al menos en el aspecto puramente musical ya que de ese periodo surgieron piezas y bandas que hoy en día son claves y fundamentales para mi (y para mucha gente más). No deja de resultar irónico este inmenso amor por lo clásico y lo retro de una época que ni siquiera llegué a vivir, pero dista mucho de ser mero postureo del tipo “lucir cierto aparato/objeto de antaño solo porque queda guay y vintage”, sino que es verdadera admiración y ganas de poder haber vivido de primera mano una época que musicalmente me parece clave.

Anda que no me hubiera encantado poder haber vivido y experimentado los primeros trabajos de gente como Led Zeppelin o Black Sabbath de forma directa, en primera persona. Cierto es que hay cierto encanto en descubrir las cosas por recomendación de algún tercero de cuyo criterio te fías o rebuscando por casualidad entre la colección antigua de algún familiar, pero no es lo mismo. Ahí, entre los extraños nostálgicos de una época que no llegamos a vivir, se encuentran Kadavar.

Kadavar, melenas y barbas a favor del buen Rock

Cometeríamos un grave error descartando la propuesta de Kadavar por ser un simple calco de los Zeppelin y de los Sabbath porque, aparte de que esa es parte de su encanto y de su gracia, también están los toques del Stoner más reciente y mucho amor por la psicodelia clásica de los Hawkwind, sin obviar ciertos toques de Krautrock clásico de su Alemania natal, como el de Amon Düül.

Pero todo esto no es nuevo para nosotros. Todo esto ya lo vimos en su debut homónimo del año pasado, uno de nuestros discos favoritos como se puede comprobar en nuestra lista de lo mejor del año, y que nos hizo olvidar ese megalómano proyecto conocido como “maquina del tiempo” ya que nos consiguió trasladar a esa época con muchísimo acierto junto con bandas como Troubled Horse.

Muchos pensasteis que lo habíamos flipado en exceso con ellos, y es probable que acertéis. No somos pocos los editores de esta nuestra Hipersónica que dejamos de afeitarnos hace meses para poder emular a nuestros nuevos ídolos. Casi podríamos hablar de la “secta Kadavar” a la que cada día se suman más y más adeptos. ¿Por qué tanto fanatismo? ¿Dónde está el misterio? Os lo digo ya: no lo hay. Es un simple y sencillo amor por lo retro y lo clásico con buenas dosis de diversión.

Tan mal no lo tienen que hacer los germanos si han acabado fichando por un sello de referencia en Europa como Nuclear Blast, casa de otras magníficas bandas con mucho amor por lo retro como Graveyard y Witchcraft. Si algo se le podía poner de pega a aquel debut era su corta duración. Seis temas con una duración total de poco más de media hora era buenísimo pero nos dejaba con ganas de más. Parece que los barbudos teutones escucharon nuestras suplicas y un año después ya estamos ante Abra Kadavar, su segundo disco de estudio.

Abra Kadavar, mostrando que los germanos son una apuesta segura

Llega la pregunta del millón. ¿Han cambiado su estilo? Afortunadamente no. Sí se nota un sonido más pulido con respecto al debut, propiciado por el salto de división en cuanto a sello discográfico. Por el resto, los esquemas siguen siendo los mismos. Led Zeppelin y Black Sabbath como referencia y toques de Stoner Doom y Psicodelia para darle más chispa a la propuesta. Cuando tocas una propuesta que depende de una manera tan directa de los clásicos, tienes que hacer que la calidad de tus composiciones sea bastante alta para poder evitar ser un simple refrito más de la tendencia revival de los setenta. Por suerte, el berlinesco trío anda más que sobrado en ese aspecto.

Riffs de guitarra de retro-Rock con mucha garra, solos rapidísimos y desbordantes, Lupus Lindermann volviendo a mostrar maestría con el micrófono (incluso se permite hacer juegos de combinación entre su voz y su guitarra en temas como ‘Black Snake’ y ‘Come Back Life’), la batería de Tiger golpeando donde más duele con fuerza y contundencia, e interminables y fabulosas jams de instrumentos sin un claro objetivo, pero divertidas y espectaculares (‘Abra Kadavra’).

Los nueve temas de Abra Kadavar son una asombrosa lección de buen Rock, blues añejo y falta de pretenciosidad, solo divertirse tocando igual que sus ídolos con un sincero y sobresaliente homenaje. No es que Kadavar no se esfuercen por ocultar sus referencias, es que nos las ponen enfrente de la cara y nos las graban a fuego lento. Ellos se lo pasan genial haciéndolo y nosotros escuchándolos. Ya lo dijo Cronopio es más de una ocasión y yo lo reafirmo: la innovación está sobrevalorada.

Casi daba miedo el hecho de que en poco más de un año ya estuviéramos ante un nuevo cancionero de los germanos. Parecía que lo de su debut fue ayer, pero no, fue en febrero del año pasado. Podría darse el caso de que hicieran el trabajo deprisa y corriendo para que aun durara esta fiebre por Kadavar, pero eran temores pasajeros. Una vez te enfrentas a temas que vienen con el cartel de neón que pone “jitazo” como ‘Doomsday Machine’ y ‘Liquid Dream’ (ese toque de sintetizador le da un plus de calidad importante) se ve claro que no han hecho este trabajo con prisas, simplemente es que disfrutan muchísimo haciendo esto y se les nota.

Pepinazos importantes como los del anterior párrafo o como ‘Fire’ y ‘Dust’, donde el grupo está sencillamente excelso. Incluso en cortes menos directos siguen sonando espectaculares y con mucho gancho como ‘Eye Of The Storm’ y ‘Rythm for Endless Minds’, esta última es donde se nota más el carácter Kraut de su música y suena esplendido.

9/10

Lo único que les hacía falta para triunfar con este Abra Kadavar era un cancionero más completo y que funcionara tan bien como el primero. ¿Es este un paso adelante con respecto al debut? Bueno, no hemos tenido suficiente perspectiva del primero para poder hacer la comparación. Pero los que se entusiasmaron con ese disco estarán de enhorabuena porque las bases siguen intactas, al igual que su gran calidad. El año pasado fueron una de las grandes revelaciones en el terreno del Rock y en poco tiempo ya han demostrado que no son flor de un día, que son una realidad. Alguno estará viendo los numeritos adjuntos a este párrafo y los verá desmedidos. Pero me cuesta ponerle menos nota a uno de los álbumes que más estoy disfrutando del año y que cada vez que escucho me gusta más. Podría quedarme eternamente en este bucle y nunca cansarme. Porque, al igual Kadavar han disfrutado muchísimo elaborando este disco, yo no puedo parar de disfrutarlo.

Tracklist de Abra Kadavar

  1. Come Back Life
  2. Doomsday Machine
  3. Eye Of The Storm
  4. Black Snake
  5. Dust
  6. Fire
  7. Liquid Dream
  8. Rhythm For Endless Minds
  9. Abra Kadabra

Discografía de Kadavar

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