Melvins — Tres cabrones

Para Mike Dillard, batería fundador de los Melvins, Tres cabrones es su primer álbum con la banda. Va treinta años retrasado pues dejó la formación antes de la grabación de su debut. Ahora ha vuelto y se ha ocupado de las baquetas mientras Dale Crover se ocupó, con bastante prestancia, del bajo. Al frente King Buzzo, un líder singular para una banda también singular que ha ido a su bola desde su fundación, publicando material por un tubo entre singles, splits y colaboraciones con otras bandas. La inanición no va con (the) Melvins, ahora ellos lo escriben así, y este disco nos los atestigua.

Tres cabrones o la vuelta de Mike Dillard, batería original del grupo

Los Melvins fueron los grandes damnificados de la epidemia grunge. Subsumidos, y metidos por muchos en el mismo saco, la segunda parte de los noventa fue muy dura para ellos. Y no importó que hubieran publicado tres trabajos seguidos tocados por la gracia como Houdini, la que se considera su obra maestra, Prick y Stoner Witch.

Ipecac Recordings, la que ha sido su casa desde hace más de una década, es la responsable de la edición de Tres cabrones, un álbum en el que hacen honor al título. Grabado en formato de trío y atribuido en esa genial portada en la que vemos a un, incocente, macho cabrío a Los Melvins, resume las bondades de la banda del estado de Washington.

Voces de poseso, riffs neandertales, ritmos retorcidos, rock ácido, punk corrosivo, sludge o algo que se le parece mucho, ironía y mofa en los los temas cortos y la impresión de que están aquí para quedarse mucho tiempo. Aunque una mezcla más poderosa se hubiera sacado más partido a estas doce canciones, nueve de las cuales ya habían sido publicadas anteriormente en otras referencias.

Everybody Loves Sausages fue su álbum de versiones de 2013. En él encontramos versiones curiosas de Venom, The Scientists, David Bowie, Divine, The Kinks, The Jam o Roxy Music. Se trata de un disco para fans a la misma altura que Tres cabrones.

Es curioso que Tres cabrones se cierra con dos himnos punk: ‘Walter’s Lips’, con una intro de bajo de Dale Crover a la antigua usanza, y ‘Stick ’Em Up Bitch’. Dos cortes geniales que sumados a esos cortes del demonio como son los dos de apertura, ‘Dr. Mule’ y ‘City Dump’, más ese old sludge que es ‘American Cow’, o la salvajada ‘Psychodelic Haze’, a mitad del álbum, lo convierten en una joyita de su discografía.

También encontramos algunas chorradas marcas de la casa: ‘Tie My Pecker To a Tie’, original de Cheech And Chong, ’99 Bottles of Beer’ y ‘You’re in The Army Now’, dos temas tradcionales americanos. He dejado para el final ‘I Told You I Was Crazy’, cuyo título define perfectamente esta pesadilla con cacharros electrónicos y metal afilado, y ‘Dogs And Cattle Prods’, un tema en el que Melvins dan fe de que son una auténtica máquina de rock & roll.

7.7/10

Los Melvins nos regalan su segundo larga duración en un año. Tres cabrones supone la vuelta, temporal, al seno de la banda del batería original, Mike Dillard, mientras que Dale Crover se encarga del bajo. Grabado en formación de trío contiene un puñado de canciones que hacen de la banda de King Buzzo unos maestros del punk, sludge y rock con cojones.

Anuncios