Recientemente en Portland, Oregon, Morrissey se negó a actuar en el concierto planeado en dicha ciudad hasta que no se expulsaron a varios miembros que llevaban carteles contra él. Los manifestantes que mostraban carteles que le llamaban bocachancla (en realidad, «Big mouth indeed», pero la traducción libre nos gusta más) a raíz de sus numerosas declaraciones sobre la política británica de marcado carácter derechista y extremo.

Por supuesto, el librepensador de Morrissey tenía claro cómo esos manifestantes acabaron en su show. No son simples personas con criterio propio que estaban hartos de sus absurdas declaraciones, no. Según comenta en su página web, estaban pagados por la prensa británica, que no le perdona ser un políticamente incorrecto. Pobre, pobre Morrisey.

Artículo anteriorYung Beef reclama la retirada de todos los ejemplares de El Trap, el libro de Ernesto Castro
Artículo siguienteCaribou regresa con ‘Home’

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.