La extraña inercia de Team Sleep

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Nunca pretendimos grabar un disco o dar comienzo a una banda… Simplemente nos sentábamos en casa, tocábamos la guitarra y grabábamos algunas cosas. Nunca fue nuestra intención dar conciertos, grabar en el estudio o cosas similares. Simplemente era algo para pasar el rato.

Team Sleep nunca fue un proyecto destinado a resistir de manera estable y aun así aquí estamos, trece años después de que empezaran a dar sus primeros conciertos en la costa oeste norteamericana, hablando de un segundo disco que está hoy más cerca que nunca de ser realidad. Alguno sonreirá al recordar que eso ya lo anunciaron allá por 2007 en MySpace (¡en MySpace!), que tiempo después prometieron una serie de EPs de los que nunca más se supo y que pasa el tiempo y aquí seguimos, los mismos pero un poco más calvos; no obstante, parece que esta vez la cosa va en serio.

Cuando se produjo aquel anuncio su debut homónimo (2005, Maverick Records) aún estaba caliente, pero también éste tuvo un preocupante historial de inestabilidad molecular tras de sí. Una versión inicial de dicho disco estaba prácticamente lista para su publicación un par de años antes, pero la filtración a Internet de las demos puso de mala leche a Chino Moreno, quien prefirió centrar su atención en el lanzamiento del cuarto disco de Deftones. Los rumores sobre la ruptura del grupo antes de haber llegado a poner de forma oficial su estreno en las calles fueron constantes durante la época, y cuando ya parecía que el elepé estaba listo a finales de 2004, la discográfica pensó que había quedado todo muy bonito y que mejor retrasarlo al año siguiente para vender más. Según cuentan, Chino no sabía si reír o llorar con semejante decisión.

Lo de Team Sleep ha sido siempre un equilibro constante entre perdurar y desaparecer en el que hasta se han podido permitir el lujo de dejar en la cuneta colaboraciones de la talla del mismísimo Mike Patton (Faith No More, Mr. Bungle), las cuales actualmente solo se pueden encontrar circulando por los bajos fondos de la Red. Aunque bueno, teniendo en cuenta que en realidad todo esto había empezado con dos amigos que habían comprado un portaestudio a mediados de los noventa con intención de grabar algunas cosas para su propio uso y disfrute, bastante lejos había llegado la cosa, ¿no?

Las comparaciones con Deftones no se hicieron esperar, pero lo cierto es que Team Sleep eran mucho más que el mismo perro con distinto collar

Por suerte para nosotros, la extraña inercia que traían desde sus comienzos al final acabó como debía de acabar: con el ansiado disco en las calles. Las comparaciones con Deftones no se hicieron esperar, claro está, y fueron más insistentes si tenemos en cuenta que vino a coincidir con la misma etapa creativa que tuvo como fruto el muy experimental álbum homónimo de la banda de Sacramento, pero lo cierto es que Team Sleep eran mucho más que el mismo perro con distinto collar.

https://www.youtube.com/watch?v=qVM3dnIipbA

De las demos filtradas se intentó recuperar lo mínimo posible, y lo que finalmente se aprovechó vino más trabajado, ampliado y perfeccionado. La comparación entre canciones en formato borrador como ‘Natalie Portman’ y su adaptación definitiva como ‘Live From the Stage’ prueban que supieron sacar provecho del disgusto ocasionado por la inesperada exposición del trabajo a medio hacer. Hasta once músicos de diferentes escuelas intervinieron en la encarnación definitiva de este álbum, aportando entre todos dosis rockeras y electrónicas para dar forma a su ecléctico sonido.

De las demos filtradas se intentó recuperar lo mínimo posible, y lo que finalmente se aprovechó vino más trabajado, ampliado y perfeccionado

Quince cortes fueron necesarios para explicar todo lo que Team Sleep venían arrastrando hasta ese punto, lo bueno y no lo tan bueno convertido por fin en expresión musical. El mismo rock alternativo que es también el núcleo de Deftones sirve de base para todo, pero sin llegar ni de cerca a los niveles de dureza más metalera de dicho grupo, y combinando en él dosis de inmediatez con pasajes donde la instrumentación se atreve a jugar con atmósferas mucho más frágiles, o con arreglos trip-hop que industrializan la melodía sin llegar a contaminarla por completo.

8.5/10

Que otros vocalistas como Rob Crow o Mary Timony compartieran parte del protagonismo al micro ayudó también a alejar su sonido del proyecto principal de Chino Moreno, cuyo inconfundible timbre arrastra siempre toda la atención del oyente de manera inevitable hacia Deftones. Fue un parto largo y complicado, pero mereció la pena y el paso de los años lo ha respetado muy bien, sonando tan especial hoy como entonces. Es posiblemente lo único que ha permanecido inmutable a lo largo de los años para una asociación demasiado sacudida por injerencias externas e internas; con suerte, el día que su continuación discográfica sea una realidad tendremos otro pilar firme al que agarrarnos al pensar en Team Sleep.