Aún recuerdo el impacto generado por el artículo que consolidó al NuMetal como un movimiento de masas, un movimiento que dio forma no sólo al sonido del final del siglo pasado en cuanto al Metal se refiere, sino que plantó la simiente de una subcultura con indumentaria, gestualidad y jerga propias. Aparecía bajo la firma de Metalhammer España y en el se hacía referencia a la caída del Grunge y el ascenso meteórico de una propuesta deudora de la primera pero en la que el Metal y la fusión con otros géneros también tenían un espacio preponderantes.

“Ahora los metalheads bailan, escuchan música electrónica, visten chándal y han dejado aparcadas las chupas de cuero” era una de las muchas afirmaciones sonoras que demostraron que el panorama había cambiado, que se comenzaba a abonar una senda que, por extraño que parezca, desembocó en un artículo de corte parecido, publicado en El País, pero con el Metal Gafapasta y Mastodon como protagonistas. Evidentemente median sonoras y patentes diferencias entre el contenido de sendos artículos, su forma e intención y el espectro generacional reflejado, pero también es cierto que, probablemente, sin el contenido del primero, sin la realidad a la que hacía referencia, probablemente no habríamos llegado a “disfrutar” del segundo (entrecomillo disfrutar pues hoy me río a carcajadas leyéndolo).

Los protagonistas de la última gran revolución que ha vivido el Metal eran adolescentes desorientados, víctimas del bullying en muchos casos y procedían de familias que sufrieron en su momento los efectos de la crisis económica que desembocó en el neoliberalismo a ultranza. Fueron utilizados por los grandes medios y las majors, exprimidos hasta la última gota como herramienta de acceso a una juventud que se sentía alejada de los paradigmas de la realidad a la que pertenecían. Jonhatan Davis en 1989 habría sido, probablemente, un remedo de Kurt Cobain, en 1994 se convirtió en una caricatura del ídolo tal y como el NuMetal acabó siendo una caricatura en su sonido y en su relación sentimental-ideológica de todo lo que se gestó en Seattle años antes.

Eso sí, a pesar de que el éxito fue efímero y pronto los que vivimos todo esto en directo pasamos a otra cosa, hacemos muy mal cuando obviamos a todo este movimiento, hacemos fatal cuando renegamos de él relegándolo al cajón de los guilty pleasures. Las pintas hoy sonrojan, las mezclas de sonido hoy son una incongruencia, pero el NuMetal dejó para el recuerdo mejores canciones de lo que hoy pensamos, temas algunos banales pero muchos otros comprometidos con una realidad que ya avisaba de los días oscuros que hoy viven los jóvenes. Os dejo con muchos ejemplos de esto que os cuento, muestras de que el NuMetal mientras huía de purismos pasados llegó a extender sus tentáculos hacia el Punk, el Thrash, el Groove e incluso hacia la música electrónica partiendo del Metal Industrial. Disfrutad de todos ellos, aunque consideréis hoy hacerlo a escondidas.

Subscribe
Notify of
guest

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments