Mientras seguimos escudriñando Norman Fucking Rockwell, Lana del Rey sigue dando motivos a los fans para rendirse a ella. El pasado sábado, en concreto, llamó en su directo de Nueva York a dos hijos de iconos musicales del siglo XX.

Primero llamó a Adam Cohen, hijo de Leonard Cohen, para que se subiera al escenario en una versión de ‘Chelsea Hotel nº 2’ que ya habían tocado antes previamente, con motivo del primer aniversario de la muerte de Leonard Cohen.

Después, Sean Lennon se unió a ella en su ‘Tomorrow Never Comes’, que fue publicada en Lust for Life (2017).