Kadavar llevan dos años y medio prácticamente viviendo en la carretera y en ese período han lanzado dos discos de estudio, su debut de título homónimo y Abra Kadavar, y un directo, Live in Antwerp. Esta dura vida recorriendo medio mundo les pasó factura, pues poco después de la edición del segundo elepé, el bajista Mammut se despidió. Su sustitutó fue un amigo cercano, Simon ‘Dragon’ Bouteloup, miembro de Aqua Nebula Oscillator, con quienes Kadavar compartieron un split que ya es un clásico.

Los berlineses se tomarán un largo descanso tras esta gira para grabar un nuevo elepé

Quienes no hayan visto en esta gira a Kadavar van a tardar tiempo en volver a verlos encima de un escenario. Los berlineses se van a tomar un largo y merecido descanso durante el que quieren grabar un nuevo disco de estudio. Mientras tanto, podemos decir que tenemos la suerte de haber disfrutado de su demoledor directo.

Kadavar comenzaron el martes su gira europea en Gijón, en la Sala Acapulco, el mismo lugar donde habían actuado hacía año y medio. Hubo buena entrada y tras el show de The Picturebooks, un guitarra y un batería asesino, salió este trío para ofrecernos setenta y cinco minutos del mejor hard rock con raíces sententas: Black Sabbath, Led Zeppelin y Pentagram, más el toque de psicodelia espacial de los primeros Hawkind y un aporte de stoner para engordar el resultado.

Kadavar y su hard rock rebosante de fuzz y groove

Su directo fue inapelable. Hard rock rebosante de fuzz y groove, amplis zumbando y derroche de wah-wah, además de una batería Ludwig transparente tocada a uña de caballo y un bajo con mucho cuerpo siempre presente.

A priori, podría parecer que doce temas, incluidos los dos que sonaron en el bis, fue un haber irrisorio pero el caso es que casi que no hizo falta más para darse cuenta de que Kadavar son en su estilo la formación más solvente del continente europeo. Como ejemplo de su saber hacer basta escuchar: ‘Doomsday Machine’.

El pequeño Lupus Lindemann es un as de las seis cuerdas. De su guitarra extrae tal calidad y cantidad de riffs y melodías que abruma desde el primer tema de la noche: ‘Liquid Dream’. Conjugaron temas de sus dos álbumes y la versión de ‘Broken Wings’, de Aqua Nebula Oscillator.

No hubo ningún bajón de intensidad en su actuación. Quizás lo único negativo fue la poca actitud del bajista, que parecía que pasaba por allí y ni siquiera se despidió del público al finalizar la actuación, que terminaron con ‘Goddess of Dawn’ y ‘All Our Thoughts’.

Mención especial para Tiger. Hay que verlo en el escenario para creerlo. Su batería está adelantada y él es quien dirige con su potente pegada ese monstruoso sonido ya marca de la casa. Hay quien dice revival o hard vintage, pero lo de Kadavar es algo asombroso. Palabra.

Fotografía | Víctor R. Villar en Pinterest

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