Bueno, parece que hoy toca sesión de Old Man Yells at Clouds. El protagonista de hoy es Tom Morello, que tiene un par de cosas que decir sobre el estado de la música hoy día y de los artistas jóvenes que están emergiendo. El guitarrista de Rage Against the Machine se muestra especialmente duro con las nuevas generaciones.

En el último número de Metal Hammer, Morello concede una entrevista donde lamenta la falta de guitarras en la música popular contemporánea:

Me repugna que haya muchos jóvenes hoy día que no tienen voluntad para practicar con la guitarra eléctrica durante ocho horas al día. Se buscan una ruta más fácil para hacerse famosos. Mira el Top 50 de canciones que suenan en las radios americanas. No tienen solos de guitarra.

En una publicación en Facebook en 2008, el guitarrista de RATM llegó a detallar su horario de práctica con la guitarra:

Había un tiempo donde ensayaba 8 horas al día. 2 horas sólo de técnica y escalas, 2 horas de teoría musical, 2 horas aprendiendo canciones y escribiéndolas y 2 horas de improvisación con estaciones de radio aleatorias e improvisando con progresiones de acordes.

Pero no es lo único contra lo que Morello despotrica. El guitarrista también da su opinión sobre cómo ha cambiado la industria discográfica a lo largo de los años hasta ahora:

En el clima actual, realmente no hay industria discográfica. Si un disco nuevo de Metallica o uno nuevo de Rage Against the Machine saliese, no está el aparato que permitiría metérselo por la garganta a todo el mundo y que había hace 20 o 25 años.

Eso sí, considera que el sistema de distribución ha cambiado de manera que todo el mundo puede encontrar lo que quiere y puede colgar su material:

La distribución de música ahora es más democrática. Tú, yo y el tío que pasea por la calle podemos hacer un disco con nuestros teléfonos, podemos crear una página en Facebook y colgarlo allí.

Vamos, que no se ha cortado nada. Rage Against the Machine ahora mismo se encuentran aplazando los shows de su gira de reunión. Mientras tanto podrían aprovechar para, yo que sé, escribir su disco de cuarentena, que ahora hay mucha gente subiéndose al carro.