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Los mejores discos internacionales de Hip Hop de 2014

2014 nos deja un buen puñado de discos que merecen la pena ser escuchados. Propuestas clásicas e innovadoras. Algunas de ellas tranquilas y otras no te darán pausa mientras las catas. Trabajos en su mayoría procedentes de EEUU, pero entre los que también podemos encontrar alguno de origen europeo. Colaboraciones mano a mano entre diversos MC’s y ansiados regresos, así como redenciones. Para todo ello ha dado espacio este año, que cerca está de abandonarnos, pero que no olvidaremos gracias a algunos de los álbumes más destacados de 2014 en la materia.

10. Ratking — So It Goes

Álbum debut para Ratking, que nos invitan a dar un paseo por la ciudad de NY mostrándonos su visión sobre la vida en la ciudad y la experiencia adquirida como fruto de sus vivencias personales. En ningún momento se puede dudar que lo que le va a Ratking es el Hardcore, como confirma el comienzo del ábum con ‘Canal’ y ‘Snow Beach’. Sin embargo, saben mantener el equilibrio y fluir en ritmos suaves en ‘So Sick Stories’ o ‘Eat’. Todo ello sabiendo combinar sonidos clásicos con otros más innovadores, sucios por momentos, con un grato resultado. En el tramo final puede parecer que el álbum pierde consistencia, pero Ratking se encargan de que no sea así. ‘Bug Fights’ y ‘Take’ cierran So It Goes (Hot Charity, 2014), confirmando su apuesta por lo duro y un debut que lse ha colocado en la escena.

9. Young Fathers — Dead

Young Fathers no han parado de recibir elogios, además de galardones, gracias a su trabajo Dead (anticon., 2014). Y no es para menos. Los de Edimburgo consiguen una mezcla perfecta entre sonidos con influencias africanas — ‘Dip’ — , y una fuerte apuesta por lo instrumental y melódico — ‘War’ — , que contrasta con ritmos directos al cerebelo, aunque con una presencia menos cuantiosa cuando cogen el micrófono en ‘Get up’ o en ‘MMMH MMMH’. Hay quienes han afirmado que suenan a Massive Attack, y en tramos del álbum puede parecerlo, pero no es así. Esto es Younh Fathers. Y te lo vas a pasar muy bien escuchando Dead.

8. Isaiah Rashad — Cilvia Demo

Isaiah no quiere que se le conozca sólo por ser colega de Kendrick Lamar o de Schoolboy Q, entre otros, en TDE, sino que apuesta por no quedarse atrás y buscarse el respeto por su cuenta. Y lo hace con Cilvia Demo (Top Dwag, 2014), álbum reflexivo, con constantes miradas al pasado, presente y futuro en las que el artista muestra su habilidad vocal además de letrística. La producción no se queda atrás y logra crear en casi la totalidad de cortes el ambiente idóneo, mayoritariamente de corte introspectivo, acorde con el ritmo que el MC marca. Un trabajo con el que Isaiah Rashad da un paso hacia delante y demuestra porqué está donde está.

7. Shabazz Palaces — Lese Majesty

Quien se acerque a Lese Majesty (Sub Pop, 2014) debe hacerlo con la premisa de escuchar el álbum de principio a fin. Y es que Shabazz Palaces nos ofrecen un puzzle formado por 18 piezas que encajan de maravilla. El enlace entre todas ellas es magnífico y crea una continuidad que, unida a la evolución conforme avanza la obra, hace pensar en Lese Majesty como en un conjunto que no tendría sentido por separado. En un ciclo vital que nace con ‘Dawn in Luxor’ y muere dócilmente entre sintetizadores en ‘Sonic MythMap for the Trip Back’.

6. Sagge Francis — Copper Gone

Copper Gone (Strange Famous, 2014) comienza con una frase: “Where have you been?”. Y no es para menos, puesto que cuatro han sido los años que Sage Francis ha tardado en sacar un nuevo álbum, y el personal comenzaba a impacientarse. ¿Ha merecido la pena la espera? Sí. No como afirmación rotunda, pues el artista no muestra nada que no haya hecho antes, pero sí satisfactoria, pues el resultado es notable dado que parece haber recuperado la energía perdida. Copper Gone te recordará sonidos de otros trabajos de Sagge Francis, pero no por ello idénticos, porque tampoco hay que entenderlo de esa manera. Este álbum no es más que una carta de presentación, una reivindicación de sí mismo, en la que el MC nos recuerda que, pese a su ausencia, no se había marchado.

5. CunninLynguists — Strange Journey Vol. 3

CunninLynguists consiguen al final lo que intentan al comienzo. Strange Journey Vol.3 (Bad Taste, 2014) se presenta dubitativo, con buena voluntad, pero sin concretar el sonido que busca. Todo queda en un susto tras ‘Miley 3000’, la cual anuncia un giro. Y lo da. Y cómo lo da. El viaje hasta el espacio que anuncia en su portada torna en realidad. Pura fantasía en un sonido ya definido que discutiría el trono de mejor trabajo de 2014 en su categoría. Pero al auto le cuesta arrancar, y al bajarte de él solo te estarás preguntando una cosa: ¿por qué no antes, CunninLynguists?

4. Schoolboy Q — Oxymoron

Oxymoron (Top Dwag, 2014) es medicina de la buena, lleno de temas que te costará un tiempo sacar de la cabeza — ‘Break The Bank’ o ‘Hell Of A Night’ son claros ejemplos de ello — . Y es que desde el comienzo del disco — ‘Los Awesome’ — queda patente que Schoolboy Q sale a escena con el chuchillo entre los dientes. Con temas sencillos bajo Trap o con un estilo más clásico — ‘Hoover Street’ — que nos rompen el cuello mientras el bueno de Quincy nos cuenta sus fechorías. El tramo final, donde sí que se atreve con un estilo más elegante y pausado, queda en un espejismo con ‘Fuck LA’, que cierra el telón confirmando que esto se trata de Gangsta — con un resultado excelente — , por si no te habías dado cuenta al empezar.

3. Big K.R.I.T. — Cadillactica

Big K.R.I.T. es atrevido y lo demuestra en su último álbum. Y el asunto no le ha salido nada mal. De hecho, gran parte del éxito de Cadillactica (Def Jam, 2014) se muestra en el intento por un sonido diferente, que va en aumento y se hace más notable conforme pasan los temas. Además, Big K.R.I.T. se siente fuerte con el micrófono en la mano y lo demuestra en canciones bajo ritmos sencillos — ‘My Sub Pt. 3 (Big Bang)’ — o con tintes Trap — ‘King of the South’ — en las que saca toda su artillería lírica. Tampoco se olvida del Soul, presente a lo largo del disco y acrecentado en el tramo final — ‘Saturdays = Celebration’ — -, donde se atreve a fusionar ambas propuestas. Una apuesta por lo nuevo que suena de maravilla. Big K.R.I.T. lo ha conseguido.

2. Freddie Gibbs & Madlib — Piñata

En una época en la que la innovación y experimentación en el Hip Hop están a la orden del día, Freddie Gibbs y Madlib nos demuestran con su álbum que con lo clásico también se puede triunfar. Piñata (Madlib Invazion, 2014) suena a los noventa y lo hace de forma exquisita. Madlib logra una producción impecable sin complicarse la vida y sin dejar de lado sus mayores influencias musicales como lo son el Soul y, sobre todo, el Jazz. En la parte vocal se defiende sin complicaciones, creando un acertado contraste con su compañero en esta aventura, Freddie Gibbs, quien en un tono a veces orgulloso y otras más reflexivo relata sus peripecias y las motivaciones que le han llevado por dicha senda. Y es que, pese a que ambos sean como el día y la noche, saben complementarse y retroalimentarse en este trabajo.

1. Run the Jewels — Run the Jewels 2

Contundente y directo. Killer Mike y El-P se enfrentaban a un gran reto, crear una segunda parte de Run the Jewels a la altura de su predecesora. Y lo logran con creces. Ambos se amoldan a lo que sea, combinando estilos y sin bajar el listón en ningún momento. Run the Jewels 2 (Mass Appeal, 2014) es un puñetazo tras otro, destacando la primera mitad, agresiva, potente, adictiva. Bajo la producción del propio El-P, cada tema adquiere su propia evolución, dando vida a cada track, acompañados por la fluidez sobre ellos de los dos MC’s. Y da igual que el ritmo comience con acordes de guitarra o bajo potentes bombos, puesto que El-P encuentra la forma de dar una nueva vuelta de tuerca y continuar fluyendo en un nuevo contexto. En la recta final del álbum, y tras un breve hueco para tramos algo más relajados, vuelven a recordarnos que esto es Run the Jewels 2: el mejor disco del año y la confirmación de que cuando estos dos tíos se juntan algo bueno se prepara.

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