Lo habitual es quejarse de lo infravalorado que está tal o cual grupo, de la poca cancha que se le da en los medios mientras que dedicamos excesivo tiempo y espacio a otros que lo merecen mucho menos. Pero yo creo que existe también lo contrario: bandas que, entre silencios, misercordias y condescendencias, consiguen seguir colándose aquí y allá, esquivar todos los peligros y, para sorpresa de todos (casi se diría que de ellos mismos también) sobrevivir, como ese compañero del instituto que iba sacando cincos raspados, trampeando aquí y allá, pero al final acababa pasando curso tras curso. La Habitación Roja publican estos días su noveno disco, La moneda en el aire, y no puedo dejar de pensar que algo de eso hay en su caso, especialmente en los últimos años.

La Habitación Roja y el verano de su descontento

https://www.youtube.com/embed/Hs8e8JraVow

Hablando claro, y sin intención alguna de hacer sangre: me sorprende que un grupo como La Habitación Roja hayan llegado a publicar nueve discos y a cumplir dos décadas en activo. Bien por ellos, pero me sorprende, especialmente teniendo en cuenta su trayectoria reciente, el paso en falso de Universal (que iba a ser el disco de madurez, el del cambio de registro y el del salto a las grandes audiencias y no fue ninguna de esas cosas) y la rectificación y marcha atrás en toda regla que supuso Fue Eléctrico. Lo normal que ese camino hacia la intrascendencia los hubiera empujado a la disolución, pero aquí están, resistiendo como jabatos, reclamando su hueco y su parte del pastel.

Lo vuelven a intentar con las mismas armas de siempre porque La moneda en el aire es el mismo disco de siempre de La Habitación Roja, con su eterno malestar, sus pasados idealizados, sus referencias culturales, sus Suede y sus Smiths. Y lo vuelven a intentar, claro, con las mismas canciones de siempre: la de “cómo nos quisimos aquel verano”, la de “algún día volveremos a encontrarnos y no sabremos qué decirnos”, la de “en qué momento se nos jodió todo y nos convertimos en esto”. La testarudez de estos tipos, la misma que por una parte los hace admirables (por currantes, por fidelidad a sus principios y todas esas cosas) les hace caer en una inercia que no sólo es negativa para el oyente (el disco aporta cero), sino que da la sensación de que también lo es para ellos mismos por lo que tiene de complacencia, de estancamiento, de relajación del propio listón que uno se marca y que debe ser lo que le mueva, más allá de lo que digan críticas como ésta.

Si las canciones no funcionan…

https://www.youtube.com/embed/RaFm2NzC-eU

Es que es ley de vida: quienes escuchamos a La Habitación Roja nos vamos haciendo tan mayores como ellos mismos y por eso cada vez cuesta más creerse sus cantos de angustia post-adolescente, por eso cada vez suenan más forzados y chirrían más. Por eso cada vez les salen peores temas y eso en grupo como éste, que jamás ha firmado un álbum redondo y siempre ha vivido de sus canciones (quizá lo más cerca que estuvieron fue Nuevos tiempos) es matador. En definitiva: si ni siquiera a principios de la década pasada les llegó a salir ese himno generacional que tantísimas veces buscaron, ahora está claro que ya no va a llegar y cosas como ‘Donde no exista el miedo’ apenas van a pasar de intento digno.

Y así, aquellos defectos que pasábamos por alto empiezan a notarse cada vez más y a hacernos cada vez menos gracia. Hablo de unas letras por aquí (“Si tú te vas, me cubrirá polvo lunar”, “Yo me dispongo a abrazarte con mi vida”, “Sentirás primaveras en tu piel”), de unos prestamillos por allá (que si New Order, que si The Cure) o de una producción por acá (esa producción de ‘Si tú te vas’ que produce un cierto sonrojo) que al final, cuando te quieres dar cuenta, están por todas partes y te das cuenta de que ya no son achaques, sino simplemente vejez.

https://www.youtube.com/embed/oStAVEDBVJI

4.1/10

Suele ser bastante estúpido decirle a alguien lo que debe hacer o en qué debe emplear su tiempo, pero simplemente no me gusta ver lo que están haciendo La Habitación Roja. No me gusta ver a un grupo respetable dándose de cabezazos contra la pared, caminando una y otra vez sobre sus huellas, conformándose simplemente con sobrevivir, con existir. Como cuando un amigo está haciendo algo estúpido, puedes optar por reírle la gracia con condescencia e irte alejando disimuladamente o simplemente decirlo, aunque luego no vaya a servir de nada. Pues en fin, dicho queda.

Más en Hipersónica | La Habitación Roja — Universal: derrotados por la irrelevancia, La Habitación Roja en concierto en Madrid (sala Heineken, 14–04–2010): su sitio es el directo, La Habitación Roja homenajeará a Joy Division

La Habitación Roja — La moneda en el aire

Desazón, notas de denuncia política y social y teenage angst con breves espacios para dejar pasar la luz y mandar mensajes de carpe diem. Un disco de pura inercia, sin motor propio ni apenas signos vitales, que irónicamente intenta hablar de rabia pero sólo transmite conformismo.

01. La moneda en el aire
02. De cine
03. Tanto por hacer
04. Si tú te vas (Magnífica desolación)
05. No quiero ser como tú
06. La casa en silencio
07. Donde no exista el miedo
08. Quedas tú
09. Carlos y Esther
10. En busca del tiempo perdido
11. A dos metros bajo tierra

Lo mejor

  • El tema titular y ‘Donde no exista el miedo
  • A pesar de todo, el loable intento de reivindicar su lugar en el sol.

Lo peor

  • Esa producción de mainstream mediocre español.
  • La falta de chispa, la rutina, el cansancio.
Subscribe
Notify of
guest

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments