Myths Of The Near Future — The Klaxons

Reconozco que el New Musical Express, con su último movimiento, me ha descolocado por completo. Lo que esta de moda ahora es ell new-rave y como todos sabemos que la electronica al NME sólo le gusta cuando suena normalita, uno se esperaba algo así como unos Happy Mondays redivivos, unos Stone Roses (de esos de las remezclas) fagocitados por el rock (que ahora tira más que el pop de los años 60) o unos Chemical Brothers con más estribillos por minuto.

Y he aquí que cuando me enfrento a la escucha del debut de los líderes del movimiento new rave, esos Klaxons que copan portadas, la sorpresa es mayúscula al escuchar poquito de música dance y mucho de Bloc Party. ¿Es eso malo? No: Two Receivers, canción que abre Myths Of Near Future, vale más que todo A Weekend In The City, el tibio regreso de Kele Okereke y los suyos.

No, el primer disco de los Klaxons no es nada de lo que me esperaba: ni dance, ni una mierda. Entiendan que era normal que pensase algo así: la de goles que nos han colado los del semanario inglés con sus “mejores nuevos grupos”. Pero esta vez no. Al menos, no del todo.

Los Klaxons han armado un disco la mar de apañadito, con sus altos, sus bajos, sus canciones para el recuerdo y sus temas para desechar. Un disco resultón y, a ratos brillantes. Como los del britpop, para entendernos: con singles que dices “qué buenos” y su material de relleno con el que te dan ganas de mandar el disco bien lejos.

Bueno y… ¿se puede bailar, como mandan los canones de las fiestas ilegales que dan nombre al movimiento? Sí, aunque más como un grupo rock que como si fueran los Orbital. Tampoco se baila como los Chemical. Por no parecerse, los Klaxons no son ni Prodigy, aunque Atlantis to Interzone se aproxima al método de Firestarter por una vía aún más rockera.

En otras, directamente, apuestan por imprimir velocidad terminal a sus disgresiones sobre el mundo moderno, pero por ese camino (el de 4 Horsemen of 2012) no son más que un grupo mediocre.

Mejor quedarse con lo bueno. Gravity´s Rainbow, con su estructura mil veces quebrada, y Golden Skans, con unos juegos vocales que enamoran, ponen el mejor listón para un disco que, posiblemente, se esfume tan rápido como llegó. En eso también será fiel a la filosofía que le da nombre: las raves fueron hechas para usar y tirar. Carpe diem, amigos.

Sitio Oficial | Klaxons Shrine
Myspace | Klaxons

Anuncios