My Chemical Romance — Danger Days: The True Lives of the Fabulous Killjoys: sorprendente aventura distópica

My Chemical Romance es uno de esos grupos que inspiran cierta desconfianza en el público que no los sigue pero que por lo general sabe parir álbumes muy aprovechables, siempre con un himno por bandera en cada uno. Desde el ya lejano ‘I’m Not Okay (I Promise)’ hasta el más reciente ‘Welcome To The Black Parade’ — uno de mis favoritos de toda su discografía -, la banda de Gerard Way ha tenido mucha mano izquierda e intuición a la hora de distribuir tanto singles como tracklist.

Danger Days: The True Lives of the Fabulous Killjoys es su cuarto disco de estudio y por lo pronto se ha colocado en posiciones discretas pero razonablemente buenas en las listas de ventas y éxitos de diferentes países (14 en Reino Unido, 8 en Estados Unidos o 4 en Nueva Zelanda), lo cual era de esperar si tenemos en cuenta la base tan compacta y nutrida de seguidores que tiene, y lo estupendamente que ha sonado y suena su primer single.

También hay que considerar el tenue pero perceptible cambio de enfoque del grupo. No hay llamadas desesperadas a la revolución adolescente, no hay gritos contra la resignación social ni bofetadas ni caricias a la idea de la muerte. Es como si les hubiera crecido la barba, y todas aquellas ideas, muy respetables en su momento y contexto, se hubieran desinflado tras haberlas escupido al mundo y ahora su búsqueda perdiera esa trascendencia algo impostada del pasado.

Sin tiempo para coger aire

My Chemical Romance han construido un disco sobre los cimientos de lo que aprendieron con The Black Parade, que no es poco. Han ganado en seguridad en sus propuestas y han dejado de lado quizá cierta banalidad y el consiguiente regodeo para buscar más allá y encontrar algo que merezca la pena contar.

La mayoría de los temas del disco sobrepasan el medio tiempo, lo cual ayuda a que escucharlo sea un viaje entretenido, sin tiempo para pensar demasiado pero sin caer en la vana superficialidad, manteniéndose en un a veces precario y otrora más estable equilibrio sobre el que se balancea el tracklist.

Destacan tras una simple escucha los temas más animados de la Danger Days: The True Lives of the Fabulous Killjoys, como ‘Na Na Na‘, quizá la mejor apertura de disco de su carrera, y varios que siguen en esta misma linea aunque, eso sí, sin la pegada tan espectacular que tiene esta fantástica introducción.

http://www.youtube.com/v/egG7fiE89IU?fs=1&hl=es_ES

Planetary [GO]‘ es un buen ejemplo en este sentido. Creo que habría sido un segundo single mucho más coherente con la línea marcada con el primero, aunque si ‘Na Na Na’ nos llevaba a una realidad distópica a lo Mad Max, este tema rezuma purpurina y glam por los poros. Aunque es comprensible la necesidad de mostrar que hay una buena parte del álbum que no va por esos derroteros con ‘SING‘.

http://www.youtube.com/v/Xw2w3-MohtA?fs=1&hl=es_ES

Con ese núcleo de ciencia ficción seguramente implantado a raíz de las ideas de Way, el álbum discurre revelando más de una pequeña perla muy bien encastrada en el conjunto para mantener un ritmo que no llega a lo frenético y al que a veces le falta ese empujón final para caer en la locura. Sin embargo, no todo el monte es orégano y quizá cuando levantan el pie del acelerador es cuando más vulnerabilidades aparecen en escena.

Bajones, recuperables, pero bajones

My Chemical Romance es uno de esos grupos de cuyo directo disfrutas como un perro, tirándote contra el personal, siempre que sobrepases el metro sesenta, algo que en mi caso no ocurre y que me suele retener a la hora de meterme en el mogollón. Precisamente esta faceta es la que más atractivos los hace, a mi entender.

Sin embargo, en algunos momentos del disco se esfuerzan por no perseguir ese ritmo frenético del que hablábamos antes y bajar a una dimensión más pausada intentando no perder la fuerza. Al no entrar en la balada y quedarse en un medio tiempo que peca en ocasiones de estar en tierra de nadie, se les escapa el aire por la boca y canciones como ‘Summertime‘ aparecen como setas espontáneas y bastante prescindibles.

http://www.youtube.com/v/gPaFL9zzUrw?fs=1&hl=es_ES

A modo de apósito informativo, My Chemical Romance sigue sin incorporar definitivamente un batería al grupo, y ha contado sobre todo con John Miceli, batería de Meat Loaf, para la grabación del instrumento en la mayoría de los cortes, lo cual me lleva a preguntar si continuarán llevándose de gira a Michael Pedicone, que no ha participado en modo alguno en el proceso de creación del disco.

Danger Days: The True Lives of the Fabulous Killjoys es un álbum ondulante. Encuentra puntos muy altos e interesantes en los temas más animados del tracklist, aunque está sazonado por algunos otros menos acelerados en los que es difícil no caer en la distracción. Sin embargo, es apreciable el asentamiento que está teniendo el grupo en cuanto a concepto y la evolución, considerable, que ha tenido a lo largo de sus cuatro álbumes de estudio.