Anuncios

Mondo Drag — Mondo Drag

Larga y dilatada es ya la trayectoria de Mondo Drag, grupo que comenzó su andadura en 2006. Cuatro discos de estudio han publicado desde entonces. El último nos ocupa hoy, gozoso descubrimiento que nos ha llevado a ellos en primera instancia. A tenor de lo experimentado, nos vamos a quedar aquí durante mucho tiempo. ¿Los motivos? Muy sencillos. Mondo Drag (Bilocation, 2015), por lo pronto, atraviesa el nervio clave de la psicodelia del siglo XXI. Se baña en órganos de clara herencia sesentera, opta por un aderezo a las seis cuerdas semejante al de aquellos Kadavar que tanto nos enamoraron, y no tienen reparos en alargarse tanto como el cuerpo les exija. No resultan excesivos y sí técnicamente impecables, además de elegantes (!) y soberbios en determinados pasajes. Un tratado soberbio sobre cómo reinterpretar el Rock Psicodélico en clave retro sin caer en el corta y pega.

Hay más, por supuesto, dado que esto no es por sí mismo suficiente para explicar el fantástico disco que es Mondo Drag. Dos canciones clave para entender por qué estamos ante uno de los trabajos de psicodelia del año: la primera, ‘Plumajilla’, que desde el nombre hasta su cariz sonoro toma referencias desérticas — hola, Grateful Dead — y que, más importante aún, se sumerge de lleno en ciertas referencias progresivas y espaciales de clara herencia setentera — hay incluso alguna flauta por ahí, #AlertaPuristas — . La segunda, ‘Pillars of the Sky’, un crescendo constante, pinkfloydiano, ejercicio de estilo siempre controlado, nunca epatante. Conviene matizar que Mondo Drag no están haciendo Rock Progresivo aquí: sólo se inspiran, a grandes rasgos y desde una perspectiva panorámica, en la herencia sonora de su década.

7.9/10

Combinado todo ello con los ramalazos habituales de un grupo que se mueve en estas coordenadas, el resultado es un lienzo dinámico, nada repetitivo, muy poco atrofiado y, en ocasiones, emocionante. Atributos más que suficientes para ensalzar con entusiasmo lo que Mondo Drag han ideado en este su cuarto disco. No es común tocar los palos sonoros a los que Mondo Drag se aproximan aquí y no caer en un exceso de plastilina, cada vez más común dentro del elenco de bandas psicodélicas. Sea como fuere, visita obligada para todo amante del género este 2015.

Anuncios