“Modelo de respuesta polar” src=”http://img.hipersonica.com/2012/08/MRP_2012.jpg" class=”centro” />

La música siempre nos cuenta las historias que nosotros queremos escuchar, un disco puede ser una cosa y su contraria según el estado de ánimo del receptor. Partiendo de esta premisa, adentrarse en el mundo de Modelo de respuesta polar no deja indiferente, hasta puede ser una experiencia desgarradora. Así pasen cinco años, siete canciones que son capaces de hundirte en el sofá o hacerte bailar y gritar encima de la cama.

El peso de las palabras

El imposible‘ pega fuerte de inicio, con una letra que empieza a dejar clara la historia que nos va a contar a lo largo del disco. Porque no deja de ser el perfecto diálogo entre la voz de Borja Mompó y unas guitarras que irán cobrando importancia a medida que avanzan. Juntos forman un universo de sonidos poderosos y en armonía constante a través de las canciones.

Si con su primer EP, Modelo de Respuesta Polar (2011), lograron hacerse un hueco en el indie patrio y llamar la atención de Limbo Starr, estaba claro que cumplir las expectativas creadas era casi una obligación moral. Siguiendo esa misma línea ganadora, casi podría decirse que aquellas seis canciones forman parte de estas siete que ahora presentan o viceversa. Al fin y al cabo, el discurso vocal e instrumental es el mismo. Una temática que va a envolvernos en la nube que ha sabido crear el cuarteto valenciano. Lo que se llama una apuesta segura. Win-win: todos ganamos.

Aunque las comparaciones siempre sean un recurso fácil y en su mayoría innecesarias, hay que decir que canciones como ‘Estados de un salto‘ o ‘Artificio‘ suena al The New Raemon que nos enganchó a algunos. Pero pese a que puedan parecer temas tristes o llenos de reproches, podemos sacarle la otra cara a las historias; un ejemplo, para mí, los riffs de ‘La Jaula de oro‘ están llenos de luz.

Así pasen cinco años: la historia de un desencanto

Es precisamente en el medio donde encontramos el tema más potente que nos presenta la banda. ‘La guerra y las faltas‘ supone, desde el título hasta el mismo vídeo, una declaración de intenciones. El ambiente que muestran: guitarras desnudas y protagonismo para la voz, nada más.

Y con ‘Grazno‘, seis minutos de delicia instrumental: podría ser perfectamente un movimiento sinfónico con entidad por sí mismo. Sencillamente, me declaro fan de las canciones sin aditivos. Se respira el desencanto y la rabia melódica, por lo tanto, no hacen falta ni las voces. Simplemente genial.

Como un puñetazo en el estómago que te deja noqueado para luego salir corriendo, así termina ‘Estimado V‘. Sin duda estamos hablando de una despedida, el fin de un viaje al espacio de media hora.

Modelo de respuesta polar — Así pasen cinco años Tracklist

 

 

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