La revolución sexual — La Casa Azul

A estas alturas, después de canciones como Superguay, no voy a descubrir nada si digo que lo de Guille Milkyway sólo es apto para un sector muy específico de gente. Pero, vamos, como casi el 90 por ciento de los grupos.

Lo que pasa que, mientras que en otras aficiones (y dejo fuera los deportes) la gente trata de buscar puntos en común, en la música no paro de encontrarme con gente dispuesta a poner a caldo a cualquier cosa que no suene a lo que a ellos les gusta. Y, sobre todo, de una manera muy vehemente, casi siempre sin sentido del humor. Mala cosa cuando no le quitamos el suficiente hierro al asunto.

Sinceramente, y aún a falta de escuchar por completo el nuevo disco de La Casa Azul, me temo que voy a tener que empezar a comerme mis palabras sobre el grupo. Siempre he dicho que Guille no haría nunca jamás nada tan bueno como Cerca de Shibuya, en la versión desnuda de su primera maqueta. A mí, nada de lo que ha hecho hasta ahora me da la sensación de que haya superado aquella canción llena de optimismo y alegría de vivir. Alegría pop, por supuesto.

Sinceramente, siempre me ha echado bastante para atrás esa manía suya de sobrecargar las canciones con arreglos. Tantos años 70, tanta música para ascensor, tantas vacaciones en el mar no podían ser buenas. Pero si ni a la ELO les funcionaba siempre. Diciéndolo en plata: que sus canciones me empalagaban un rato. Con La Revolución Sexual no me pasa. Así que en breve os cuento. Igual me convierto y me desdigo. En ese caso, sólo será otra vez más que apuntar en la larga lista de cosas que pensé que no haría y, al final, resultó que sí. Gran canción.

(Un recuerdo, Juan)

Vídeo | Youtube
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