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Marduk — Frontschwein

No nos llevemos a engaños, el Black Metal como tal tuvo sus mejores momentos hace años y aquellos tiempos no volverán. Con Marduk pasa lo mismo que con otros emblemáticos nombres de este subgénero del heavy metal: siguen haciendo discos pero éstos no pasan nunca del 7. No es cuestión de exigencia ni de ponerse tiquismiquis, a los temas hay que atenerse. Frontschwein es el álbum decimotercero de la banda sueca y ni es un nuevo Panzer Division Marduk ni un Rom 5;2, por poner su mejor y peor disco.

Aquí el cuarteto, que ha incorporado un nuevo batería en sus filas, Fredrik Widigs (Repulsive Dissection, Bodysnatch), cumple 25 años con un cancionero que apenas si logra sacarte un momento de emoción.

Frontschwein, un disco en el que se en falta por momentos la pura esencia del Black Metal

El metal extremo de Marduk explora los campos de exterminio, los momentos más escabrosos e infrahumanos de la 2ª Guerra Mundial, provocando con un título en alemán, la cruz de malta en la portada y una ambigüedad implícita ante ese filigermanismo al que acuden en este cancionero.

Siendo duros con Marduk echamos en falta por momentos la más pura esencia del Black Metal: riffs escabrosos (¿cómo hay esa merma tan considerable de un elemento fundamental en su sonido?), agresividad desde el minuto uno, sección rítmica dejándose la piel en cada pasaje y las voces más acongojantes, y acojonantes, que hayas podido escuchar nunca.

Muchos altibajos que terminan con el subidón

En Frontschwein hay de eso, sí, pero a dosis contadas, como si este cancionero no pudiera ser administrado por completo y hubiera que ir poco a poco. Porque escuchado por completo da la impresión de que te has enfrentado a un álbum de Black Metal light. No por ello hay que desmerecer canciones como la que da título al álbum, que llega con un vídeo acorde con lo que llevan planteado este batallón de Estocolmo.

Si todo transcurriera como el primer tema estaríamos hablando de un renacimiento black pero hay tantos altibajos: ‘Wartheland’, ‘Nebelwefer’, el pesadísimo ‘Doomsday Elite’ o ‘503’, que el subidón que tuvimos con los tres primeros cortes del álbum: ‘Frontschwein’, ‘The Blond Beast’ y ‘Afrika’, se baja enseguida y entramos en una montaña rusa mal construida.

6/10

Aparte de la tríada inicial, me quedo con ‘Rope of Regret’, puro y genuino Black Metal sueco tocado como si no hubiera un mañana, y ‘Falaise — Cauldron of Blood’, donde mentan la sangrienta batalla de Normandía, temática ésta que aparece como recurrente a lo largo del disco. Marduk siguen vivos pero me da que o espabilan o se irán apagando poco a poco para quedarse como un hito en la historia del Black Metal.

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