Se abrió la veda hace unos días. Bob Rock, productor durante largo tiempo de Metallica, se pronunció sobre el criticado sonido de la banda en St. Anger, especialmente del sonido de la batería. El productor y bajista en dicho disco argumentó que fue una elección de Lars Ulrich, y que dio su aprobación para ayudar a sostener al grupo durante un momento complicado.

Ante dichas palabras, el batería de Metallica ha respondido en una entrevista, justificando su decisión a la hora de escoger la caja que hacía que su set sonase como si aporrease unas cacerolas:

Lo defiendo al 100% porque, en aquel momento, esa era la verdad.

Yo siempre estoy mirando hacia adelante, siempre pienso sobre la siguiente cosa. Ya sea por Metallica siempre pienso hacia adelante, o en mi vida personal, o en mis relaciones. Sea lo que sea que haga, siempre estoy mirando hacia adelante.

Ulrich explica además cómo fue el momento donde su mente hizo click y vio que esta era la dirección a seguir para el disco:

[James Hetfield] estaba tocando un riff en la sala de control. Y yo corrí. Yo pensaba ‘Tengo que ponerle un ritmo a eso’. Corrí a la sala y me senté, y toqué un par de ritmos sobre este riff para no perder la energía del momento, y me olvidé de encender el sonido de la caja. Y cuando lo escuchamos de nuevo, yo pensé ‘¡Wow! Ese sonido en cierto modo encaja con ese riff, y suena extrañamente raro y algo guay’. Y entonces simplemente dejé la caja.