La industria busca nuevas maneras de poder celebrar eventos con público en tiempos de pandemia. Los conciertos se enfrentan a una problemática muy compleja, pero algunos ya están probando alternativas como utilizar los autocines (a pesar de que no todos están a favor). Algunos hasta diseñan trajes.

La última idea, propuesta ante la reapetura de los recintos grandes para la celebración de conciertos, parece ser una niebla compuesta de desinfectante con la que rociar a los asistentes, además de medidas más extendidas como la toma de temperatura, el uso de mascarillas y el distanciamiento social. 

En algunos lugares como Corea del Sur ya se ha probado, como ha explicado el jefe ejecutivo del Royal Albert Hall:

El caso de prueba en Seúl, donde se ha continuado con la producción de ‘El Fantasma de la Ópera’, se ha visto a la audiencia pasando por una ligera niebla de desinfectante, se les ha tomado la temperatura y se les ha realizado un cuestionario sobre sus síntomas y lugares recientes que han visitado. 

Si vamos a encontrar una solución, va a ser a través de una combinación de numerosas medidas, desde puntos de acceso incrementados a desinfectantes de manos, pantallas protectoras y EPIs para los trabajadores.

Lo que está claro es que algo hay que idear para poder permitir la solvencia de la industria, ya que las perspectivas de una vacuna todavía son muy remotas.