Miss Kittin — Calling From The Stars: un regreso anodino en forma de doble CD

“Miss Kittin” src=”http://img.hipersonica.com/2013/05/650_1000_Miss-Kittin.jpg» class=”centro” />

Hace tiempo que no se sabe mucho del electroclash, un subgénero que tuvo su efímero momento de auge en la pasada década, y que tiene a sus grandes nombres bastante paraditos o en pleno declive. De los nombres destacados de esta etiqueta figura también la francesa Miss Kittin, que el pasado mes editó un nuevo álbum en solitario, Calling From The Stars (wSphere). Una resurrección que nadie se esperaba y que además viene en forma de disco doble. Casi nada.

Seis años para lo mismo de siempre

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Tras toda una vida colaborando con grandes nombres como DJ Hell, The Hacker o Felix Da Housecat y mostrando su habilidad en los platos, la francesa ha estado un año parada para ordenar ideas en torno a este tercer álbum en solitario. Pero este Calling From The Stars ya no llega en el mismo contexto que en el que ella se hizo famosa; el electroclash es un cadáver putrefacto del que aún queda alguna reminiscencia, pero prácticamente los supervivientes de aquello ya ni siquiera apuestan por avivar la etiqueta. Y, sabiamente, Miss Kittin tampoco. Si bien ella estaba inmiscuida en el subgénero con las colaboraciones antes mencionadas, en solitario optaba por una faceta más techno.

Eso es lo que trae en Calling From The Stars, aunque en un doble disco es una apuesta bastante arriesgada. Estos trabajos tan largos pueden ser contraproducentes, expulsando y cansando al oyente si el álbum no es lo suficientemente sólido. Eso por una parte. Por la otra, a la señora Kittin le pilla lejos no sólo en tiempo (seis años), sino también en lo compositivo, Batbox (2007), su último álbum. Este tercer larga duración deja a la francesa con las costuras al aire, con un primer álbum más centrado en el techno y el baile, y con una segunda parte ambiental y con pinceladas de IDM.

Aunque es una buena idea, es un trabajo corriente y moliente que no ofrece ninguna característica especial ni que llame la atención. Asimismo, sus trabajos en solitario tampoco es que fueran nada del otro domingo, melodías efectivas y beats marcados para quemar en la discoteca. Con todo, Calling From The Stars cae en la más intrascendente de las sensaciones: ni llega a los ritmos adictivos que construía con The Hacker ni a la modesta profundidad techno de Batbox.

Entre el aburrimiento y los clichés que disimulan novedad

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Miss Kittin ha aprovechado el trabajo, el primero en el que ha escrito todas las canciones, para dedicárselo a su abuelo en diversos pasajes, a varios amigos e incluso homenajeando a Spinal Tap, pero nada de esto lo convierte en un LP con un especial feelin. Es el sonido al que ha recurrido siempre en solitario, pero es algo tan visto y trillado que aburre. El CD 1 empieza interesante con bases con músculo que incitan al baile, con temas como ‘Flashforward’ (muy Kittin Is High) y el más interesante de esta primera parte, ‘Bassline’.

Conforme avanza esta parte, se va haciendo más cuesta arriba, puesto que hay poca variedad y los pocos matices que hay son casi siempre los mismos. Lo de siempre en cuanto a Miss Kittin en solitario se refiere. Lo cual no quita que nos encontremos con cortes que tienen su punto de simpatía tan a mitad de camino entre el techno y el electroclash como ‘Blue Grass’. Para despedir esta primera parte se atreve con una versión de ‘Everybody Hurts’. Bastante plana y falta de carisma o propia personalidad.

Después de este trayecto, que se convierte en un trámite (fiel a su pasado, aunque flojo), llega la segunda parte, en la que se van los graves con poso para cederle el protagonismo a un ambient denso y engalanado con repuntes IDM. Comenta la francesa que se había planteado editar este segundo disco en paralelo, con un pseudónimo. Quizá hubiera sido lo correcto, o al menos presentándolo como un trabajo independiente, y no como segunda parte de un álbum demasiado extenso. Porque esta parcela es más interesante sonoramente que la primera. Sin venir a reinventar la IDM o a tejer ambientes impresionantes, al menos tiene un efecto resultón.

Sobrevolando (o intentándolo) el sonido Warp de los 90s, tampoco es que destaque especialmente esta parte de Calling From The Stars, pero es algo diferente en la carrera de la francesa. Hay intentos de acercarse a esta paleta sonora con canciones voluntariosas como ‘Sunset Mission’ o ‘Silver Lake’, que son los ejercicios mejor consumados. El resto son un revuelto de clichés y fórmulas facilonas, faltas de espíritu y que por momentos acaban cayendo más en una modificación de los estándares que siempre ha utilizado, más que un acercamiento serio a la IDM y al ambient. El ejemplo son temas deshilachados como ‘Tamarin Bay’. Le mete algún que otro sonido cristalino y sinte lo-fi y poco más.

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“Nota Miss Kittin” src=”http://img.hipersonica.com/2013/05/650_1000_nota-Miss-Kittin.jpg» class=”derecha” />Así pues, aunque esta última parte resulta más llevadera e interesante, el álbum en su conjunto deja indiferente. Cuando aborda el techno lo hace sin matices, como siempre, y cuando intenta cambiar ofreciendo una faceta más compleja centrándose en los ambientes, tampoco acaba de ser convincente, ya que se limita a intercalar algún recurso tópico que no aporta nada. Se nota que no es su terreno. Para los seguidores de siempre puede que la primera parte del disco esté al menos aguantable, pero la falta de ideas hace la escucha bastante farragosa. Y explica por qué ha estado seis años sin editar un larga duración. Apostar por un doble disco ha sido una muy mala idea.

Sitio oficial | Miss Kittin

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