Mogwai — The Hawk Is Howling

Antes de su salida al mercado (el 22 de septiembre), ya podemos disfrutar del nuevo álbum de Mogwai. La banda escocesa no ha podido esquivar la filtración vía Internet y los seguidores de los escoceses podemos deleitarnos con un material que esperábamos tras bastante tiempo, concretamente, tras la publicación de la banda sonora al documental de Zidane, en 2006.

Uno de los discos que más esperaba para este 2008 y que por desgracia más me ha defraudado. Si la filtración siempre se agradece, porque puedes escuchar el material antes de su salida en las tiendas (donde sí que hay que comprar el disco), en este caso ha sido una decepción encontrarse con un nuevo material firmado por Mogwai y que presente un nivel tan flojo, tan pausado y frío. La posibilidad de que no sean las canciones del álbum está ahí, como última esperanza para creer que los escoceses no han hecho esta maniobra, pero todo apunta a que son 100% originales.

The Hawk is Howling presenta a la banda que elevó el post-rock a niveles de popularidad anteriormente impensables y que llenó estadios a la vez que la crítica seguía apoyándoles álbum tras álbum, como si fuese un álbum propio de unos noveles aprendices del mencionado rock.

Las melodías no tienen ningún ápice de la grandiosidad que siempre ha venido acompañando a la obra de Mogwai. Firmando una carta de presentación en 1997 que les hacía entrar con fuerza en la escena y no sentirse intimidados por proyectos como Shellac o Don Caballero. Ellos venían desde Glasgow y lo hacían con la humildad de unos chicos a los que les gustaba la potencia en las guitarras; hecho que brilla por su ausencia en este LP.

Ya el comienzo preocupa, ‘I’m Jim Morrison, I’m Dead’ tiene todos los elementos para ser el tema que comienza de menos a más, con una melodía tranquila, con un ritmo mínimo y con un título curioso. Este tipo de estructura es muy habitual en la discografía de Mogwai y siempre les ha servido para abrir los trabajos a lo grande. Pero esta vez no está la subida ansiada, no está la guitarra que destruye la melodía mantenida, y mucho menos el compendio que daba pie a la orgía de sonidos. Ahora sólo hay calma.

Y es raro, porque viendo sus anteriores trabajos, si algo no había, era calma. Tras no romper en primera instancia, los malos augurios de estar ante un álbum mediocre empiezan a asentarse. ‘Danphe And The Brain’ no es la canción que los espante, sino que ya se consolidan hasta el final.

Las composiciones tienen el metraje habitual de los escoceses, sobre los 5 ó 6 minutos, pero es la primera vez que se presentan tan invariables e inofensivos. Nueve son las canciones que dan pie a The Hawk is Howling y ninguna de ellas está a la altura de cualquier tiempo pasado de Mogwai. Los medios tempos predominan y la calma sustituye a las guitarras. Sólo hay dos que varían el estado de reposo, y son ‘Batcat’ y ‘I Love You, I’m Going To Blow Up Your School’.

Uno de los álbumes que apuntaban arriba en las listas, con el que los escoceses seguirían demostrando su calidad en el post-rock, resulta ser un álbum flojo y prescindible. No parece la continuación de Mr Beast.

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