Bebo Valdés falleció ayer en Estocolmo a los 94 años. El músico cubano, que padecía alzhéimer desde hacía varios años, deja atrás una importantísima carrera dentro del jazz latino. El pianista, padre de Chucho Valdés, fue un pionero de los ritmos afrocubanos y creador de la batanga, un ritmo nacido para competir con el archifamoso mambo de Pérez Prado.

Su importante carrera no fue conocida por el gran público hasta 2003, año de publicación de Lágrimas negras, su encuentro con el cantaor Diego El Cigala. Éste lo había descubierto en la película Calle 54, el proyecto de rescate de grandes de la música de la isla caribeña del realizador Fernando Trueba.

El Cigala fue el gran beneficiado de aquel esfuerzo de dos talentos, más que nada porque pasó de ser un cantaor del montón a un primer espada dentro del cante. Al pobre Bebo Valdés le pilló con ochenta y cuatro años y una carrera a punto de ser finiquitada.

El cantaor conoció a Bebo Valdés tocando con Cachao el bolero ‘Lágrimas negras’. Trueba lo había traído a España y ahí surgió un flechazo que les llevó a lo más alto del escalafón. Fue una luna de miel de varios años llena de triunfos, agasajos y homenajes.

http://videoplayer.vevo.com/embed/Embedded?videoId=ES1020300111&playlist=false&autoplay=0&playerId=62FF0A5C-0D9E-4AC1-AF04-1D9E97EE3961&playerType=embedded&env=0&cultureName=en-US&cultureIsRTL=false

Varios premios Grammy, un millón de copias vendidas del álbum Lágrimas negras y un sinfín de conciertos por todo el mundio pusieron en la galaxia al pianista y al cantaor. Ambos no pudieron continuar aquel éxito en 2008, año de publicación de su continuación Dos Lágrimas, que El Cigala publicó con su propia compañía discográfica.

Lágrimas negras le dio la oportunidad a Bebo Valdés de volver a Cuba, de donde había salido en 1960, huyendo de la revolución castrista. Fue en 2003 y ambos tocaron en el Festival Cubadisco en el Teatro Karl Marx de La Habana.

Bebo no volvería a Cuba donde había nacido en Quivicán en 1918 y donde desarrolló una carrera como pianista profesional tocando en diversas orquestas. Su ingreso en el Club Tropicana como músico de la orquesta de Armando Romeu le hizo salir del anonimato. Luego creó su propia Big Band, Sabor de Cuba, y acompañó a Beny Moré, Rolando Laserie y la vedette Rita Montaner. Pero pasó a otro nivel acompañando y grabando con Nat King Cole.

El jazz afrocubano cobraría entidad propia con sus descargas y ficharía por el sello de Norman Granz, fundador de Verve. Su exilio de Cuba le llevó por México y Estados Unidos, pero finalmente se afincó en la capital Sueca. Allí pasó a un casi completo anonimato, formando una nueva familia y tocando en hoteles y locales pequeños. Gracias a Paquito D’Rivera regresó al estudio con Bebo Rides Again; tenía 76 años y todavía le quedaba mucha música que enseñar.

Ver a Bebo y Cigala en el DVD Blanco y Negro. Bebo y Cigala en vivo, una grabación recogida el 22 de junio de 2003 en Costa Nord, en la fundación de Michael Douglas en la localidad mallorquina de Valldemosa, es asistir a uno de los espectáculos musicales más emocionantes del siglo 21.

Vía | Rockdelux

Subscribe
Notify of
guest

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments