Anuncios

Los mejores discos internacionales de 2010 (VI)

Mientras desgranamos nuestra lista de Los mejores discos internacionales de 2010 (según nosotros mismos, claro;), ya os aviso de que habrá otras listas más:

  • Nuestros discos nacionales favoritos
  • Las decepciones y pifias del año (en la redacción de HS)
  • Los que se quedaron fuera por poco…

Y alguna sorpresa más. Así que este fin de año os podéis empachar de dos cosas: comidas navideñas y nuestras listas. Tranquilos, que ya queda menos para la vuelta a la normalidad.

25. Total Life Forever — Foals

Su primer disco era un excelso manifiesto de math-rock, pero con una producción accesible, por lo que enseguida los compararon con los (entonces buenos) Bloc Party, y les acechó la sombra del hype. Sin embargo, Foals eran más intensos, densos, y tenían no sólo un mundo interior distinto, sino que su lenguaje era distinto a los del resto de grupos de generación.

El salto cualitativo con este nuevo disco es gigantesco, y, al igual que en el caso de The Horrors, los coloca en otra división. Han bajado las revoluciones, y han aparcado sus “jams” de punk-funk, para construir un álbum más pop, pero con estructuras más complejas, con desarrollos inteligentes, sonoridades más atmosféricas pero sin perder su sonido orgánico.

Suenan majestuosos, tanto cuando pretenden ser más festivos (‘Miami’) como cuando se ponen melancólicos (‘Spanish Sahara’), en un disco en el que lo único que puede sobrar es el interludio instrumental de ‘Fugue’ (así que las otras 10 están recomendabilísmas). Partiendo de Bloc Party, se dirigen a Radiohead pasando por TV On the radio. Sensacional. [Javimetal]

Una canción: ‘Spanish Sahara’ (Youtube) La demostración de que la elección de una canción de 7 minutos como single no tiene sentido… a no ser que sea tan majestuosa como ésta.

Crítica en Hipersónica | Foals, un iceberg en un océano de mediocridad

24. Sleep forever — Crocodiles

Crocodiles ya habían dejado hace un año un buen disco de título infalible, Summer of Hate, y aunque en directo dejaron dudas, Sleep Forever no tiene pega alguna. Su propuesta ochentera, cargada de anfeta y que baña la chulería de Jesus & Mary Chain de psicodelia Noise, a lo Spacemen 3, se mantiene más viva que nunca gracias a ligeros toques bailables (bailables como lo eran Stone Roses, por ejemplo) y con la acertadísima producción de James Ford (Simiam Mobile Disco).

Son de San Diego, pero parecen hijos de algún británico que a mediados de los 80 pasó muchas horas en clubs en los que el noise, el pop, el krautrock, el dance y lo primitivista. Para más señas ahí queda la versión ‘Groove Is In The Heart / Californa Girls’.

Y sabemos que Sleep Forever lo grabaron en el desierto de Mojave, pero nadie nos dijo si fue fruto del resplandor de salir de un after después de cuatro días de farra non-stop, con gafas de sol negrísimas y la sangre aún alterada. Gente muy abollada estos Crocodiles. (probertoj)

Una canción: ‘Stoned to Death’, que se va disolviendo en una marisma de ruido, reverb y guitarras licuadas hasta que no hay más remedio que subir el volumen lo máximo que se pueda y, simplemente, disfrutar.

23. American VI: Ain’t No Grave — Johnny Cash

¿Hasta dónde seguirá dando el cadáver de Johnny Cash? Está claro que este hombre es una de esas minas de oro que tanto gustan a la industria, impúdica a la hora de rebuscar cajones y ataudes para encontrar cualquier cosa susceptible de ser publicada. Pero cuando el material es tan bueno como el del Hombre de negro, pocas pegas podemos poner.

El sexto lanzamiento de la saga American es también el segundo que se publica en calidad de póstumo, y vuelve a mostrar el increíble talento que este artista tenía para coger canciones creadas por otros músicos y adueñarse por completo de ellas, aportándoles dimensiones completamente nuevas recurriendo a los mínimos arreglos y artificios posibles.

Una leyenda demasiado grande como para ser retenida por la tumba. (Gallego)

Una canción: ‘Ain’t No Grave (Gonna Hold This Body Down)’ (YouTube), desgarrador himno religioso de Claude Ely que Cash recupera para convertir en un brutal y emocionante canto a la vida más allá de la muerte.

Crítica en Hipersónica | Johnny Cash, hurgando en el cadáver

22. We’re Here Because We’re Here — Anathema

Lejos, muy lejos quedan los Anathema de sus comienzos, góticos y brutales. Sin duda alguna eran muy grandes, pero a mí me gustan más ahora, progresivos, elegantes y muy maduros. We’re Here Because We’re Here no será su mejor disco porque ahí está el descomunal Judgement para poner caro ese título, pero vuelve a ser una lección de talento y sonido bien trabajado, algo a lo que ayuda la siempre acertada mano de Steven Wilson en la producción.

Por hacer un mal chiste con su nombre, podemos decir que algún tipo de maldición parece impedirles conseguir la fama de otras formaciones prog actuales mucho más reconocidas, pero la calidad de trabajos como éste les sitúa a la altura de los mejores. (Gallego)

http://www.youtube.com/v/ld5UqwI8Tg4?fs=1&hl=es_ES

Una canción: ‘Summer Night Horizon‘ (YouTube), una bellísima introducción de piano que da paso a una progresión emocionante, de ésas que parecen surgir desde dentro de nosotros mismos y nos elevan, como si fuésemos un simple papel atrapado en una corriente de aire.

Crítica en Hipersónica | Anathema, pura elegancia

21. Tomorrow, in a Year — The Knife

El otro día iba en el metro de Madrid. Era un sábado por la tarde. Los cascos del iPhone a todo gas. Sonando Tomorrow, In A Year, la ópera que The Knife han presentado este 2010. El vagón lleno de gente hablando a gritos para entenderse y decirse las mismas trivialidades que todos repetimos día a día. Era una hora para salir de fiesta, así que entre rimel y faldas cortas se colaban miradas pícaras de más de un viajero, entre los que me hallaba.

http://www.youtube.com/v/MhSzDzPE3KI?fs=1&hl=es_ES

Una canción: ‘Variation of Birds’ (YouTube): calma o caos. ¿Tú de quién eres?

Los mejores discos internacionales de 2010

Anuncios