Kanye West no puede ni tomarse un respiro

Kanye West te aplaude

En enero, Kanye West se puso en marcha con una denuncia contra sus sellos de (casi) toda la vida, Roc-A-Fella y Def Jam, así como contra EMI, en busca de invalidar los contratos que tenía con todos ellos. Kanye busca ser libre, porque, ya se sabe, «uno escucha decir que la esclavitud duró 400 años. ¿400 años? Parece una elección”, pero para poder hacerlo está buscando cualquier resquicio dentro del contrato.

Y lo ha encontrado en el de EMI. THR ha conseguido una copia completa de la demanda y West cita una ley californiana que limita los contratos personales a no más de siete años. En el original de EMI, firmado en 2003, la discográfica le obligaba a “permanecer activamente involucrado en escribir, grabar y producir composiciones y discos” y le impedía “retirarse como compositor, artista de grabaciones, productor o tomarse cualquier descanso”.

Esa imposibilidad de retirarse o tomarse un respiro es la que los abogados de West ven chocar con la legalidad californiana, que ya les sirvió a gente como Olivia Newton-John o 30 Second to Mars para liberarse de sus contratos.

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