Mogwai — Hardcore Will Never Die, But You Will (2011): de cómo hemos llegado hasta aquí

Es probable que Mogwai cuadraran el círculo de su propia simbología cuando escogieron un título tan sensacional para su séptimo disco de estudio. Nunca encontrarán mejor frase, ni la encontraremos nosotros. Siempre me ha resultado fascinante cómo Mogwai han combinado un estilo férreo y un relato consistente, hecho explícito en su modo de titular sus canciones, con una dejadez casi extrema en el aspecto gráfico de sus portadas, de su propia imagen como banda. Hardcore Will Never Die, But You Will (2011, Rock Action) es quizá el momento en el que mejor se definen a sí mismo en todos los aspectos menos en el sonoro. No quiere decir, sin embargo, que aquí Mogwai, tras más de una década, naveguen a la deriva, sino que se permiten mayores concesiones, un espíritu menos maniatado. Y les funcionó muy bien.

Mi historia particular con Hardcore Will Never Die, But You Will, va desde el momento en que escuché su primera canción hasta hoy, cuando estoy escribiendo estas líneas, pasando por un concierto apoteósico, inolvidable, en Zaragoza hace ya tres años. Hardcore Will Never Die, But You Will es el disco que me acerca a Mogwai, un grupo al que siempre había observado demasiado turbio y oscuro, distante y, sin embargo, arrebatadoramente genial. Nunca antes y nunca después he logrado volver a conocer al dedillo los temas de otro disco suyo. Ni siquiera Young Team (1997, Chemikal Underground) al que observaba y observo como una efigie en un museo: reverencial, conocedor de su relevancia, pero detrás de una mampara protectora. Yo quería escucharle más a menudo, a él y a Mogwai, pero nunca me salía. Me sigue sin salir.

Qué nos ha pasado, qué hemos sido

Hardcore Will Never Die, But You Will, sin embargo, activa cierta alarma sensorial en mi cerebro. Y puede que tenga que ver con el menor dramatismo al que se dan Mogwai en sus canciones. No deja de ser paradójico, una vez más, que ahora disfrute tanto en él cuando cada día más opto por la música dramática, esplendorosa en su oscuridad, mientras Young Team y Rock Action (2001, Southpaw) continúan ahí, guardados en un cajón del que no sé si lograré sacarlos. Es posible que Hardcore Will Never Die, But You Will fuera el momento en que Mogwai dejaran de ser un grupo tan complicado, tanto por lo que eran como por todo lo que les rodeaba, pese a que su accesibilidad sensiblera se convirtiera en melodrama irrelevante de la mano de ‘Letter To The Metro’. Si Mogwai a veces se convertían en cliché de sí mismos era porque ya no jugaban a ser tan grandes.

Hardcore Will Never Die, But You Will, sin embargo, activa cierta alarma sensorial en mi cerebro. Y puede que tenga que ver con el menor dramatismo al que se dan Mogwai en sus canciones.

Ni siquiera en los momentos épicos y ruidosos de Hardcore Will Never Die, But You Will, como ‘Rano Pano’. La canción que combina al mismo tiempo tres poderosísimas guitarras y que en directo es un ejercicio de onanismo sonoro acongojante es el momento en que Mogwai se piensan a sí mismos como solían pensarse en el pasado, pero se ejecutan como sólo la nueva década del siglo XXI les permite. Hay cierta grandilocuencia, pero se extiende por pocos minutos. El riff siempre es el mismo. Es una canción previsible, sí, totémica, sí, pero pegadiza, también. Lo que Mogwai sólo habían conseguido en aquel lejando ‘Mogwai Fear Satan’. Y yo aquí les descubrí cómodos, consigo mismos y con mi presencia, y decidí quedarme, aún sabiendo que Mogwai jamás volverían a ser tan brillantes ni tan importantes como fueron.

Política de hechos consumados

Pero eso nunca me ha importado a la hora de enfocar Hardcore Will Never Die, But You Will. Es una cuestión de perspectiva y pragmatismo, de la clase de relación sentimental con la que nunca habías soñado pero que la realidad termina por imponer. Hardcore Will Never Die, But You Will fue la política de hechos consumados mediante la que Mogwai se instaló en mi cerebro. Allí se siguen desplegando las alas blancas de ‘White Noise’, más MBV que nunca. ¿La mejor canción de estos Mogwai reducidos a sonidos más amables? Posiblemente. Su contraparte, ‘Death Rays’, también está a su altura. Mogwai son tan buenos haciendo lo que hacen que incluso en estos clichés de emoción programada son mejores que todos los demás, de los que jugaron en su liga y de los otros. Yo les quiero hasta en ‘George Square Thatcher Death Party’. Me gustan incluso en ‘San Pedro’.

Es una cuestión de perspectiva y pragmatismo, de la clase de relación sentimental con la que nunca habías soñado pero que la realidad termina por imponer

Por supuesto, Mogwai también se repitieron a sí mismos en la soberbia, fenomenal ‘You’re Lionel Richie’. Pero para entonces yo hacía tiempo que había definido mi relación con Mogwai como “es complicado” y mis andanzas con Hardcore Will Never Die, But You Will como “la belleza de la rutina”. A mí Mogwai me sigue resultando un grupo complicado de sensaciones contradictorias, y este texto, su tardanza, su difícil creación, también es hijo de todo ello. Nunca llegaré a comprender del todo a Mogwai porque nunca llegaré a comprenderme a mí mismo, pero en ese mar de incertidumbre sí sé que hubo un momento, un año concreto, en el que fui feliz con ellos, en el que logré reducirles a un universo donde todo cobraba sentido. Eso es Hardcore Will Never Die, But You Will para mí. Y ahí reside su valor atemporal.

Y no. El hardcore nunca morirá. Pero todos los demás sí lo haremos. Aunque ese día no sea hoy.

Discografía de Mogwai

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