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Los mejores discos internacionales de 2015 (y III)

Diez discos para decir adiós a 2015. Un decálogo, a nuestro juicio, delicioso: hay canción francesa en la que deleitarse durante las largas y solitarias horas del invierno; metal extremo de camino hacia ninguna parte, en plena naturaleza; la colección de canciones pop más redonda de una década; el acontecimiento más importante del año; el disco más excesivo y clarividente de su generación; un alma rota en forma de guitarras acústicas; y ocho horas para disfrutar del más exquisito sueño de toda nuestra vida. Diez discos para decir hola a 2016. Diez trabajos para, tras los primeros y los segundos veinte, brindar por un año de soberbia cosecha.

10. Oneohtrix Point Never — Garden of Delete

número10

“Arpegios, cambios de ritmo, vocoder, flirteos con la PC Music… Siempre resulta interesante ver en artistas grandes, de vanguardia, como Oneohtrix, su ambición a la hora de innovar en discursos sonoros que ya propiamente están en niveles bastante altos — en Lopatin sobre todo en los dos discos anteriores — y cómo intentan superarse. En este caso, cómo introduce patrones de otros estilos y añade nuevas capas de recursos a su música. Su nueva liturgia es mucho más contundente y pesada, pero a pesar de beber de tantos lugares, no sobrecarga”. (Ferraia)

Una canción: ‘Mutant Standard’

9. Algiers — Algiers

numero9

“Así las cosas, es natural que el cocktail de tradición cultural afroamericana, géneros experimentales y abrasivos, altísima carga política y enorme sentido colectivo de la creación musical derive en puro éxtasis. Algiers tienden a caer en el trance, y cuando lo hacen es espectacular, como en los compases finales de ‘Black Eunuch’ o en la tremenda balada titulada ‘Games’. ¿Música industrial apasionada, en el otro extremo de la frialdad emocional? En efecto, allí se encaminan con firme paso Algiers, a un rincón muy especial de nuestra memoria”. (Mohorte)

Una canción: ‘But She Was Not Flying’

8. Deafheaven — New Bermuda

numero8

“Al final, lo importante son los dos minutos y medio que cierran la larga cremallera de ‘Come Back’, el suntuoso camino, de guitarras resonantes en el Country, que derrama puras gotas de melancolía a cada acorde, en un lirismo instrumental sin comparación en este 2015. Es de una osadía admirable iniciar una canción a mil revoluciones por minuto y culminarla a medio gas, deleitándose en un paisaje adormecido, liviano, bello y profundamente doloroso. ‘Come Back’ aguijonea el corazón en su primera y en su segunda parte, antagónicas pero unidas gracias a puentes y transiciones brillantísimas”. (Mohorte)

Una canción‘Luna’

7. Dominique A — Éléor

numero7

“No podía faltar aquí un corte como ‘Semana Santa’, seguramente más recogido que aquel glorioso ‘Convoi’, pero el ingrediente necesario para acabar de convencerte del todo. Para disipar unas escasas dudas que, por si los más escépticos, el trío final se encarga de finalizar. Da igual que busquemos la energía de ‘Passer nous voir’, o el ensimismamiento final del tema que da nombre al disco o de ‘Oklahoma 1932′. Éléor acaba siendo, de nuevo, como siempre, otro trabajo mayúsculo. Uno de esos que, desde la simpleza y la austeridad (perdón por la palabra), acaba creando adicción”. (Chou)

Una canción: ‘Cap Farvel’

6. Max Richter — Sleep

numero6

“Y no, no es una pretensión realista esperar que nadie dedique esas ocho horas exclusivamente a su escucha. Sleep es un disco que nace con el objetivo de acompañar. Durante el trabajo, el estudio o, obviamente, el sueño. Pero su mera compañía transmite toda esa marea de cosas que pretende hacer llegar. La calma, el embelesamiento, la quietud y, sobre todo, una indescriptible belleza. De ambientes recogidos, de poco espacio para el hedonismo, pero sí todo un horizonte entregado al viaje y esparcimiento mental. No podría ser de otra forma”. (Chou)

Una canción: ‘Silvester Anfang’

5. Twerps — Range Anxiety

numero5

“Siendo cierto que Twerps es un grupo menos alegre que el resto de bandas de su generación, a ratos resulta inevitable no rendirse a la evidencia sencilla y confortable de Range Anxiety. Mejor producido que su predecesor, Range Anxiety es un viaje pausado y contemplativo sobre todo lo que uno quiera. Ni siquiera logran Twerps que el conjunto del trabajo decaiga ya que las canciones de relleno, las inevitables en un grupo que ni es ni será perfecto, jamás se dejan llevar por la autocomplacencia. Guitarras que se entrelazan hasta el horizonte, donde se pierden para siempre. Por fortuna, Twerps las hacen renacer a cada minuto”. (Mohorte)

Una canción: ‘I Don’t Mind’

4. Steven Wilson — Hand. Cannot. Erase

numero4

“La inocencia que se esfuma, el dolor que la sustituye y la liberación que sucede a la muerte son las tres sensaciones que protagonizan Hand.Cannot.Erase (Kscope, 2015), tres emociones que hacen de cicerón en una historia personal que podría ser la de cualquiera de nosotros. El triunfo de Steven Wilson en esta ocasión está precisamente ahí, en lograr que la pulcritud del virtuosismo, la efectividad ineficiente no eclipsen a la verdadera razón de ser del álbum a pesar de que se enmarque en un estilo que suele centrarse más en el cómo que en el por qué”. (Cronopio)

Una canción: ‘Routine’

3. Titus Andronicus — The Most Lamentable Tragedy

numero3

“The Most Lamentable Tragedy llega tres años después con el objetivo casi expreso de construirse sobre las dos identidades recientes de Titus Andronicus: la megalómana, en forma de disco conceptual, y la directa, en forma de canciones que, pese a todo, no son tan complejas ni tan exageradas como las de The Monitor. Se trata del punto intermedio de un grupo que no podía volver a los mismos trucos de The Monitor — porque han pasado cinco años, porque aquel es un disco irrepetible — y que no podía continuar por el mismo sendero simplificado y no demasiado excitante a largo plazo de Local Business — al final, un disco de transición — . Es un trabajo total, el punto exacto donde todo está bien”. (Mohorte)

Una canción: ‘The Magic Morning’

2. Sufjan Stevens — Carrie & Lowell

numero2

“El banjo, las guitarras, el ukelele. Las cuerdas, salvo algún arreglo electrónico casi testimonial, componen el escaso fondo de armario de Carrie & Lowell. Después algún coro momentáneo, ocasional. El resto es hacer música con las tripas, mostrando a todo aquel que quiera escuchar tu alma al desnudo. Eso, que ya es de agradecer, pues poco más puede pedir nadie a quien ha dado todo, en este caso se muestra soberano. Sufjan Stevens ha llegado con cosas tan simples y preciosas como ‘All of Me Wants All of You’. El placer de encontrarse cosas que no necesitan ningún adorno o artificio para acabar dejándote con la boca abierta”. (Chou)

Una canción: ‘The Only Thing’

1. Panopticon — Autumn Eternal

numero1

“A la altura de ‘Sleep To the Sound of the Waves Crashing’, Autumn Eternal es una bestia desatada, una gigantesca ballena blanca, violenta, cuya locura animal sólo es equiparable a la de Ahab, hombre abstraído por el fuego interno de sus obsesiones, siempre en combustión. Ambos terminarán varados en la orilla de los violines que matizan la brutalidad de sus blastbeats, de los riffs que azotan como campanas repicando en el campanario. La calma ofrece remansos de duelo, que no de paz: el tono funerario de los violines es premonitorio, y el crescendo es aniquilado, volado en mil astillas de madera, por el eterno e incontenible choque de dos fuerzas de la naturaleza condenadas a no comprenderse”. (Mohorte)

Una canción: ‘Into The North Woods’

Y aquí los tenéis todos, en una lista de Spotify.

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