Keane — Night Train: bache de profundidad desmedida

Cuando era una jovenzuela inexperta tuve oportunidad de viajar a Madrid para ver uno de mis primeros conciertos en la capital. Keane acudía a presentar su primer disco, trabajo que a día de hoy me sigue pareciendo redondo e imprescindible, uno de los mejores debuts de los últimos años con diferencia, y yo quedé absolutamente fascinada. Y a día de hoy, no volvería a verlos ni cobrando.

El motivo está más que claro a mis ojos. Night Train, un EP con ocho canciones del que os hemos ido dando algunos datos en las últimas semanas, es uno de los pinchazos más sonados y menos esperados que he tenido oportunidad de escuchar recientemente.

Todo parecía apuntar a esto cuando escuché el primer single, ‘Stop for a Minute‘, en el que colaboran con K’NAAN. El resultado es un estilo, si se le puede llamar así no teniendo ningún tipo de continuidad por parte de la banda, impostado, inconstante y sin sentido o justificación alguna. Keane siempre me han gustado, entre otras cosas, por saber encontrar su sonido en cada momento de su carrera independientemente de modas o críticas, pero esto, por desgracia, clama al cielo.

http://www.youtube.com/v/zI9C9j0QgU4&hl=es_ES&fs=1&

Creía que este experimento tan burdo no podría ser superado, para peor, en el tracklist. Creía, inocente de mí, que desde esa bajura sólo se podría subir y volver a brillar con el esplendor de ese pop original y fresquísimo; cuán equivocada me hallaba. Hay dos temas en concreto que me han provocado todo tipo de convulsiones, escalofríos y revolturas varias. El primero de ellos es la otra participación de K’NAAN en el disco en ‘Looking Back‘ — de bochorno el sampler de ‘Gonna Fly Now’, el tema estrella de Rocky compuesto por Bill Conti -.

http://www.youtube.com/v/nhAQkda3nNI&hl=es_ES&fs=1&

Lo peor es que el EP no empieza del todo mal y te fuerza en cierto modo a hacerte esperanzas. Tras ‘House Lights’, el instrumental de apertura, encontramos ‘Back In Time‘, un tema que sin ser una maravilla, desde luego podría haber sido un descarte de su anterior disco, Perfect Symmetry. Sin embargo, dura tan poco la ilusión que la caída es tremenda, de las que te hacen escupir las muelas.

Con Night Train he experimentado una de las mayores decepciones en el terreno musical de los últimos años. Keane siempre me había parecido un grupo coherente, capaz de renovarse y evolucionar hacia nuevos terrenos sin necesidad de venderse y manteniendo un sonido que, con añadidos o sustracciones, seguía siendo claramente identificativo. Lamentablemente y tras esta apuesta, mucho van a tener que cambiar las cosas para que me sienta incitada a escuchar futuras incursiones.

Anuncios