Nacho Vegas — Resituación

Lo que me pone muy nervioso es estar haciendo el disco y hasta que no llego a verlo terminado es como un proceso doloroso, cuando lo terminas ya no depende de ti.

No soy yo quien entre al trapo para situarme ni al lado de los nachoveguistas ni de los antinachoveguistas, que de todos hay en la viña del Señor llamada España y Latinoamérica. Resituación es un disco que no ha sido entendido por muchos que se han aventurado a escribir, y publicar, unas críticas apuradas y escritas casi a vuelapluma sin tener en cuenta que los lectores van a seguir a pies juntillas ese texto como cuando en el catecismo nos obligaban a aprendernos versículos de la Biblia.

Resituación, un disco que no ha sido entendido por parte de la crítica

Resituación tiene mucha sorna, mucha mala leche de un Nacho Vegas que esta viendo como muchos compañeros de generación están sufriendo eso que se llama crisis y ya nos están vendiendo que estamos saliendo de ella. Pero no, eso no es verdad y los indicadores económicos dicen lo contrario.

Tampoco creo que lo entienda al cien por cien un no asturiano, que vea día a día lo que está pasando en una comunidad autónoma desgobernada o, si se prefiere, mal gobernada por esos actores poco memorables que da título al single de adelanto entienda al completo el disco. Hijo del post-franquismo y uno de tantos de los que hemos sufrido la Cultura de la Transición, con una Constitución trasnochada, una justicia anquilosada y unos poderes fácticos que son todo menos ejemplares, sobre eso es lo que habla Resituación.

A propósito del single, a mí personalmente no me gustó cuando se filtró y el vídeo no estaba nada mal. Pero Actores poco memorables y todo el disco me lo escuché decenas de veces para preparar la entrevista con el artista que publiqué el último día de marzo.

Excesiva me parece la crítica de una publicación que en su día fue líder de opinión dentro de lo que se llamaba indie y ahora indietex. Una página completa desmontando una obra de un Nacho Vegas en una madurez en la que no tiene que dar explicaciones ni excusas sobre lo que ha hecho.

Resituación es un disco de personajes, el yo de Nacho Vegas tan presente en otras obras sigue estando pero de una manera velada y sí con mucha sorna en la que incluso se automenciona en varios momentos. Sí que se nota en este nuevo cancionero que no es tan descarnado como El Manifiesto Desastre pero tampoco es un conjunto descafeinado de canciones como algunos nos han querido vender.

No es un secreto que Nacho Vegas ha apoyado a movimientos populares que después de los noventa habían desaparecido de los entornos urbanos y hasta hace bien poco no volvieron ni contaron con el beneplácito de ese pueblo soberano, que en realidad es quien quita o pone a quien manda (aunque casi siempre están los mismos perros con distinto collar).

Que le dedique un tema a su amigo Adolfo P. Suárez, quien firmó la portada de <a href=”La zona suciaLa zona sucia, el que se titula ‘Adolfo Suicide’, un tipo entrañable a quien por suerte tuve la ocasión de conocer y hablar el día que le hice la entrevista a Nacho, dice mucho de la generosidad del gijonés. Y es un temazo como la copa de un pino con homenaje al bueno de Daniel Johnston.

Resituación no es un conjunto descafeinado de canciones

Y no es que Gijón sea la ciudad más triste de Asturias, que nadie se tome esto al pie de la letra. Como Nacho Vegas me decía “Gijón es una ciudad maltratada”, en la que el éxodo de los jóvenes de las generaciones que están entre 25 y 45 años fue brutal, y todavía hubo un Presidente del Principado que dijo que era una leyenda urbana; y quien se quedó fue porque tenía algún negocio, un trabajo fijo de funcionario o volvió ahora con la cartilla del paro a casa de sus padres. ‘Ciudad vampira’, con intro de Mursego, trata de Gijón y me temo que no se ha entendido.

También de Gijón habla ‘Luz de agosto en Gijón’ con el Nacho Vegas más asequible y tierno, pelín nostálgico y un sencillo para mí tan claro como el de adelanto, excelso en lo que se refiere a instrumentación.

Y Resituación también tiene una dedicatoria a Lorena Álvarez, sí la que se acompaña de una Banda Municipal. La de Ibias estará contenta de ese folk-pop de ‘Rapaza de San Antolín’, que retrata perfectamente a cómo es encima de un escenario esta cantante folk del sello Sones.

El disco se abre con ‘Indefensos’ que si nos hacen una prueba a ciegas podríamos asegurar que es de los últimos Calexico. Y ‘Polvorado’ empieza dando caña pero la presencia del Coro de Ladinamo y El Patio Maravillas lo convierten en otro hit de Resituación con ese aroma alt-country por momentos a lo Walkabouts.

‘Runrún’ es folk-pop en estado puro y cuenta con la guitarra acústica de Javier Mas, toda una institución dentro de la música popular y miembro del grupo de grandes instrumentistas que acompañan a Leonard Cohen, uno de los ídolos de Nacho. Casi no se nota su presencia ni se nota la ausencia de Xel Pereda, que a partir de ahora se va a dedicar en exclusiva a su proyecto Lucas 15, Felpeyu y su estudio de grabación.

Quizás ‘Libertariana Song’ es la que menos me gusta de las once publicadas, acaso por los arreglos que lleva entre tropical, de baile agarrado y aroma añejo a lo Luis Aguilé. Y el disco toma la recta final con la rítmica ‘Un día usted morirá’, en la que Nacho vuelve a mostrar esa ironía y socarronería que en directo me parece que deberá ser obligatoria.

Y se cierra con ‘La vida manca’, una balada sobre la desesperanza de los españoles que viven en sus propias carnes los desahucios, con muchos sitios de la ciudad de Gijón mencionados. Más de un artista español podría implicarse de la manera en que lo hace Nacho Vegas con estos dramas sociales que acaban como esta historia en suicidio, no como mero postureo. Y no digo nombres porque todos los conocemos y ayer y hoy han salido en los telediarios.

8.9/10

Se esperaba un nuevo disco de Nacho Vegas después de La zona sucia y el 10" posterior, Como hacer crac, que le mantuvo ocupado en la carretera bastante tiempo. Y llega Resituación con una foto de portada sacada de una publicación del siglo XIX de dos mujeres que hoy formarían parte del colectivo LGTB. Se trata de un disco de personajes en el que yo de Nacho no aparece pero se rebela contra la situación del país. No es un disco político ni siquiera de canción protesta. Desde su atalaya gijonesa nos retrata lo que pasa en el Estado y la situación que viven muchos de los jóvenes de una o varias generaciones perdidas para siempre en este país llamado España.

Nacho Vegas — Resituación en Hipersónica

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