“Los Campesinos! — No Blues” src=”http://img.hipersonica.com/2013/10/Los-Campesinos!—No-Blues.jpg" class=”centro_sinmarco” />

Si a estas alturas alguien no ha descubierto el pequeño secreto de Los Campesinos! es bastante probable que eso ya no vaya a ocurrir nunca. Desde que publicaron su primer disco en 2006, a cada nuevo lanzamiento había que levantar la mano y añadir una nota a pie de página: “eh, que estos tipos son más de lo que parecen, que lo suyo tiene mucha más chicha que canciones apañadas de pop chicloso, párate un segundo a echarles un vistazo”. Cada vez había que volver a explicarlo, había que argumentar frente a los no demasiado convencidos que esto merecía la pena. Y resulta que ahora que llega este No Blues, su quinta referencia (no voy a entrar en si We Are Beautiful, We Are Doomed es disco, EP o sobras recalentadas de la cena del día anterior), ya da un poco de pereza tener que volver sobre lo mismo, más que nada porque quien siga sin estar dispuesto a reconsiderar su postura probablemente ya ni haga clic aquí. Pero en fin, digámoslo una vez más: en serio, dadles una oportunidad, paraos un segundo, escuchadlos.

Los Campesinos!, quinto asalto

Vale la pena intentarlo de nuevo porque No Blues es Los Campesinos! en estado puro, lo cual quizá decepcione a alguno que esperase algo de evolución, pero al mismo tiempo supone una oportunidad excelente para subirse al carro de su música y a partir de ahí irse hacia atrás. Los galeses son, pues, como una buena sitcom: puedes coger un capítulo aislado, sin saber nada de los personajes, y conseguir pasártelo bien y engancharte. Todas sus señas de identidad están aquí: el pop colorista, la facilidad para el himno, los coros a go-go y el interesante contraste entre todo este color de rosa y la melancolía y la oscuridad que parecen acechar detrás de cada esquina.

Porque Gareth, probablemente uno de los mejores compositores del indie pop (si es que existe tal cosa) de la actualidad, insiste en esas letras desconcertantes (A heart of stone / rind so tough it’s crazy / that’s why they call me the avocado, baby), de imágenes poderosas, significados múltiples y referencias que se van agolpando hasta casi abrumar. No es un problema, al contrario: hacen ganar en entidad a unas canciones a las que por fuerza tienes que volver para lograr entrar de verdad (o eso piensas tú), para saltarte las capas de cinismo e intentar llegar al meollo del asunto.

Luz en medio de la oscuridad (o al revés)

Ellos siguen en el mismo lugar, disfrutando de la juventud y de la alegría, pero con una (in)sana curiosidad de niño pequeño que les hace cotillear, asomarse al abismo y echar un vistazo a ver qué viene después de toda la diversión. La vejez, la muerte, la religión, el fin del amor… Todas esas obsesiones siguen aquí y estos chicos se plantean el interesante ejercicio de elaborar himnos pop llenos de energía con esos materiales. Fijaos en ‘Glue Me’, el único corte en el que se deciden a afrontar directamente el formato balada a lo Smashing Pumpkins: una canción abiertamente triste, en la que sin embargo se muestran también incapaces de ponerse demasiado serios mucho tiempo y acaban destruyendo su propio tono con una referencia futbolística:

Two wrists, two wrist watches, tick-tick-tocking, second hands slightly out of time

A constant subtle reminder, one of us will be gone before bells of the other chime

I requested a room with a view, in the middle of a war between me and you

And leave with all the dignity of missed Panenka penalty

Es esa paradoja de ser un grupo que hace canciones tan transparentes (‘What Death Leaves Behind’ es una maravilla pop que enamora a la primera), incluso tan directamente tontorronas (‘Avocado, Baby’ es probablemente lo más idiota, y sin embargo adictivo, que han hecho nunca), y a la vez tan opacas y enmarañadas (‘For Flotsam’ casi exige ser escuchada con la Wikipedia abierta) la que hace a Los Campesinos! un grupo tan especial, una banda por la que vale la pena pararse a hacer siempre esa nota al pie, por mucha pereza que dé.

No Blues es un nuevo paso para ellos. No necesariamente un paso adelante, pero sí otra misión cumplida. Cabría preguntarse si pueden seguir mucho tiempo más en el mismo sitio, pero esa discusión de momento queda pospuesta hasta el segundo disco. Aquí hay demasiado que disfrutar como para preocuparse por eso ahora.

Los Campesinos! — No Blues

“7,50” src=”http://img.hipersonica.com/2013/10/7,50-4.jpg" class=”izquierda_sinmarco” />Descubrir la oscuridad cuando se está a plena luz del día y aceptarlo como algo normal. ‘Selling Rope’, el epílogo, como ejemplo: poco importa lo malo que hayamos encontrado por el camino, la cuestión es acabar bien arriba. Que para eso se llama esto No Blues.

01. For Flotsam
02. What Death Leaves Behind
03. A Portrait Of The Trequartista As A Young Man
04. Cemetery Gaits
05. Glue Me
06. As Lucerne (The Low)
07. Avocado, Baby
08. Let It Spill
09. The Time Before The Last Time
10. Selling Rope (Swan Dive To Estuary)

Lo mejor

  • Siguen dando lo mejor de sí mismos.
  • Una colección de estribillos irresistibles.
  • ‘What Death Leaves Behind’, una de las joyas pop del año.

Lo peor

  • Perderse a veces en su océano de referencias.
  • Les sigue costando un poco el formato largo (aunque dejarlo en diez cortes mitiga la sensación de fatiga)

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