Mogwai — Rave Tapes

Mogwai fueron una vez el sonido del caos, pero nadie puede negar que pronto se convirtieron en el del tópico. La culpa no es suya: su camino ha ido bastante recto, como no podía ser de otro modo en un grupo que creía a pies juntillas en lo que tenía que hacer. Si queremos echarles la culpa de algo, que tampoco está mal hacerlo, pongamos especial interés en remarcar lo malísimo de su influencia: cientos de grupos con menos talento y muchas ganas de saquear lo que, en el fondo, para el resto no era estilo; sólo fórmula.

La fórmula Mogwai es tan característica que no hay ni que explicarla. Basta cualquiera de sus canciones para que un oyente casual se haga cargo. Para explicar lo pernicioso de su influencia, bastaría con decir: “pues imagínate esto, pero sin talento”. Así que los problemas para los escoceses siempre se han presentado cuando han bordeado los tópicos y la falta de creatividad del resto. Incluso cuando han visto que el enemigo está en todas partes, especialmente dentro de uno mismo.

Rave Tapes no soluciona ninguna de las posibles cuestiones que tanta fidelidad a una idea, a un camino, ha abierto a lo largo del tiempo. Las pegas que les queráis poner a Mogwai como concepto siguen ahí. Pero como grupo es más complicado sostenerlas ante un buen disco.

‘Heard About You Last Night’ abre el disco con paisajes amables, olvidada toda agresividad. Lejos de los sonidos oscuros y ominosos, los devaneos instrumentales de Mogwai tienen bastante de nueva-ola post-rock, si algo así puede existir. Instrumentales donde las texturas y los ambientes importan ya menos que las melodías, ganchos sonoros por aquí y por allá. Ya hemos visto en anteriores ocasiones que eso no siempre les ha sentado bien y que a veces les ha puesto a los pies de los caballos, alineándolos incluso con sus peores horrores (Earth Division). En Rave Tapes, no obstante, esos acercamientos funcionan casi mejor que todo lo demás.

Controvertida vuelve a ser, una vez más, la inclusión de los teclados. Si ‘Simon Ferocius’ o ’No Medicine For Regret’ dan para que Cronopio se pregunte si estamos antes los Mike Oldfield del sonido MIDI, es ‘Remurdered’ quien suma esos dos peligros (la importancia excesiva y azucarada de la melodía, el teclado pastelón) y sube la apuesta: los arropa en un largo crescendo de horteradas vs guitarrazos que funciona, vaya sí funciona.

Las mecánicas de esa canción, sus vaivenes, sus horrores prog, sus ruidos añaden la tensión necesaria sin necesidad de sonar tenebrista. Si The Terror, de los Flaming Lips, era el disco que mejor describía el sonido de 2013, ‘Remurdered’ bien podría ser la canción que, desde el post-rock, ejemplifique el pastiche imperante. Cheesy, que dirían los anglosajones. Vivir para ver y, aunque parezca que no, para disfrutar.

Rave Tapes y los Mogwai de siempre

De hecho, lo menos interesante del disco (pese a no bajar el nivel) viene de los Mogwai de toda la vida. ‘Hexon Bogon’ amenaza con el mismo sonido de turbina de guitarras, pero a estas alturas ese lobo ya no nos asusta: nos lo tenemos más que conocido y, de hecho, esa parte de Mogwai nunca podrá superar lo que significó Young Team. ‘Repelish’ vuelve a intentar saltarse la fórmula con monólogo, sólo que esta vez el instrumental opta más por lo sintético. ‘Deesh’ apuesta por las líneas de teclado 80s, como de Robert Smith dándose un paseo por Rock Action. ‘Blues Hour’ les emparenta con los Low de Things We Lost In Fire (y eso nos hace llorar mucho más cuando recordamos el pasmo ese perpetrado junto a Jeff Tweedy, que lo mejor que dio fue la crítica de GabiHey).

La furia y la belleza que mezclaron tan bien en ese paso que había entre ’Yes, I Am A Long Way From Home’ y ‘Like Herod’ es algo en lo que ya no queda nada por exprimir. Desde hace tiempo, una veta de oro agotada pero que les hizo ricos (léase “influyentes y necesarios para explicar la música de estos últimos 25 años”). De manera que el camino del grupo ha sido indagar si podían ser algo más de las dos cosas. Más furia o más belleza.

Para que os hagáis a la idea de cuál es el camino escogido, creo que Mogwai, a estas alturas de su carrera, ya son la ELO del post-rock. Y aunque a algunos les suene peyorativo, para mí no lo es. No con Rave Tapes, un disco donde todo lo que podía salir mal sale aceptablemente bien.

7,2

Fieles a su misma idea de siempre, y mientras ven caer y revolcarse en el barro a quienes han querido seguir sus ideas, Mogwai vuelven a sacar otro disco notable, con poco espacio para mostrar sus defectos, la sensación de que lo hacen peor cuanto más inmovilistas se muestran y unos teclados que horrorizan y enganchan a partes iguales.

Discografía de Mogwai