Ayer, justo en el momento en el que en televisión se estrenaba una nueva edición de ese reality en el que famosillos juegan a sobrevivir en una isla desierta, otros auténticos Supervivientes, Lagartija Nick, recalaban en la Sala Rock Star de Bilbao. Una sala (típica discotéca para bodas y todo tipo de celebraciones) que nada más entrar huele a viejo, pero enseguida te acostumbras.

Algo parecido pasa con la banda granadina, su sonido parece de otra época y está bastante alejado de los grupos de moda, sus dos últimos discos no destacan entre lo mejor de su discografía, pero es ese tufillo a rock añejo, del de toda la vida, lo que les convierte en una de las bandas más auténticas y sinceras del panorama estatal. La presentación de Zona Conflictiva no fue más que una excusa para repasar toda su carrera y regalarnos el concierto de Lagartija Nick que muchos de sus fans llevábamos tiempo esperando.

Bueno, lo de muchos no es más que una frase hecha. Cincuenta personas (y contando por lo alto) ante tres figuras imprescindibles en la historia de la música de este país como son Víctor Lápido, Eric Jiménez y Antonio Arias. Eso sí, cada uno de nosotros totalmente entregados, como en aquellos viejos conciertos de rock en los que el público parecía entrar en éxtasis. Me hizo recordar a aquel primer concierto de Coz al que asistí siendo un niño sin quitar ojo a como se movían aquellos greñudos de la primera fila.

Entrega total también sobre el escenario, Eric aporreando su batería como un animal, Víctor inmejorable y Antonio Arias aportando una visceralidad que sólo he visto desprender en directo a Corcobado. Más de hora y media, 26 canciones y mucho sudor. La cercanía de poder charlar directamente con Antonio Arias, pedirle un segundo bis y, a pesar de estar destrozado, saber que no se va a poder negar. Ni sé las veces que nos dio las gracias por estar allí.

Aunque tocaron ocho de las nueves canciones de Zona de Conflicto, repasaron prácticamente uno a uno todos sus discos, con especial atención a su debut Hipsonis, que ya ha cumplido 20 años, arrancando con ‘Tan raro, tan extraño, tan fácil’ y ‘Ahora’, y su segundo disco Inercia del que cayeron sus cinco temas más emblemáticos.

Hasta se atrevieron con Val del Omar, rescatando ‘Yo Día y Orden’ y ‘Celeste’ en un formato completamente diferente al del concierto que ofrecieron en Barakaldo en su anterior gira a finales del pasado año. Me quito la espinita de asistir a un concierto greatest hits de Lagartija Nick y me quedo con el momento en el que tocaron seguidas ’20 versiones’ y ‘El signo de los tiempos’ de un disco, El Shock de Leia, que ha crecido muchísimo con el tiempo.

No tiene que ser nada fácil llevar toda la vida en esto, tener el nombre y reconocimiento que tienes y salir a tocar ante un público tan reducido. Supongo que a esto no te acostumbras, pero podemos tener la garantía de que Antonio Arias nunca tirará la toalla porque lo suyo es auténtica devoción, aunque tenga que seguir dando conciertos en familia. A él sí que le tenemos que dar las gracias.

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