McEnroe — Las orillas: esplendor en la hierba

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No tengo muy claro si la composición de Las orillas es más clara y luminosa que la de Tú nunca morirás, el cuarto larga duración de McEnroe, como nos dice Abel Hernández (El Hijo), productor de su anterior álbum, en la hoja promocional que envía Subterfuge Records.

Lo que sí es evidente que los huecos sonoros de antaño han quedado ocupados por la aportación electrónica de Olivier Arson, músico y productor francés, que es el sexto miembro del grupo y todo un acierto en la alineación.

Las orillas, un álbum para después de la puesta de sol

A pesar de todo, McEnroe siguen siendo uno de los must have del indie estatal y siguen sonando a ellos mismos, ese pop nada recargado con todas sus influencias mimetizadas en una propuesta que transmite sobre todo sensaciones y sentimientos.

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McEnroe — ‘Vistahermosa’ (YouTube)

También es cierto que Las orillas es un álbum para después de la puesta de sol y sus nueve canciones, bueno, diez, porque ‘París, encore’, una rareza cantada por Olivier Arson, está escondida al final del CD, no son para paladares afectados por la depresión.

Lo que sí comparto con el antiguo miembro de Migala es este párrafo:

Me suena honesto y puro pero no ingenuo. Elegante pero no relamido. Intenso pero no excesivo. Para mí es un considerable paso adelante con respecto a mi adorado Tú nunca morirás.

Eso sí, Las orillas se me hace corto y te obliga una y otra vez a darle de nuevo al play y volver a disfrutar de esas nuevas canciones que te hacen confiar en que no todo en el indie español es un hype.

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McEnroe — ‘La cara noroeste’ (YouTube)

La distorsión de la guitarra que abre ‘La Palma’ nos sitúa en un paisaje desértico, casi fronterizo, muy Red House Painters, y la voz de Ricardo Lezón, tan característica, casi doliente, llena de melancolía y desgarro, cantando al amor que es el motor de la vida.

‘Agosto del 94’ nos rescata los recuerdos del pasado, que acaso fue mejor. Sensibilidad a flor de piel, delicadeza labrada con maneras de orfebre. Nada sobra, nada falta en una canción emocionante.

‘Vistahermosa’, que conocimos a finales de año por el recopilatorio Stereoparty 2012, mucho más refulgente que las anteriores, tocada con un tempo más rápido, aunque la fórmula McEnroe sigue siendo la misma. Y hay una mención a El Pecho de Andy, citado como referencia de los vizcaínos.

‘Arquitecto’ o la historia de un amor añorado, llega ralentizado, ambientado con una capa de electrónica sobre unas guitarras nada hirientes, casi de frontera, y la voz a punto de quebrarse bajo el dolor.

‘La cara noroeste’ sigue incidiendo en el dolor amoroso con ese “extraña forma de morir vivir pensando en ti”, sin caer en la depresión sino en una manera de exorcizar los fantasmas. Probablemente uno de los hits, si hay alguno, de Las orillas.

‘Las mareas’ se parece más a un relato infantil con ese metalófono que ambienta los primeros compases del tema como si de una caja de música se tratara. La parte coral lo transforma en una pequeña gran historia de costa.

En ‘Astillero’ volvemos a ralentí y a la nostalgia a base de una guitarra que teje la melodía sobre una base casi imperceptible. Mientras que ‘En mayo’, muy en la onda de lo que hace El Hijo, tiene un final vibrante, si cabe, cañero, soprendente.

Y en ‘Mundaka’ llegamos al final del camino con un corte cien por cien McEnroe, un single clarísimo, que entronca con lo mejor de Mundo Marino y Tú nunca morirás, y está muy claro que es lo más luminoso de este nuevo gran disco del grupo guetxotarra.

Tracklist de Las orillas de McEnroe

* 1. La Palma
* 2. Agosto del 94
* 3. Vistahermosa
* 4. Arquitecto
* 5. La cara noroeste
* 6. Las mareas
* 7. Astillero
* 8. En mayo
* 9. Mundaka
* 10. París, encore

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