Anuncios

Muse en el baile de las estrellas y los agujeros negros

La propia megalomanía de Matthew Bellamy y los atentados terroristas cometidos en forma de excesos producidos en los últimos años han conseguido producir un enorme sesgo cognitivo en aquellos que disfrutaban de sus buenos tiempos. Ahora da la sensación que decir que te gustaban o que te siguen gustando esos Muse es casi tan terrible como reconocer que en algún punto de tu vida has votado a UPyD. Puede parecer cruel e injusto, pero el trío se las ha arreglado bien para ser una fábrica en masa de haters al igual que de lovers irracionales.

No obstante, aún quedamos algunos que reconocemos sin complejo las virtudes que los británicos a lo largo de su carrera al mismo tiempo que condenamos sus pifias más bochornosas. Habrá quien nos llame paladines de lo justo y otros sencillamente insensatos dementes. A mí desde luego no se me van a caer los anillos por reconocer que Muse ha sido y es una banda capaz de hacer desde lo mejor hasta lo peor. La mejor prueba de ello fue un Black Holes and Revelations (Warner, 2006) que está cerca de la década de existencia y que fue esa pequeña piedra que le faltó a nuestra añorada Kaoru para cerrar su particular especial del grupo. Con la inminente llegada de Drones al mercado, parece un buen momento para cerrar ese especial incompleto, así que vayamos al grano.

Muse sin término medio

https://www.youtube.com/embed/Pgum6OT_VH8?rel=0

Poniendo el contexto sobre la mesa, el grupo venía de tres discos muy bien recibidos a nivel de crítica, siendo además Absolution (East Waste, 2003) el que vendría acompañado de éxito a nivel comercial, lo cual les ponía en un escenario completamente nuevo para ellos, con muchos ojos puestos sobre ellos para ver si iban a poder romperla por cuarta vez consecutiva y confirmarlos definitivamente como una de las bandas de rock del siglo XXI. Sin embargo, el grupo decidió alejarse de todo el ruido recluyéndose en un viejo y recóndito château de Francia para escribir el disco y parte del mismo fue grabado en el estudio donde Pink Floyd grabaron su mítico y cada vez más denostado The Wall.

Lejos de querer mostrarse conformista, el grupo quiso ir aún más lejos a nivel estilístico, citando nuevas influencias que van desde Depeche Mode hasta a Sly and the Family Stone. Más allá de los grupos citados, lo que está claro es que Muse ampliaron su registro, encontrando temas que van del guitarreo puro y duro que caracterizó su primera etapa a otros donde el toque electrónico que les fagocitaría más adelante toma un cierto protagonismo. En cierto modo, ya el tema inicial, ‘Take a Bow’ es toda una declaración de intenciones.

https://www.youtube.com/embed/Xsp3_a-PMTw?rel=0

Estamos ante un grupo muy caracterizado a dejarse llevar por los excesos, de hacer las cosas a lo grande, con todo el peligro que ello conlleva. Eso no tiene que ser negativo per se, porque cuando les sale bien el resultado es espectacular, como poco. Pero cuando quieren abarcar más allá de lo que sus capacidades dan, la cosa ya no funciona tan bien. Ahí está ‘Starlight’, donde el grupo opta por un registro intensito que ha conseguido hacer de este uno de sus singles más conocidos, pero a mí me deja bastante a medias. Ni el estribillo moñas ni el arranque superépico logran suscitarme algo más allá de la pura indiferencia.

La otra cara de la moneda es ‘Supermassive Black Hole’, arquetipo perfecto de lo que es un single de Muse (que no quiere decir que es el single perfecto de Muse). Es un juego que todos conocemos y que no necesitamos más de unos pocos segundos para reconocer que son ellos. Y aun así, dentro de su tónica familiar y hasta predecible, funciona realmente bien. O aburre completamente, depende de a quién preguntes, pero yo digo que sí aunque no sea canción que colocaría en mi top 5 particular del grupo.

https://www.youtube.com/embed/Q3Yc3HhSl1Q?rel=0

Tras este arranque, el aroma de disco menor que desprende Black Holes and Revelations se confirma a través del tramo que va desde ‘Map Of The Problematique’ hasta ‘Invincible’. El grupo se deja llevar por su propia megalomanía, pero quitando envoltorios observamos poco que rascar. El minimalismo de ‘Soldier’s Poem’ resulta tan plano que me cuesta no soltar algún que otro bostezo mientras suena, pero por suerte es cortita. Este tramo son señales de lo que llegaría más adelante, pero mientras algunos empezaron a bajarse del barco, algunos preferimos ignorarlas.

Pero no todo es catástrofe anticipada en Black Holes and Revelations, un disco que, como ya he dicho, es capaz de lo peor y de lo mejor. No hablamos de un disco que vaya de menos a más, pero está claro que la segunda mitad se come con patatas a la primera. No hay más que ver el combo mortal de ‘Assassin’ y ‘Exo-Politics’, capaz de levantar a un muerto o a su equivalente, que es el interés por el rumbo que estaba teniendo este disco.

https://www.youtube.com/embed/OA1yHwEfPAU?rel=0

Aunque el grupo nos obliga a ponernos nuevamente en guardia tras este buen ejercicio de riffeo. Las vibraciones que transmite ‘City Of Delusion’ no son especialmente agradables, a menos claro que opines que Camela están injustamente infravalorados. Pero bueno, nada que ‘Hoodoo’ no pueda arreglar como un buen parche. Y por supuesto, nada como el broche final tan sublime y poderoso como el que tiene el disco. Me refiero, cómo no, a ‘Knights Of Cydonia’, un tema que por sí sólo da todos los argumentos para amarlos o para odiarlos. Para los neutrales, simplemente el temazo del disco.

7/10

Está claro que, pasado el impacto inicial del disco y observándolo con cierta perspectiva, Black Holes and Revelations se presenta como el puente entre dos puntos bastante diferenciados en la carrera del trío. Su disco intermedio, su disco menor, su disco tibio, su disco meh, llamadlo como queráis. Este disco casi de transición ejemplifica bien lo bueno que podían dar de sí Muse y también lo malo que se deriva cuando se preocupan más de magnificar y hacer más épico todo, metiéndose en jardines en los que no se desenvuelven con facilidad, y despreocupándose de hacer canciones, cosa que ya se vio que no se les daba mal. A pesar de todo, es justo reconocer las bondades que tuvieron, como este disco.

Discografía de Muse

Anuncios